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24 de Jan de 2021

Cine

‘Kimura', una lucha en la gran pantalla

Este fin de semana una producción panameña llega a las salas de cine para pelear por su espacio y continuidad en la cartelera

La última sonrisa se llamaba originalmente y en lugar de artes marciales mixtas, era kung fu. Así llegó a la productora Tiempo Real ese guión de Diego Otero al que vieron potencial

Sin experiencia previa en cine, pero toda en publicidad, la productora puso en 2013 a concursar el guión en el Fondo de Cine de la Dirección General de la Industria Cinematográfica y Audiovisual de Panamá.

‘OJALÁ A TODAS LAS PELÍCULAS PANAMEÑAS LES FUERA BIEN, PARA QUE LAS EMPRESAS NOS APOYARAN MÁS Y ASÍ TODOS PODAMOS CRECER'

JEICO CASTRO FERRARI

COMPAÑÍA TIEMPO REAL

No creíamos que fueramos a ganar, queríamos que nos conocieran. Para nuestra sorpresa, ganamos', relata Fariba Hawkins, quien junto a su esposo Jeico Castro Ferrari están detrás de Tiempo Real.

‘Desde 2013, cuando se abrió la convocatoria para el fondo vimos una luz en el camino, porque una de las cosas más difíciles para hacer cine es el presupuesto. Mi esposo Jeico y Aldo Rey Valderrama [director de Kimura] estudiaron cine en Cuba y regresaron a su país queriendo hacer cine. La oportunidad no se había dado por cuestiones de dinero', añade la productora.

‘Leímos varios guiones en su momento, porque estábamos indecisos sobre qué podíamos hacer. Pero me sentí identificado con la historia', comenta Castro, quien practica artes marciales.

DETRÁS DE CÁMARA

Materia prima

‘Se dice que en Panamá hay malos actores, que son muy teatrales, pero yo creo que eso depende mucho del director', dice Jeico Castro.

El productor reconoce que por más que te guste un actor o actriz, si el papel no le termina de encajar, no es totalmente su responsabilidad, sino de quien lo eligió para el mismo.

‘Uno siempre tiene una idea de cómo alguien se debe ver, pero es mejor soltar esas ideas y ver qué te propone el ser humano que está frente a ti. Puede ser interesante, para eso es el casting. Se estima que el 50% del trabajo de un director está en el casting', indica Aldo Rey Valderrama.

En el caso de ‘Kimura', se encontraron con la disyuntiva de si contrataban a luchadores para enseñarles a actuar o elegían a actores para enseñarles a pelear. ‘Nos sacamos la lotería con Robin Durán, que tiene toda una historia familiar, o Nick Romano, que tiene más de 15 años de trayectoria en la lucha libre', dice Valderrama.

En caso de Durán, el director comenta que por su rol en la televisión, la gente tiene un prejuicio sobre sus capacidades histriónicas, pero que en Kimura la gente descubrirá un Robin que les sorprenderá.

Con Nick Romano ocurre que la gente lo conocía menos y ha recibido una respuesta favorable.

Igualmente, ambos actores recibieron clases en la Academia Shogun para representar mejor las artes marciales mixtas.

El villano de la cinta es interpretado por el reconocido actor cubano Jorge Perugorría. Castro destaca que para el experimentado actor el trabajar con actores con menos trayectoria no representó ningún problema. ‘Él dijo en una entrevista que cuando está en una escena, está viendo al personaje y no a la persona [que lo interpreta]'.

El guión de La última sonrisa sufrió varios cambios, quizá el más importante fue el nombre, a sugerencia del jurado del fondo de cine. Kimura pertenece a la jerga de las artes marciales, es el nombre del candado o llave de martillo.

‘Había tres opciones de nombres, pero ese fue el que todo el mundo elegía', dice Valderrama. ‘Es fuerte, una sola palabra y significa lo mismo en cualquier país'.

Aunque la esencia de la historia que retrata una lucha entre hermanos se mantuvo, se cambió el kung fu por artes marciales mixtas y algunos diálogos.

Kimura cuenta una historia compleja que se desarrolla en un ambiente de artes marciales mixtas, pero no es una cinta de artes marciales como tal, explica Hawkins.

Se trata de un drama en el que la familia está tratando de reencontrarse.

‘Para tratar temas universales, es mejor ser muy específico. Tratas una tragedia entre hermanos con la que todo el público puede conectarse y al mismo tiempo que ofreces entretenimiento, les da algo al alma. Eso debe hacer el arte', menciona Valderrama.

EL PARÓN

Kimura fue una de las películas que se vio afectada por el limbo que se generó durante el cambio de gobierno entre 2014 y 2015.

Cuando ganamos, esperamos casi un año para poder rodar. Luego, tuvimos que espera otros diez meses más para poder completarla', señala Valderrama.

Hawkins señala que si bien es cierto había ganado el Fondo Cine, esto no cubría la totalidad del costo del proyecto, cuyo presupuesto ascendía a más de un millón de dólares.

‘Pensamos que con el aporte de Dicine, que era un gran capital semilla para el proyecto, sería más fácil que otras empresas nos apoyaran, pero fue muy difícil', indica Hawkins, quien reconoce que ellos se han visto afetados financieramente, pues hacer cine es muy difícil.

‘Tuvimos que inventarnos y reinventarnos', añade Castro.

A pesar de los retrasos y valiéndose de recursos propios y algo de creatividad, la película ahora está en las salas de cine y solo el apoyo del público puede mantenerla allí.

Al final, se trata de la opera prima de Tiempo Real como productora de cine y de Valderrama como director.

‘Es una película que puede tener sus errores, pero el esfuerzo y la calidad con la que se hizo se nota', siente Hawkins.

LA RESPUESTA

En su fin de semana de estreno, la cinta debe combatir con 6 producciones más. Por un lado tiene a La La Land , nominada al Óscar, y por otro tiene la sexta entrega de Resident Evil ; además de la segunda semana de xXx Reactivado .

Hawkins espera que la curiosidad del panameño los motive a ver una producción local. ‘Los panameños debemos sentir que el producto es nuestro y hay que apoyarlo igual que cuando juega la selección'.

‘Ojalá a todas las películas panameñas les fuera bien, para que las empresas nos apoyaran más y así todos podamos crecer', afirma Jeico Castro.

Los productores señalan que el apoyo del público es fundamental para que los exhibidores de películas se den cuenta que la gente quiere ver su cine en las pantallas.

Valderrama comenta que la respuesta del público durante las proyecciones especiales previas al estreno fueron muy positivas. ‘Garantizo que no te va a dejar indiferente'

UN PAÍS MEJOR

Aunque sí, en Panamá hay barrios pobres, calles sucias y tristes, Castro señala que la producción quiso mostrar otra faceta del país, una versión más cosmopolita, si bien hay un juego de claroscuros que le aportan una atmósfera misteriosa.

‘Hay una lenguaje en esa luz y esa sombra que transmite ciertas cosas que los personajes no dicen. Eso está pensado, no es improvisado', recalca el director

En las películas, Panamá y su pueblo, en su mayoría, ha sido abordado desde la comedia, con un cierto abuso de la jerga de barrio.

De hecho, Castro menciona que uno de los comentarios que recibió fue que habían cambiado el acento ‘panameño'. ‘El panameño no está acostumbrado a escucharse en una conversación seria'.

Aldo Rey Valderrama comenta que en Panamá si no es comedia, la gente es más reticente. ‘Tenemos miedo de vernos en ciertas situaciones, cuando podemos contar historias emocionantes aquí'.

‘Por qué no aceptar una película donde hay acción y que sea en serio. Vernos como héroes, no solo vernos como relajados. Claro que nos gusta pasarla bien, pero también lloramos, luchamos y seguimos siendo panameños', añade el director, quien considera que proyectos como Kimura despiertan el interés de las nuevas generaciones.

PEQUEÑOS GRANDES PASOS

SINOPSIS

ARMANDO (NICK ROMANO), UN LUCHADOR CALLEJERO, REGRESA

a su país después de huir debido a la culpa que sintió por la muerte de uno de sus hermanos.

Él trata de enmendar sus errores pasados y trata de reparar la relación con su padre (Lucho Gotti), su hermano Alejandro (Robin Durán) y su exnovia (Thamara Tejada); pero se da cuenta que su regreso será más difícil de lo que pensó.

Armando tendrá que regresar al mundo de las luchas, algo a lo que había decidido nunca regresar.

Los productores ven avances en lo local con respecto a la industria del cine, pero sí consideran que al ampliar la mirada a toda la región, aún estamos rezagados.

Sin embargo, actividades como el Festival Internacional de Cine han encendido la producción nacional de calidad y los Premios Platino son un impulso para la región.

Castro también destaca que es importante que entre realizadores se den la mano y no proyectar las películas al mismo tiempo. ‘Si todavía no tenemos tanto cine como para que estemos dos o tres cintas panameñas combatiendo al mismo tiempo, entonces tratemos de que cada una tenga su espacio'.

Kimura , ya cuenta con un agente de ventas que espera poder pasarla por canales de cable en Latinoamerica y Estados Unidos o colocarla en Netflix, pero aún todo está en proyecto.

Además, público de otros países ha mostrado interés de ver la película, pero Hawkins reconoce que no cuentan con los recursos para poderla publicitar en otros mercados, sobretodo cuando aquí les ha costado considerablemente.