El Oscar y hacer cine sin miedo

  • 15/03/2026 00:01
Las extraordinarias producciones ‘One Battle After Another’ y ‘Sinners’ serán las grandes vencedoras esta noche en la edición 98 de los premios Oscar

A la llamada Meca del Cine se le tilda de insustancial de manera recurrente. Algo de razón hay cuando las continuaciones, las precuelas y los spin-off son parte de las rutinas de estrenos del mayor imperio fílmico del planeta.

La Academia de Hollywood ha querido en esta temporada 2025 - 2026 plantear otras narrativas cuando otorgó 16 nominaciones a ‘Sinners’, de Ryan Coogler y 13 a ‘One Battle After Another’, de Paul Thomas Anderson.

Ponderó un cine autoral e independiente en su esencia, pero con características cercanas a un séptimo de arte escapista que pone tan contento a la industria mainstream y da alegría a sus seguidores más leales.

Zonas asediadas

‘Sinners’ y ‘One Battle After Another’ desnudan un sistema global que anima a que la ciudadanía esté en constantes batallas que los divide desde la discriminación, el racismo, los prejuicios, la explotación, el machismo, la intolerancia y la concentración absoluta del poder.

Cada una desde su propuesta estética conduce a la audiencia a reflexionar sobre por qué amamos u odiamos a nuestros semejantes. Desean que el público, al llegar los créditos finales, se pregunte: ¿qué mantiene unida o separada a una familia, a un país, al planeta?

‘Sinners’ ocurre en la década de 1930 en una Mississippi que todavía sufre los golpes de la Gran Depresión. Esa es la época cuando dos hermanos gemelos afrodescendientes (interpretados por Michael B. Jordan) regresan a su empobrecido pueblo, después de una larga estancia en Chicago, con la intención de abrir un club de blues donde venderán comida, bebidas alcohólicas y se podrá escuchar ritmos maravillosos (eso en aquellos días era algo inaudito ante los ojos de los hombres blancos sureños).

Para entonces, la comunidad afrodescendiente estaba bajo el yugo de un orden social legalizado a partir de las Jim Crow Laws, que a su vez se caracterizaban por la segregación racial (en todos los ámbitos públicos), la pobreza estructural (desempleo, sueldos de hambre y deudas impagables), la marginación electoral (la mayoría no tenía derecho al voto) y con la presencia institucionalizada de organizaciones supremacistas que ejercían sin cortapisas campañas de intimidación doméstica.

En paralelo, ‘One Battle After Another’ es sobre Bob Ferguson (Leonardo DiCaprio), la sombra pálida de lo que podría ser un revolucionario de los años 1960. Carecía del aura de César Chávez o del carisma del Subcomandante Marcos.

Por exigir un cambio social y político desde la radicalidad y la violencia armada, Bob es buscado de California a Texas por el coronel Steven J. Lockjaw (Sean Penn), alguien que representa la némesis ideológica de Ferguson y es el ejemplo idóneo del peso que exudan los gobiernos autoritarios del siglo XX y XXI sobre los tribunales, el ejército y la policía.

Bob es un padre que en los años 2020 hace lo impensable para recuperar a su hija atrapada en las fauces de Lockjaw. Para liberarla encuentra apoyo en el sensei Sergio St. Carlos (Benicio del Toro), un sobreviviente de antiguas luchas que nunca se rinde.

Los seres de ficción que pueblan ‘One Battle After Another’ y ‘Sinners’ son sufridos, rebeldes y antihéroes, pero la audiencia crea una empatía con ellos porque desde sus imperfecciones alzan su voz ante lo injusto.

Fusión de géneros

‘One Battle After Another’ y ‘Sinners’ desmontan las estructuras tradicionales del cine. Ese recurso lo usaron plantar cara a los problemas que tenemos como colectivo más allá de sectores, fronteras, idiomas, mercados e intereses económicos.

Ambas fusionaron géneros cinematográficos diversos con soltura. ‘One Battle After Another’ es un thriller policíaco, una cinta de acción criminal, un drama político, un western crepuscular, un melodrama y una comedia negra con un planteamiento de agentes secretos. Mientras que ‘Sinners’ es un musical sobrenatural, un thriller sobre vampiros, una producción de terror, un drama sureño y un film del fantástico que muestra cómo excluimos a otros por su color de piel.

Entradas y reconocimientos

Los integrantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas han incentivado este cine que estudia la volatilidad del Estado y la ansiedad de un mundo ahogado por la confrontación, la incertidumbre, la fragmentación, el desasosiego y la polarización.

Las puestas en escena estremecedoras de estos largometrajes giran en torno a la precariedad del alma humana, y exploran en términos emocionales las limitaciones familiares, así como el desfase generacional entre adultos y jóvenes.

Ambos filmes elaboran un discurso audaz desde fundamentos típicos del entretenimiento hollywoodense como vampiros, música pegajosa, conflictos de clanes, sentido del humor y persecuciones vehiculares para exhortar a los espectadores a conversar sobre redención, identidad, memoria cultural, amores interraciales, resistencia y la supresión de las libertades civiles.

Esta inteligente dualidad ha permitido que obtuvieran reconocimientos no solo en el Oscar, sino también en el BAFTA, el American Film Institute y entre la crítica especializada. Al punto que ‘Sinners’ ya tiene 310 premios ganados dentro y fuera de la unión americana, y ‘One Battle After Another’ va por los 270 reconocimientos internacionales. Sin contar las estatuillas doradas que recibirán esta noche.

Al brindar mensajes potentes desde métodos convencionales les ha permitido, además, ser rentables en la taquilla propia y ajena.

‘Sinners’ tuvo un costo de producción de 100 millones de dólares y lleva 371 millones de dólares en la boletería mundial, y ‘One Battle After Another’ se hizo de la mano de una inversión de 140 millones de dólares y ha tenido un retorno de 210 millones de dólares.

Estas cifras positivas se incrementarán luego de que ‘Sinners’ gane dentro de un rato las categorías de mejor guion original, casting, cinematografía y banda sonora. A su vez, ‘One Battle After Another’ brillará hoy domingo en los apartes de mejor película, director, guion adaptado y montaje.

Es bastante probable que a las dos se le sumen otras estatuillas, particularmente en los apartes interpretativos que han estado bastante reñidos en esta edición 98.

Otros ganadores en el Teatro Dolby de Los Ángeles serán ‘Frankenstein’ (mejor diseño de vestuario, maquillaje y peluquería y diseño de producción) y ‘KPop Demon Hunters’ (canción y largometraje animado).

Uno de los parlamentos del instructor de artes marciales encarnado por Benicio del Toro en ‘One Battle After Another’ condensa la filosofía de estas excelsas producciones a cargo de los cineastas Paul Thomas Anderson y de Ryan Coogler. Es una cita que originalmente es de la cantante Nina Simone, a quien una vez un periodista le preguntó sobre qué era la libertad. Y la High Priestess of Soul respondió: “Te diré lo que es la libertad. No tener miedo. Eso es”.

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