22 de Feb de 2020

Café Estrella

Más que una responsabilidad

PANAMÁ. Ser padre es una de las responsabilidades más grandes que una persona puede adquirir, por lo que más que eso, es un compromiso s...

PANAMÁ. Ser padre es una de las responsabilidades más grandes que una persona puede adquirir, por lo que más que eso, es un compromiso social y moral.

Son muchos los casos en que los niños no viven en compañía de las dos figuras paternas, sin embargo los derechos de los hijos siguen siendo los mismos.

De acuerdo con la abogada de Familia y ex magistrada de niñez, Rosaria Correa,

todos los papás y mamás tienen el deber y el derecho a la patria potestad de sus hijos, pero para ello, deben hacer valer los derechos del infante estipulados por la ley.

‘Entre las responsabilidades de los padres está inicialmente el reconocimiento de los hijos, luego que sean cuidados, disciplinados y criados en positivo, pero primordialmente, que se les garantice una buena alimentación’, dijo Correa, a lo que agregó que ‘el incumpliemiento cualquiera de estas normas, puede ser considerado como paternidad irresponsable’.

PADRES SEPARADOS

En el caso de las parejas que se enfrentan ante el proceso de divorcio o separación, ‘los padres corren el riesgo de que se les inhabilite la patria potestad de los niños. En este caso, los juzgados dictaminan con quien deben quedarse los hijos y establecer una pensión alimenticia ya sea a la madre o al padre’, mencionó Correa.

LAS LEYES

De acuerdo con lo establecido en la Constitución de Panamá, ‘todos los hijos son iguales ante la ley, pero los hijos que no son reconocidos por el padre no pueden reclamar, alimentos, herencias ni vínculos de ninguna naturaleza’, esto convierte el reconocimiento de los hijos en un elemento fundamental para la niñez panameña.

Anteriormente, miles de niños panameños solo contaban con el apellido de uno de los dos padres, y un alto porcentaje de ellos, enfrentaba problemas en cuanto al cumplimiento las pensiones alimenticias.

Por ello fue necesaria implementación de la Ley 39 del 30 de abril de 2003, usualmente llamada ‘Ley de Paternidad Responsable’, con la que se creó un procedimiento nuevo y especial de reconocimiento, para responsabilizar a aquellos hombres y mujeres que nieguen la paternidad de su hijo, así como al cumplimiento de sus deberes.

Teresita de Arias, ex diputada y activista explicó que, en un matrimonio bien constituido, todos los niños que nazcar quedarán registrados por el esposo sin necesidad de recurrir a las autoridades. Pero, en el caso de que los padres estén separados, la ‘Ley de paternidad responsable’ establece, que la una vez la madre de a luz, debe decir quién es el padre de la criatura, para que en un máximo de 10 días las autoridades notifiquen a la persona de la existencia de su hijo. Si el individuo acepta la responsabilidad, inmediatamente, el infante será registrado con su apellido. Sin embargo, si la persona alega no ser el progenitor del bebé, deberá a través de un juzgado de familia realizarse las pruebas de ADN, que comprueben el porcentaje de compatibilidad.

RESULTADOS

Según de Arias, esta ley no solo obliga a los padres a cumplir con el deber de reconocimiento, sino que impide que a las personas se les atribuya la responsabilidad de registrar a quienes no son biológicamente sus hijos, es decir, que una vez realizadas las pruebas de ADN y se compruebe que el individuos es el padre, él deberá pagar las pruebas y registrar al bebé. Pero, si las pruebas resultan negativas, la madre será quien corra con los gastos y será sancionada con una pena de dos a 5 años prisión, por levantar falsos testimonios.

‘Me parece que esta es una de las mejores leyes que se han implementado. Pues las leyes en papel no sirven, solo cuando se aplican y se ha hecho un trabajo muy serio en cuanto a eso’, expresó Teresita.

EFECTIVIDAD

Gracias a esta ley se ha logrado disminuir las cifras proporcionadas por el Tribunal Electoral, que indicaban que existían al 2000 casi 45,292 niños y niñas que entre el período de 1995 a 2000 vivían legalmente en el anonimato, hijos de padres sin rostros, incluyendo a los reconocidos únicamente con el apellido de la madre.

‘En la medida que los niños tengan realmente garantizados sus derechos y que todos pongamos de nuestra parte para hacerlos cumplir entonces eso será el éxito del país’, concluyó Rosaria Correa.