Sanjinez, un antifascista en Panamá

  • 10/11/2020 00:00
“La campaña en Normandía de la Brigada Pirón fue intensa y tuvo varias bajas. Gran parte de los miembros del cuarto pelotón de la segunda compañía –la del sargento Jorge Sanjinez– murieron en Francia” (Mogrovejo, 2017).

“La campaña en Normandía de la Brigada Pirón fue intensa y tuvo varias bajas. Gran parte de los miembros del cuarto pelotón de la segunda compañía –la del sargento Jorge Sanjinez– murieron en Francia” (Mogrovejo, 2017).

El 24 de agosto de 2020 partió de este mundo, a la edad de 103 años, el sargento Jorge Sanjinez Lenz, el último veterano peruano en haber peleado en la Segunda Guerra Mundial y el último latinoamericano vivo en haber participado en el “Día D”.

Sanjinez Lenz nació en Moquegua (Perú), en un modesto hogar un 24 de enero de 1917. Desde este punto se seguirá a sus biógrafos J. Agreda, J. Mongrovejo y a la periodista D. Rivadeneyra del diario Clarín. Durante su niñez ayudó a su familia vendiendo periódicos y cuidando caballos, por lo que a los 12 años tuvo que abandonar la escuela. Fue un autodidacta perseverante y, de adulto, terminó su educación escolar. Su facilidad de palabra y una adquirida habilidad para los negocios cultivada desde niño le valió un puesto en la gerencia comercial de la extinta compañía de aviación peruana “Faucett”. Probablemente hubiese hecho carrera dentro de la compañía, donde ya estaba escalando posiciones, de no haber acontecido la participación de Estados Unidos en la guerra en 1941.

La periodista Pighi Bel (2017) señala que, a la edad de 25 años, a finales de 1942 Sanjinez decidió enlistarse como voluntario para luchar en Europa contra los nazis a favor de los aliados, por lo que, acompañado de un amigo, fue a la Embajada de Bélgica en Lima que enrolaba a soldados peruanos. Luego de ser aceptado recibió un entrenamiento básico por parte del Ejército del Perú.

En el buque “La Oroya II” de la Royal Mail S.P.Co., Sanjinez y otros cuatro compatriotas –Luis Miguel Chirichigno, Carlos Oyanguren, Arnoldo Zamora y Carlos Pérez-Barreto– hicieron la ruta Callao-Panamá cruzando el istmo en enero de 1943 con dirección a Cuba. Tras la brevísima estadía en la isla, una nueva preparación militar los esperaba a los cinco en EE.UU., de donde partieron en barco desde New York a Montreal (Canadá) para ser integrados a las fuerzas belgas que se estaban reagrupando en ese país. Su destino era incorporarse a la “Brigada Piron” –llamada así por su comandante, el coronel belga Jean Baptiste Piron– que se encontraba estacionada en Escocia.

No exento de riesgos, los cinco –ahora amigos– y otros 400 voluntarios de diversas nacionalidades cruzaron el Atlántico en el “Queen Mary”, arribando a Irlanda sorteando submarinos enemigos. Llegaron a Liverpool y luego a Londres en el segundo semestre de 1943, donde Sanjinez inició una preparación como francotirador. El diplomático peruano Emilio de Althaus Canali, quien en julio de ese año había dirigido un esperanzador mensaje por el 28 de julio (fecha del Día Nacional) a través de la BBC a los peruanos que aún permanecían en la Europa ocupada, se entrevistó con ellos. En ese momento la brigada sumada 2,200 hombres de 33 idiomas distintos.

Poco después Sanjinez partió a Europa continental, siendo parte de la mayor operación anfibia de la historia, la Overlord o “Día D”, en las costas de Normandía. Bajo mando británico, participó en la liberación de las localidades francesas de Cabourg (21 de agosto), Deauville (22 de agosto) y Honfleur (24 de agosto), y de Bruselas (3 de septiembre). Sanjinez recibió diversos reconocimientos, como la medalla de la Legión de Honor de Francia, la Orden de Leopoldo II y la Cruz de Guerra entregadas por Bélgica después de haber participado como voluntario para construir un puente en Capelle, Holanda, en abril de 1945. El 1 de agosto de ese año fue ascendido a sargento.

Tras la victoria en Europa, le tocó regresar al Perú, donde formó una familia con Meldín Alava –su tercera esposa– y se estableció finalmente en Pucallpa (en la selva peruana), donde vivió sus últimos años. Sanjinez también participó en el documental “La brigada Pirón, el puente de la unión” (2020) del cineasta Vincent Pouchain.

Las memorias de Sanjinez además han sido recogidas por el historiador J.I. Mogrovejo en el libro inédito “Yo no me perdí: memorias de un voluntario peruano en la Segunda Guerra Mundial”, y el diario español ABC informó que el cineasta peruano Santi Zegarra trabajaba en un documental sobre la vida de Sanjinez, cuando aconteció el deceso de este valeroso ciudadano que ayudó a liberar al mundo del yugo nazi.

Embajador de Perú en Panamá
Lo Nuevo