Un ajuar funerario de un gran señor enterrado en una tumba de más de mil años de antigüedad en El Caño, un sitio arqueológico situado en la zona central...
El vínculo entre Rubén Blades y Willie Colón que puso a Panamá en la historia de la salsa
- 21/02/2026 16:35
El salsero y trombonista puertorriqueño Willie Colón falleció este sábado 21 de febrero a los 75 años. Un ícono de la salsa, conocido por interpretar éxitos como Idilio, Gitana, Oh Qué Será y Talento de Televisión, no solo ocupa un lugar en la memoria colectiva de los latinoamericanos por haber formado parte de la banda sonora de numerosas generaciones, sino también en la de muchos panameños que lo vieron asociarse con uno de sus músicos más ilustres, Rubén Blades.
Blades, precisamente, expresó su pesar en redes sociales por la muerte de quien fue uno de sus más grandes socios en la música. “Acabo de confirmar lo que me resistía a creer: Willie Colón efectivamente ha fallecido. A su esposa Julia, a sus hijos, familia y seres queridos envío mi sentido pésame”, expresó el actor y cantante panameño, pese a la enemistad que los mantuvo distanciados durante más de dos décadas debido a disputas económicas y judiciales.
Las vidas de Colón y Blades comenzaron a conectarse en la década de 1970, cuando este último decidió emigrar a Nueva York, en Estados Unidos, con el objetivo de iniciar su carrera musical. En ese tiempo consiguió un trabajo en la oficina de correo de la discográfica Fania Records. Fue entonces cuando el percusionista Ray Barretto se le acercó al enterarse de que Blades también cantaba y componía.
Tras separarse de Héctor Lavoe, Colón buscaba un nuevo cantante. En ese momento el músico dominicano Johnny Pacheco los reunió, y pronto formaron una alianza marcada por una discografía que, aunque se caracterizaba por sus ritmos bailables, estaba cargada de conciencia social.
Esto puede apreciarse en el álbum Siembra, cuyos temas como Plástico, Pedro Navaja y María Lionza destilaban ritmo, pero también una crítica social expresada en letras llamativas que abordaban la desigualdad, la superficialidad de la sociedad, la soledad humana y la necesidad de que los pueblos conozcan su historia para honrar sus logros y evitar repetir errores del pasado. Este trabajo es considerado el álbum más vendido de la historia de la salsa, con más de tres millones de copias vendidas en todo el mundo y un éxito sostenido en América Latina y Estados Unidos que pudo elevar la cifra a entre cuatro y cinco millones.
La fusión entre la narrativa afilada de Blades y la percusión distintiva de Colón también se hizo presente en Maestra Vida (partes 1 y 2) y en el álbum Canciones del Solar de los Aburridos. Temas de este último como Tiburón, Te Están Buscando, Madame Kalalú y El Telefonito siguieron la estela de Siembra, al convertir anécdotas del barrio en historias capaces de dialogar directamente con la gente. Un disco que consolidó la llamada “salsa consciente”, de la que se nutrirían nuevas generaciones de músicos.
El espíritu colaborativo entre ambos alcanzó otro punto álgido en 1982, cuando trabajaron en el disco que sirvió de banda sonora de la película The Last Fight, protagonizada por Blades. Este proyecto marcó en la práctica su despedida artística como dúo, en la que incluso se atrevieron a interpretar en inglés temas como The Last Fight y What Happened.
A partir de entonces continuaron su relación profesional y su voluntad de colaborar, como demostraron en el álbum Tras la Tormenta, donde mantuvieron su sello artístico.
Años después, sin embargo, la relación entre Colón y Blades se volvió tensa tras un concierto de reencuentro celebrado en 2003 en el Estadio Hiram Bithorn, en San Juan. Según reportes de la prensa de la época, Colón reclamó el pago de 115 mil dólares por su presentación y en 2007 presentó una demanda. No fue hasta 2013 cuando la justicia determinó que la promotora del evento, y no Blades, era responsable del impago.
Aunque la enemistad persistió durante años, Blades no dejó de reconocer el papel de Colón cuando ganó el Latin Grammy Awards por el álbum Siembra 45° Aniversario, junto a la orquesta de Roberto Delgado, agradeciéndole al puertorriqueño su “invaluable aporte” como productor y arreglista del disco original.
El destino quiso que Willie Colón tocara su trombón por última vez en Panamá, durante los Premios Juventud celebrados en la capital el año pasado. En esa presentación interpretó, con su estilo característico, La Murga de Panamá, tema que en su momento tocó junto a Rubén Blades.