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- 21/01/2016 01:00
El arte puede tener un efecto positivo en el bienestar de la gente. Así lo concluyó un estudio publicado este mes en la revista BMC Public Health , al asociar mayor cantidad de tiempo involucrado en este tipo de actividades con mejor salud mental.
Esta relación se empezó a explorar en los años veinte —cuando el psiquiatra Hans Prinzhorn publicó el libro Artistry of the Mentally Ill , sobre las obras de arte de pacientes mentales— y tomó más fuerza en los años cuarenta con el artista Adrian Hill, considerado uno de los padres de la arteterapia.
Hill descubrió los beneficios terapéuticos del arte pintando y dibujando mientras se recuperaba de tuberculosis en un hospital. El artista luego ayudó a otros pacientes a hacer lo mismo, cuando los médicos notaron su pronta mejoría. Así empezó su trabajo con pacientes, que documentó en el libro Art Versus Illness .
Hoy en día la arteterapia es avalada en muchos países como un tipo de psicoterapia. La American Art Therapy Association señala que a través del proceso creativo y las obras resultantes los involucrados logran explorar sus sentimientos, reconciliar conflictos emocionales, manejar conductas y adicciones, desarrollar habilidades sociales, reducir la ansiedad y mejorar la autoestima.
MEDICINA Y ARTE
La psiquiatra y artista panameña Pilar Moreno decidió cambiar su práctica clínica convencional al descubrir que podía combinar su actividad como artista plástica con sus estudios médicos, en una disciplina que ya era reconocida como profesión del ámbito de la salud mental en numerosos países.
En su experiencia ha trabajado con poblaciones muy distintas, desde niños en situaciones de riesgo en áreas marginales, hasta personas con diferentes diagnósticos de enfermedades mentales, adolescentes con problemas adaptativos, madres adolescentes víctimas de abuso o supervivientes de cáncer.
También ha dado talleres sobre el uso del arte como una herramienta más para lidiar con situaciones de estrés, de cambio o de crisis, pérdida o duelo.
‘En este tipo de terapia se sustituye la palabra por el uso de materiales y técnicas artísticas', explica. Pero aclara que no es una simple clase de arte. ‘Es un proceso terapeútico guiado por un profesional que debe estar formado en esta disciplina'.
PARA LA INCLUSIÓN SOCIAL
El artista plástico Alberto Olmos se interesó en el uso del arte como terapia luego de trabajar con pacientes de adicción. Así, decidió hacer una maestría en Arteterapia y Educación Artística para la Inclusión Social.
Pero aclara que al no ser psicólogo de formación, no puede hacer ‘terapia' como tal, sino un ‘acompañamiento mediante la plástica'. Esto lo hace con personas que tienen dificultades psicológicas, físicas, sociales o existenciales. ‘Es un trabajo muy sutil, pues toma las vulnerabilidades como material de trabajo'.
El pintor detalla que los participantes tienen la posibilidad de experimentar momentos de reflexión y autoconocimiento, lo que les permite buscar nuevas alternativas para la resolución de sus conflictos personales.
Olmos cuenta que esta semana tuvo una experiencia positiva en un taller para jóvenes con autismo. Por tres semanas, ‘uno de los muchachos no hacía nada solo'. Sin embargo, hace tres días tuvo la iniciativa de tomar sus materiales de trabajo él mismo. ‘Lo ha ayudado a conectarse con su realidad externa', relata. ‘Pues por dos semanas teníamos que agarrarle la mano para todo'.
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DESAFÍOS
Disciplina en crecimiento
Aunque existe un interés por el tema en Panamá, la psiquiatra y artista Pilar Moreno siente que queda mucho trabajo por hacer en el campo de la arteterapia.
‘Lo más importante creo que sería facilitar el acceso a la formación de los profesionales interesados', indica.
Por su parte, el artista plástico con maestría en arteterapia, Alberto Olmos opina que se debe formar una asociación de profesionales entrenados en la disciplina, para organizar eventos y lograr que la profesión sea aceptada en el sistema académico o el sanitario como en otros países.