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29 de Sep de 2020

Cultura

El Che más ambiguo vende más

ESPAÑA. Fueron los jóvenes los que en la década de los sesenta convirtieron al Che Guevara en un icono que resumía su rechazo radical a...

ESPAÑA. Fueron los jóvenes los que en la década de los sesenta convirtieron al Che Guevara en un icono que resumía su rechazo radical a la sociedad capitalista. Y son los jóvenes los que hoy lo llevan incorporado como un tatuaje o los que lo lucen en sus chapas o sus cinturones.

Con el estreno de la primera parte de la nueva película sobre el Che Guevara, dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Benicio del Toro, el célebre personaje, que es también desde hace tiempo un icono de la cultura de masas, conserva una excelente salud. La película según los datos provisionales de taquilla, ha sido la más vista durante el primer fin de semana. ¿Se mantiene intacta la fascinación por el mítico revolucionario?

El que habla es el periodista estadounidense Jon Lee Anderson, autor de la biografía más celebrada del guerrillero -Che Guevara. Una vida revolucionaria (Anagrama)- y asesor histórico de Soderbergh en la película. "Me refiero a los países ricos de Occidente, pero no hay que olvidarse del otro mundo. Y ahí todavía están vigentes esas ideologías aparentemente vencidas, y es donde el personaje histórico del Che tiene mucho que decir. Incluso entre los nuevos rusos, pongamos Abramóvich, hay unos aires de superpotencia, y aunque no crean en una revolución intercontinental no les viene mal la identificación con un símbolo popular que habla de justicia y de ayuda a los desfavorecidos".

"El mito del Che ha crecido alimentado por la sociedad en la que vivimos, frívola y ma terialista, que está justo en las antípodas de los valores que él representa", explica el escritor argentino Pacho O'Donnell, autor de otra biografía del personaje -Che. La vida por un mundo mejor (Plaza & Janés)-. "La caída del régimen comunista lo ha desposeído además de su condición ideológica, con lo que ha quedado de él su idealismo y su fuerza de personaje épico. Mientras más crezca la carencia de valores, más va a crecer ese mito".