Francesca Borelly: ‘El fracaso de hoy puede ser la victoria de mañana’

  • 28/09/2026 18:12
La comunicación llevó a Francesca Borelly a representar a Panamá en el mundo y hoy es la herramienta con la que busca inspirar y formar a una nueva generación a través de ‘Voz Propia’

Francesca Borelly ha hecho de la comunicación una herramienta para abrirse camino y, sobre todo, para ayudar a otros a encontrar su propia voz. Conferencista, mentora y tallerista, ha construido su trayectoria alrededor de la oratoria, el desarrollo de habilidades comunicativas y la formación de jóvenes y profesionales.

En 2025 representó a Panamá en el Campeonato del Mundo de Oratoria, celebrado en Melilla (España), donde logró posicionarse entre los cuatro mejores participantes de la competencia. Eso la llevó a ser líder juvenil y miembro del Consejo Nacional de la Juventud de Panamá, Borelly también ha buscado trasladar sus conocimientos a las nuevas generaciones. De esa inquietud nació ‘Voz Propia’, una iniciativa que impulsa la formación de jóvenes en comunicación y otras habilidades para su desarrollo personal y profesional.

Recientemente se incorporó a LEDU Pro, una red de oradores internacionales enfocada en áreas como Smart Communication y networking. Además, fue nominada en la gala Panamá en Positivo, en la categoría Juventud en Positivo.

¿Quién es Francesca Borelly más allá de sus reconocimientos y de su lado profesional? ¿Quién fue esa niña y esa joven que te llevaron a convertirte en la mujer que eres hoy?

Lo primero que puedo decir, antes de cualquier título, es que Francesca Borelly es una hija amada de Dios. Creo que desde pequeña he podido ver su mano en mi vida. Nací en una familia muy amorosa, muy alegre, que nunca me cortó la oportunidad de hablar. No sé si a ustedes les ha pasado que, de repente, cuando eras niña y estabas hablando, te decían: “Eso no se dice, están hablando los mayores”. Mi familia nunca hizo eso y, por el contrario, no me volví una persona imprudente, sino una persona que tenía una voz clara y firme para poder defender sus ideas. Yo creo que esa ha sido un poco la clave.

Francesca, sin títulos, Francesca, sin reconocimientos, es una mujer que se despierta todos los días tratando de dar lo mejor de sí y poniendo su don al servicio de los demás, que es la comunicación.

¿En qué momento descubriste que tu voz podía abrirte espacios, incluso a nivel internacional?

Te diría que el momento exacto en que eso pasó fue cuando estaba en el colegio y me dijeron: ‘Existe el Concurso Nacional de Oratoria’. Y yo pregunté: ‘¿Qué es el Concurso Nacional de Oratoria?’. En ese momento me enteré de que era la manera perfecta de combinar ese don que yo tenía y que pensaba que no servía para nada

Ojo, yo nunca había escuchado acerca de un speaker, por ejemplo. Yo siempre había escuchado de carreras convencionales: los ingenieros, los abogados, los mercadólogos, que eso fue lo que estudié. Pero, de repente, me doy cuenta de que puedo participar en esto, me pongo a escribir un discurso y comienzo a defender ideas muy interesantes acerca de la educación. Doy mi discurso, quedo clasificada y, paso a paso, me voy dando cuenta de que la manera en la que hablo, en la que me comunico, en realidad es una oportunidad para abrirme espacio en el mundo profesional.

Porque déjame decirte, a pesar de que yo no fui la chica con las mejores notas en el colegio, que sí tenía un buen promedio, no fui el primer puesto y me enviaron a una de las mejores empresas para practicar y, adivina qué, quedé trabajando allí desde los 17 años. Así que, en ese momento, fue claro: la comunicación me ha traído hasta acá y me ha dado la oportunidad de conectar con personas de cualquier edad.

Porque eso sí, siempre está esa pequeña pregunta: “¿Cuántos años tienes y por qué estás aquí?”. Es una pregunta que he aprendido a tomar de una mejor manera, porque antes me sentía atacada: “¿Por qué estás dudando de mi trabajo?”. Pero ahora entiendo que es sorprendente ver a una persona de mi edad realizando las cosas que hoy en día hago. Y yo creo que esto también forma parte del mensaje: todas las personas que leen esto nunca se sientan mal por la edad que tienen, porque si tú eres el menor en un lugar donde todo el mundo te dobla la edad, algo estás haciendo bien.

Borelly aprendió a transmitir sus mensajes con sentido.
¿Cuáles han sido las principales barreras que has enfrentado como mujer y como joven en el mundo de la comunicación?

Mira, yo te podría decir que una de las barreras más claras que he podido encontrar en mi vida, y esto lo venimos conversando desde el inicio, es el tema de la juventud, de la edad: “Es que tú estás muy pequeña como para ser lo que dices que eres”. Y no te miden por tu experiencia, sino que te miden por tu edad.

Otra vez, en mi caso y específicamente en la comunicación, lo que yo he podido ver es que forman a las personas para ser inevitablemente masculinas, seas mujer o seas hombre. Para mí, cada uno en el área de comunicación tiene sus ventajas. Las mujeres somos mucho más de escuchar, de entender y de empatizar; por eso conectamos más con la audiencia, quieran o no. Porque la mejor habilidad de un orador, adivina cuál es: escuchar. No es hablar, no es imponer en un escenario, porque tú impones cuando conectas con los demás.

Primera barrera en mi cabeza que me tocó borrar: yo no necesito gritar, mi voz no tiene que ser grave y no tengo que medir 1,90 para imponer en un escenario. Lo que yo tengo que hacer es recordar e irme a las bases de la comunicación. La comunicación es un regalo. Cuando vas a comprar algo para tu mejor amiga, tu mamá, tu hermano, tu prima, tu novio, no vas pensando en qué me gusta a mí; vas pensando en qué le puede agradar a esta persona, y eso pasa en la comunicación. Yo no puedo estar pensando: “Voy a decir en esta entrevista palabras muy interesantes para que nadie me entienda”. No, eso es ego. Y esa es otra barrera: el ego, hay que deshacerla.

Y lo último es que nunca te calles, jamás te calles. Siempre vamos a tener comentarios en nuestra vida sobre cómo nos vemos. Por ejemplo, aquí ya no estoy hablando de edad y las mujeres me van a entender: “Es que, ¿por qué te pusiste eso?”, “Es que eso no te queda bien, se te marca la lonjita”. Pero ¿por qué? Si esto es algo que a mí me gusta, ¿por qué yo me tengo que adaptar a lo que están diciendo las otras personas? Claro, es un tema de percepción, pero si tú genuinamente crees que cumple dentro de las reglas de lo que estás buscando expresar, ahí está.

A mí siempre me han criticado o amado por la manera en la que me visto. Probablemente otra persona estaría aquí, en una entrevista, vestida de manera formal, de negro. De hecho, me di cuenta estos días, cuando me hicieron un análisis de colorimetría, de que el negro no me queda. Yo siempre lo supe: definitivamente, el negro no me queda, porque yo soy color. Trabajé en una empresa muy formal, a la cual le agradezco un montón de cosas, desde los 17 años. Durante un año me sentí disfrazada de adulta. Yo creo que la clave está en aprender a adaptar quién tú eres a las cosas que están a tu alrededor.

Ahora, no les digo que la imagen no importa, porque es muy importante cómo nos presentamos. Pero es cierto que no todo el tiempo tiene que ser como alguien ya lo tiene establecido. ¿Y a qué me refiero con esto? Yo te decía que me sentía disfrazada de adulta porque, a pesar de que utilizaba pantalones, eran pantalones que no eran a mi medida; eran los convencionales que venden. Yo me tenía que poner negro, marrón... En ningún lugar del reglamento interno de la empresa decía que solamente me podía poner esos colores, pero yo pensaba eso porque veía a los demás haciéndolo.

El día que cambié el color de mi pantalón, el día que comencé a utilizar cosas a mi medida, ese día comencé a comunicar otras cosas. Entonces, yo creo que genuinamente se trata de tener mucha conciencia de qué es lo que quiero expresar a través de mi imagen. Eso es muy importante, pero no querer parecerte a otras personas por medio de eso, ni entrar en una regla social de que las mujeres que utilizan rojo... Por favor, es un color. Siempre hay que irse a la ciencia que hay detrás, porque cuando nosotros manejamos el significado... A mí me encanta trabajar con significado. Yo te dije lo de la comunicación, pero si yo no hubiera buscado el significado de la comunicación, créeme que ahorita mismo estaría parada gritando, pero no es necesario.

Borelly fundó la iniciativa ‘Voz Propia’.
¿Cómo nació Voz Propia y qué buscas aportar con este proyecto a los jóvenes?

¿Tú has escuchado esa frase que dice: “La juventud está perdida”? Quien lo dice es porque no conoce a los jóvenes que yo conozco, así de sencillo. Voz Propia nace cuando regreso de África y digo: “Mira, yo tengo una comunidad aquí que está esperando a ver qué es lo que voy a hacer”. Les cuento que una parte del concurso era buscar votos y, mira, yo no me iba a quedar con los brazos cruzados. Yo te voy a ser honesta y sincera: fui al metro a buscar votos. Además, comencé a publicar muchos videos en TikTok, y eso, hasta ahora, me ha permitido construir una comunidad de aproximadamente 13,500 personas.

En ese entonces no eran tantas, pero sí era una cantidad considerable; eran como 2,000 personas. Entonces dije: “Ok, ellos están esperando algo de mí. ¿Qué es lo que yo puedo hacer?”. Hablamos de servir en el primer momento y dije: “Yo me voy a dedicar a ser coach de comunicación, específicamente de comunicación profesional”. Pero ¿qué pasa con los jóvenes? ¿Qué pasa con mi generación? Y mira que eso fue como un impulso de mi corazón: llamarlo Voz Propia, porque todos tenemos voz, pero no todos nos apropiamos de ella.

Y esa comunidad ha crecido. He hecho talleres, así que estoy tratando de aportar mi granito de arena dentro de las redes y en los eventos que hago. Tengo una comunidad muy activa donde todo el tiempo les estoy compartiendo información para que se formen. Ojo, no solamente de oratoria. Yo estoy en el Consejo Nacional Juvenil, en Global Chapters y en iniciativas que son apoyadas por el Foro Económico Mundial. Con todo ese conocimiento, lo que yo puedo hacer con esta herramienta que tenemos todos es comunicarlo.

Así que de allí nació Voz Propia: de jóvenes que también querían crecer y que, en algún momento, es impresionante que a mí me digan: “Yo quiero ser como tú”. Eso a mí me dice: “¡Wow! Espera, algo estoy haciendo y alguna vida estoy impactando a través de lo que hago”.

¿Cuáles son los miedos más comunes que encuentras en las personas que buscan mejorar su comunicación?

A ver, les voy a explicar algo de la comunicación. Es muy importante que ambas partes pongan de su lado. Entonces, mi primer miedo... Imagínense que a mí me contrató una persona que podía tener 70 años y me dijo: “Yo quiero que me ayudes con mi comunicación”. Así que hagamos el cálculo: yo tengo 21, imagínense cuántos años de diferencia.

Claro, yo decía: “¿Me tengo que comportar de una manera específica o tengo que ser yo?”, porque él me buscó por mí, pero no sé si debo expresarme específicamente de una forma o si le funciona...Todos esos miedos se fueron disipando y siempre ha sido así: se disipan a medida que voy conociendo a los demás.

Yo creo que a veces tenemos el famoso síndrome del impostor. ¿Quién no ha sentido eso? “Ay, no, es que lo que hice no fue suficientemente grande”. Hola, eres top 4 mundial, claro que es importante. Y eso me ha ayudado también a poder identificar un poco más y tener más confianza en la trayectoria que llevo de la comunicación y entender que, si alguien te busca a ti, es porque te necesita a ti y lo que tú puedes ofrecer. Y gracias a Dios, todo siempre ha tenido el resultado esperado e incluso muchísimo más.

Hay personas que al inicio de las clases no saben responder una pregunta sencilla. “¿Cómo estás?”. Te dicen cómo estuvieron ayer y cómo está el primo, el perro, el amigo. No te responden la pregunta y tú puedes creer que eso es algo demasiado sencillo, pero no, es que la gente no escucha y yo tampoco los culpo porque estamos en un mundo que nos enseña a no escuchar, sino a pensar qué es lo que le voy a responder después.

Tengo un ejemplo de Victoria. Victoria era una mujer muy preparada, es una mujer muy preparada, muy sabia, tenía un muy buen puesto y ¿saben qué? Ella me dijo: “Francesca, yo te necesito porque ahorita mismo quiero mejorar mi comunicación para acceder a otro puesto. Que eso es lo que siempre vemos, ¿no? Cada vez que queremos subir de categoría, a veces no nos eligen, pero no es por tus capacidades, es por cómo te comunicas.

Un mes después, nunca había visto a Victoria más segura en la vida. Hoy sigo en contacto con ella y es impresionante ver cómo ella ha crecido, no solo profesionalmente, sino como persona, cómo tú te transformas a través de tu comunicación.

Después de todo lo que has vivido, ¿qué le dirías a esa Francesca que no pudo ganar el concurso nacional de oratoria?

Yo le diría a la Francesca a la que le dijeron ese día que no podía ganar el Concurso Nacional de Oratoria que podía ser un “no” en ese momento, pero no iba a ser un “no” para toda su vida. Tu talento nunca dependerá de los resultados que te pongan otras personas. Tu talento depende del esfuerzo; de eso depende. Y esto no es un mensaje para mí, sino tal vez para las personas que me leen: no vivan en función de un reconocimiento externo. Tú vales por el reconocimiento que tienes aquí, en tu corazón, y por las personas que te aman y que te apoyan.

¿Qué mensaje le darías a una joven que tiene sueños y metas, pero todavía siente temor a dar el primer paso?

Tengo que decirlo, esa frase que me cambió la vida y que hoy me tiene aquí: corre tu propia carrera. No tienes que mirar a los lados a ver qué está haciendo todo el mundo, hazlo tú. Sé fiel a ti misma, pero también aprende, sal de tu caja, busca oportunidades y no tengas miedo, porque este es tu momento para no tenerlo. Estás en la mejor etapa de la vida para probar, para equivocarte y siempre va a haber personas a tu alrededor que te van a apoyar. Aunque sea una persona, no necesitas más.

Borelly insta a los jóvenes a alzar siempre su voz.
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