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19 de Feb de 2020

Cultura

Al vino y al cliente, lo que se merece

N o sé, pero pienso que estos dos meses de vacaciones que me he tirado me han servido para coger las cosas con más calma y empezar esta ...

N o sé, pero pienso que estos dos meses de vacaciones que me he tirado me han servido para coger las cosas con más calma y empezar esta terapia de choque anti stress. Hoy comienzo una serie de aportaciones a través del blog del vino club y en el facebook de mi restaurante.

En principio no deseo más que contribuir con mis personales aportaciones a enriquecer de alguna manera el panorama gastronómico en nuestro patio sin más pretensiones que, además de que mi voz sea oída por mis clientes, perpetuarla un poco más en el tiempo a través de este canal.

Voy a tratar de no ser malo con nadie, pero tampoco voy a ser benevolente. Como ya los que me conocen saben, voy a ser lo sincero franco y sin tapujos que suelo ser para hacer de este espacio uno divertido y ameno en el que encuentren mi opinión y les apetezca leerla para contribuir de alguna manera a engrandecer su cultura gastronómica, o al menos provocar un espacio de diálogo y de discusión amena y respetuosa.

Dicho esto pongamos manos a la obra: Estos meses me han servido para aprovechar y salir por ahí a probar distintos restaurantes y probar también distintos vinos.

Como restaurantero que soy, no voy a meterme a criticar ni a hablar ni bien ni mal de mis colegas,solo hablaré de los vinos que tomé y como los encontré.

En general el gran problema de los vinos es la temperatura en que son servidos, es triste que todavía hoy en restaurantes que se precian de categoría los sirvan a la mal llamada temperatura ambiente. Es lamentable que después del esfuerzo que hacen los importadores, aclimatando sus almacenes y tiendas para guardarlos, todavía se cometa el vulgar pecado de aplicarle la temperatura tropical, bajo el pretexto de la temperatura ambiente.

Todo buen vino tinto pierde sus facultades tomado por debajo de los 10 grados centígrados o por encima de los 18. Lamentablemente estas temperaturas, que dan un amplio margen de trabajo, no están siendo tenidas en cuenta por la mayoría de mis colegas y donde más problemas se detectan es en los vinos de la casa o vinos servidos por copas.