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- 25/06/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️En el nuevo universo cinematográfico de DC Comics la llegada de ‘Supergirl’ dio de qué hablar por meses antes de su llegada oficial esta semana a cines internacionales. La nueva cinta dirigida por Craig Gillespie y protagonizada por Milly Alcock (quien debuta en DC como Kara Zor-El) trae consigo una trama basada en el crecimiento, la pérdida y la esperanza en medio de las decepciones de una vida colmada por el luto y las batallas interminables.
Alcock encarna a una Kara Zor-El proveniente del planeta Kriptón, quien lucha internamente con la pérdida de su familia y su planeta tras un brote incontrolable que los enferma y mata hasta terminar con toda la raza. Una vez es enviada a la Tierra para residir junto a su primo, Kal-El, Kara no puede sacudirse el luto y comienza una vida joven de rebeldía y búsqueda de propósito en cada planeta de sol rojo que pueda encontrar. “El sol rojo nos permite sentir algo”, comentó la kriptoniana en la cinta.
Son bien conocidas por los amantes de los cómics, las limitaciones de tanto Kal-El, mejor conocido como Clark Kent o Superman (devuelta a la pantalla grande interpretado por David Corenswet) como de Kara, sin embargo, frente al lente de Gillespie la superheroína es lanzada a una serie de eventos desafortunados cada cinco minutos en la cinta, tras encontrarse con una pequeña huérfana que desea vengar la muerte de su familia a manos de los sádicos Brigands.
Si fuéramos a lanzar a los ‘Guardianes de la Galaxia’, ‘True Grit’ y ‘Mad Max’ en una licuadora de temas y estética, el resultado sería ‘Supergirl’ en un buen sentido. La cinta cuenta con el humor negro y a veces sarcástico de Gunn que ha probado en Marvel anteriormente, pero con un tono lo suficientemente maduro como para no pensar que es una película juvenil. Las peleas coreografiadas son generalmente buenas y mantienen el ritmo de la cinta balanceado entre tiempo muerto y acción, así como el uso de efectos especiales hacen de las interpretaciones momentos memorables, especialmente las protagonizadas por ‘Supergirl’.
Kara se defiende a sí misma y entre puñetazos y patadas, con el poder de más de cien hombres, logra mantenerse a sí misma y a su perro, Krypto, a salvo de la mayoría de situaciones, sin olvidar su lado de humanidad en el que siente temor, preocupación, enojo y cariño como cualquier otra persona.
Una vez que entramos de lleno a la trama conocemos a la pequeña Ruthye (Eve Ridley, en su debut para DC Studios), quien será uno de los pilares dramáticos de la cinta y sobre la que girará la mitad de las acciones de Kara tras ser unidas en una búsqueda de un antídoto por la galaxia y un plan de venganza contra Krem, líder de los Brigands y el villano que se introduce en esta entrega (interpretado por Matthias Schoenaerts).
Si bien Kara es la descripción de una mujer joven que enfrenta los demonios del ayer en su día a día, Ruthye es la imagen del presente que no se en sí mismo un futuro, sino una visión borrosa cargada de dolor e impotencia. Durante el viaje de ambas vemos la transformación de Kara en cuanto a su propia necesidad de dejar ir lo que no puede cambiar, y para Ruthye aprender a tomar su propio destino en sus manos en vez de vivir persiguiendo lo que no será.
Una de las frases más repetidas en cada tráiler previo a la cinta resonó en mis oídos al ver la cinta: “Superman ve lo bueno en las personas, y yo veo la verdad”. Es Kara hablando sobre cómo, en su perspectiva, Superman se encarga de ver más allá de la villanía y dar segundas oportunidades a los humanos y demás especies, sin embargo, por su pasado Kara ve la crudeza del corazón y lo confuso, e incluso engañoso, de las intenciones de las personas que la rodean en cualquier momento. No es un mecanismo de defensa más que un estilo de vida adoptado por quien ha perdido todo y no piensa volver a pasar por lo mismo.
Pese a tener distintas crianzas, Kara y Clark se mantienen en la mentalidad de ser buenos en todo momento, quizás para Kara no significa ser amable o sonriente todo el tiempo, pero su determinación a dar una mano a quien necesite ayude frente a la injusticia de la galaxia la lleva a dejar sus problemas a un lado hasta terminar el trabajo.
Con la llegada de Ruthye esta verdad se asienta aún más en la personalidad de Kara, a quien vemos navegar el carrusel de emociones y pensamientos que una joven de 23 años con poderes tendría ante la tarea –involuntaria– de cuidar a una adolescente a través del espacio y sus peligros. Aún así, Ruthye nos da un vistazo a cómo se crean individuos con integridad y cómo se protegen corazones de caer en caminos incorrectos desde temprana edad. Su inclusión en la trama no es para opacar a Kara, sino para volverla más fuerte y vulnerable a la vez ante la audiencia.
Ser la chica rebelde está bien, pero ser la chica que conoce sus fortalezas y debilidades y aún así lucha por lo correcto es un modelo a seguir. Kara es dirigida por Gillespie de forma respetuosa al personaje y también con una audacia que no se había visto en la gran pantalla hasta el momento, dándole su espacio para mostrarnos quien es en sus propios términos. Asimismo, Alcock le inyecta de su personalidad vibrante y escandalosa para traer una Kara que sabe quién es y no da una batalla por perdida tan fácilmente.
La integración del antihéroe y mercenario, Lobo (interpretado por Jason Momoa), es un músculo que la cinta pudo haber desarrollado más para crear una sinergia entre ‘Supergirl’ y él más cercana a los cómics y también como dos pilares que convergen en distintos puntos de la historia. Momoa, en uno de sus papeles más carismáticos, se presenta como un alivio en la trama, apoyando en momentos donde se requiere un nivel de acción específico y haciendo honor a la naturaleza violenta y caótica de su personaje –así como algunos momentos graciosos aquí y allá–, pero nunca rompiendo el molde de lo superficial para conocer más de este enigmático personaje con “complejo de dios”.
Pese a las críticas mixtas que la industria ha publicado sobre la cinta, el debut de ‘Supergirl’ en su propia narrativa dentro de la pantalla grande sigue siendo una victoria en traer personajes nuevos y frescos que solo han sido tratados como secundarios en televisión, a una plataforma mayor donde los reboots y spin-offs dan paso a guiones originales nuevamente.
Alcock como Kara trae corazón, humor y un derroche de talento actoral en un amplio rango de emociones, así como creerse –y hacernos creer– que allá en el espacio hay una superheroína capaz de salvarnos a todos.
‘Supergirl’ llega a cines panameños este jueves y se mantiene con predicciones de unos $55 millones en taquilla doméstica, y quizás un poco más en internacional, aún así según un informe de Forbes, será por debajo de los $125 millones marcados por ‘Superman’ en 2025.