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Amanda de Villarreal: ‘La pollera es mucho más que una hermosa indumentaria’
- 02/11/2026 19:17
Profesora, costurera y folclorista panameña, Amanda de Villarreal ha dedicado cerca de cuatro décadas al estudio, la confección y la enseñanza de la pollera. Su acercamiento a esta tradición comenzó al integrarse a una familia vinculada al reconocido almacén Villarreal de Las Tablas y se fortaleció cuando confeccionó su primera pollera para su hija. Desde entonces, ha convertido su curiosidad por las indumentarias tradicionales en una labor de investigación, docencia y divulgación cultural. A través de talleres, cursos y su plataforma digital, comparte conocimientos sobre las técnicas artesanales, la historia y las características de la vestimenta tradicional panameña.
En el marco de las celebraciones patrias de noviembre, conversa con ‘MÍA: Voces Activas’ sobre su trayectoria, el valor de la pollera, los retos de transmitir las tradiciones a las nuevas generaciones y la importancia de conocer la diversidad de indumentarias del país.
Mi amor por la pollera nació hace casi cuatro décadas, cuando me casé y tuve la oportunidad de formar parte de una familia con profundo amor por las polleras. La familia de mi esposo se dedicaba al comercio en el reconocido almacén Villarreal de Las Tablas, en el que se ofrecían, entre otros tipos de mercancía, todos los insumos para la confección de polleras: telas, hilos, encajes, etc.
Aunque no crecí rodeada de un ambiente de polleras, desde los nueve años tenía habilidades para la costura, el bordado y otras labores manuales.
Fue cuando tuve la experiencia de hacer la primera pollera para mi bebé de seis meses que despertó mi pasión por nuestra indumentaria. Con el tiempo, mi curiosidad me llevó a observar polleras de distintas épocas, estudiar sus características e investigar sus transformaciones. Posteriormente, comencé a compartir mis conocimientos y me adentré en la docencia y la investigación folclórica. Así, lo que comenzó como un gesto de amor hacia mi hija se convirtió en un compromiso con el estudio, la enseñanza y la preservación de nuestras tradiciones.
Considero que la pollera cuenta una parte importante de nuestra historia como pueblo, porque reúne conocimientos artesanales, técnicas y expresiones culturales transmitidas a través de generaciones. Detrás de su belleza hay muchas horas de trabajo, creatividad y dedicación de nuestros artesanos.
Sin embargo, también considero importante comprender que la riqueza indumentaria de Panamá va mucho más allá de la pollera, pues tenemos otras expresiones tradicionales, indígenas y vinculadas a nuestras danzas festivas y ceremoniales que merecen ser estudiadas y valoradas. Para mí, conocer nuestra indumentaria es una manera de comprender quiénes somos, de dónde venimos y qué responsabilidad tenemos con nuestro patrimonio cultural.
Lo que más me apasiona de este trabajo es que siempre encuentro algo nuevo que aprender. Mi curiosidad me ha llevado a observar, investigar y documentar las características de nuestras indumentarias, y eso también ha influido en mi manera de enseñar.
Me interesa que quienes aprenden a confeccionar una pollera no se queden solamente con la técnica, sino que comprendan lo que están haciendo, conozcan sus características y valoren su significado cultural. Quisiera transmitirles que debemos mantener siempre el deseo de aprender, investigar y hacer preguntas, porque cuanto más conocemos nuestras tradiciones, mejor podemos comprenderlas, valorarlas y transmitirlas con responsabilidad.
Considero que uno de nuestros principales retos es lograr que las tradiciones no se valoren solamente por su belleza, sino también por los conocimientos y significados culturales que representan. Necesitamos fortalecer la investigación y la documentación de nuestras indumentarias y otras expresiones folclóricas para facilitar su estudio y transmisión a las futuras generaciones.
Para motivar a los jóvenes, debemos acercarlos a nuestras tradiciones mediante talleres, encuentros con artesanos, actividades educativas y herramientas digitales que despierten su curiosidad. Creo que cuando una persona conoce y comprende su patrimonio cultural, comienza a valorarlo de una manera más profunda y desarrolla un compromiso genuino con su preservación.
En este mes de noviembre, me gustaría que los panameños comprendieran que la pollera es mucho más que una hermosa indumentaria que lucimos durante nuestras celebraciones; es una expresión de nuestra historia, de nuestros conocimientos artesanales y de nuestra identidad cultural. Valorarla implica conocer sus características, reconocer el trabajo de quienes la confeccionan y comprender la importancia de transmitir esos saberes.
También quisiera que recordáramos que Panamá posee una gran diversidad de indumentarias tradicionales que merecen ser conocidas y preservadas. Para mí, celebrar nuestra patria significa sentir orgullo por lo nuestro, pero también interesarnos por estudiarlo, comprenderlo y contribuir a que ese legado continúe vivo.
Considero que uno de mis aportes ha sido procurar que el conocimiento de nuestras indumentarias vaya más allá de la confección, incorporando también la investigación, la documentación y la enseñanza. Durante mi formación en la Escuela Nacional del Folklore de Panamá, desarrollamos una propuesta de clasificación de las indumentarias panameñas, un modelo taxonómico y una ficha técnica para facilitar su estudio y documentación.
Me gustaría continuar investigando, documentando y compartiendo conocimientos, especialmente sobre la diversidad de indumentarias de nuestro país, porque considero que siempre hay algo nuevo por aprender y mucho por hacer para preservar nuestro patrimonio.