‘Geometría de lo Invisible’: la obra que transforma el Teatro Nacional en una experiencia inmersiva

  • 19/06/2026 00:00
La Tribu Performance presenta una experiencia de circo contemporáneo y danza impulsada por Eleanora Dell’Asta, que explora conceptos como la memoria, la transformación, la ausencia y el vínculo humano a través de cuerpos suspendidos, entramados de cuerdas e improvisación escénica

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega La Estrella en Google ↗️

La compañía de danza La Tribu Performance presentará hasta este 20 de junio en el foyer del Teatro Nacional la obra coreográfica ‘Geometría de lo Invisible’, la cual está impulsada por la artista y directora Eleanora Dall’Asta y que explora las fuerzas invisibles que forman parte de la existencia del ser humano como lo pueden ser la gravedad, la memoria, el vínculo, la tensión y la ausencia.

Más allá de ser un espectáculo artístico, ‘Geometría de lo Invisible’ tiene el propósito de plantear al espectador una experiencia estética donde el circo contemporáneo se convierte en un lenguaje para pensar aquello que si bien no se aprecia a simple vista, es capaz de dar forma a la realidad.

El proyecto – llevado a cabo gracias al apoyo del Patronato del Teatro Nacional y el Fondo Iberescena para las Artes Escénicas Iberoamericanas – contempla a tres artistas en escena, tanto a Dell’Asta como Ana María Suárez y Ana Martín y, por otro lado, es la primera creación artística en desarrollar una residencia de este emblemático espacio patrimonial que alberga los frescos del artista Roberto Lewis. Asimismo, las coreografías son acompañadas por la compositora española Sara Alonso, con quien Dell’Asta colabora desde hace seis años. Alonso creó una particular banda sonora a partir de los materiales de la puesta en escena, haciendo que el sonido sea una parte esencial de esta experiencia artística.

Su realización además supone un precedente para el desarrollo de nuevas prácticas escénicas en el país, abriendo espacios patrimoniales como el Teatro Nacional a los procesos de investigación, creación y experimentación artística contemporánea.

En conversación con La Estrella de Panamá, Dell’Asta relata que los antecedentes de ‘Geometría de lo Invisible’ se remontan por lo menos a 25 años atrás, cuando se estableció en Panamá. Desde el inicio de su carrera artística, la artista italiana mostró un gran interés en la intervención de los espacios y cómo estos podían canalizar un mensaje que no necesitara estrictamente ser transmitido ya sea de forma hablada o escrita, sino a través del cuerpo y los movimientos de este. Precisamente, ‘Geometría de lo Invisible’ pone el foco en los entramados de cuerdas. Un elemento que simboliza lo compleja que puede ser la vida.

“Para mí, los entramados de cuerdas eran una forma de alcanzar el vacío. Si quería llegar a un punto determinado, construía caminos con cuerdas para hacerlo. Como artista aérea, siempre he trabajado con el cuerpo suspendido en el espacio, así que estos entramados surgieron de manera muy natural. Durante años realicé numerosas intervenciones utilizando estas estructuras, explorándolas a través de la improvisación. Mi interés siempre ha estado en pensar el cuerpo desde el circo y la danza, pero sin una coreografía rígida. Me interesa que sea el propio material el que guíe el movimiento”, precisó Dell’Asta a este diario.

Por otro lado, la artista aseguró que ‘Geometría de lo Invisible’ es una obra que, a la vez, habla de todo y de nada.

“[Las tres participantes] habitamos un gran espacio de cuerdas de arriba abajo, cayendo, deslizándonos, reflejándonos unas en otras. Es una especie de metáfora de la vida. Me gusta que el público construya su propia interpretación. No es una obra que tenga un mensaje cerrado. Cada persona observa y encuentra su propio significado. (...) Más que asistir a una función tradicional, me gustaría que el público sintiera que está viviendo una experiencia. Antes de llegar a la obra, incluso atraviesa una instalación que forma parte del recorrido. Todo está concebido como un camino que desemboca en la pieza”, explicó Dell’Asta.

Las cuerdas que se utilizan en la presentación de ‘Geometría de lo Invisible’ son cuerdas de escalada, conocidas por ser extremadamente resistentes. Dell’Asta también utilizó cuerdas de distintos calibres así como otras que fueron utilizadas en proyectos previos.

“Me gusta mucho reutilizar materiales. No me interesa comprar constantemente elementos nuevos cuando puedo dar una segunda vida a los que ya existen. Si el público observa con atención la estructura, notará que muchas de las cuerdas tienen historia y muestran señales de uso. Las cuerdas de escalada funcionan como el esqueleto de la estructura. A partir de ellas voy incorporando otras cuerdas mediante una serie de nudos específicos, especialmente el llamado ‘nudo mariposa’, que permite generar puntos de tensión en distintas direcciones. Cuando trabajo en una instalación tan grande, puedo tener una idea general del resultado, pero es imposible diseñar cada detalle con exactitud desde el principio. Las propias cuerdas terminan indicando hacia dónde deben ir. Si una cuerda necesita tensión, ella misma “te dice” dónde debe colocarse para funcionar correctamente. Además, la estructura cambia constantemente. Después de semanas de trabajo y de interacción con los cuerpos, algunas cuerdas se aflojan o se transforman. Esa transformación también forma parte de la obra y de su significado”, relató la artista.

Para Dell’Asta, el mensaje que se busca transmitir al público es que nada es definitivo en la vida. A fin de cuentas, todo se transforma. Dentro de ese contexto, la creadora de esta pieza coreográfica busca recuperar la inocencia y las ganas de experimentar propias de la primera infancia y que, con los años, se va perdiendo conforme avanza la madurez propia del crecimiento de la vida.

“La obra tiene una partitura de acciones, pero dentro de ellas existe un amplio margen para la improvisación. (...) Lo que busco no es transmitir una idea cerrada, sino mantener al cuerpo completamente presente en escena. En mis obras no existe una coreografía marcada con un conteo tradicional. Lo que ocurre responde al momento y a las circunstancias que se generan en tiempo real. Tenemos una serie de acciones definidas, pero la manera de ejecutarlas cambia constantemente. Es muy difícil planificar cada movimiento cuando estás interactuando con cientos de cuerdas. Muchas decisiones se toman en el instante. Esa es también una de las bellezas de este trabajo de riesgo. No puedes fingir ciertas acciones. Si caes, realmente caes. Si te deslizas, realmente te deslizas. Si te cuelgas, realmente estás suspendida. La acción sucede de verdad y eso genera una presencia muy particular”, planteó la directora de esta obra, quien tiene la expectativa de que el público se vaya con una sensación de asombro en la retina.

Una obra cuya interpretación se puede dejar en manos del libre albedrío de los asistentes. “Si alguien sale de la obra cuestionándose algo, recordando una emoción, imaginando otra realidad o simplemente sintiendo el placer de haber experimentado algo distinto, entonces la obra ya cumplió su propósito”, concluyó.

Eleanora Dell’Asta
Creadora de ‘Geometría de lo invisible’
Me gusta que el público construya su propia interpretación. No es una obra que tenga un mensaje cerrado. Cada persona observa y encuentra su propio significado.”
Lo Nuevo