03 de Oct de 2022

Café Estrella

Brasil expandirá su presencia

RÍO DE JANEIRO. Brasil no sólo quiere ser un país a la moda, quiere ser un país de la moda. Durante la última década, la mayor contribuc...

RÍO DE JANEIRO. Brasil no sólo quiere ser un país a la moda, quiere ser un país de la moda. Durante la última década, la mayor contribución brasileña al mundo de la moda prácticamente se limitaba a sus modelos, amazonas exóticas como Gisele Bundchen, Adriana Lima e Isabeli Fontana. Pero en 2013 el gigante sudamericano quiere hacerse conocer más por su ropa que por las bellezas que la lucen en pasarela.

Por años Brasil ha tenido una importante industria doméstica de moda. Las altas tarifas de importación protegían a los productores locales contra la ola de ropa hecha en China y fomentaban las marcas nacionales.

Ahora, las más prestigiosas marcas brasileñas sueñan con encarar a los pesos pesados de la moda internacional. Melissa, conocida por sus coloridas y caras zapatillas de plástico, ha cobrado más notoriedad a nivel internacional a través de colaboraciones con diseñadores como la inglesa Vivienne Westwood y el francés Jean Paul Gaultier.

A partir del próximo año la marca trabajará con el diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld. El modisto alemán anunció este mes que tendrá cuatro minicolecciones con Melissa. La primera, que contará con cuatro calzados femeninos, saldrá a la venta en marzo.

Lagerfeld no es ajeno a las colaboraciones, ha trabajado con una gran variedad de marcas, desde la marca italiana de calzado Hogan hasta Coca Cola, pero ésta representa su primera incursión en el mercado brasileño, uno de los más codiciados del mundo, según Women’s Wear Daily.

El diario de la industria de la moda clasificó Brasil como el país en desarrollo que más interesa a las marcas de lujo, pues en su última década de fuerte crecimiento económico Brasil suplantó a Gran Bretaña como la sexta economía del mundo.