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21 de Sep de 2020

Cultura

Testimonios de los nuevos padres

Un inédito modelo de paternidad se ejerce desde una nueva masculinidad, que rechaza el modelo de “padre ausente o por delegación” y se p...

Un inédito modelo de paternidad se ejerce desde una nueva masculinidad, que rechaza el modelo de “padre ausente o por delegación” y se posiciona como proveedor de afectos sin temor a dejar que aflore el cariño y se manifieste la ternura.

“No sólo me siento reflejado con todo eso; lo veo en mis amigos, en el día a día de muchos”, reflexiona Gianni, arquitecto de 37 años y padre de una hija de dos. “Hoy forma parte de tu orgullo personal bajar al parque con tu hija; antes eras un gobernado si lo hacías. Y cuando voy a la guardería por las mañanas veo a un montón de padres que como yo se organizan el día para llevar, recoger, dar de comer y atender a su familia. Entre nuestra generación y las anteriores dista un universo: creo que los hombres tenemos hoy más conciencia de que la paternidad es un proyecto compartido”.

“Todo hombre tiene una revolución interior pendiente”. Es algo que llevan recordando desde 2001 los componentes de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE). Con sede en Málaga y un centenar de afiliados en toda España, esta agrupación promueve, entre muchas otras actividades, talleres sobre paternidad para reflexionar desde la óptica de la igualdad, la responsabilidad y el compromiso. Su presidente piensa que “implicarse como padres es uno de los derechos que los hombres siempre han tenido al alcance de la mano, pero que en gran medida no han ejercido; todavía muchos aseguran que matarían por sus hijos, pero no son capaces de dedicarles una hora de su tiempo. Entre las prioridades masculinas todavía están por encima el trabajo y el bienestar personal”.

Al respecto de esta desigualdad histórica de género, se desta que los hombres invierte n 157 horas anuales en el cuidado de los hijos, mientras que las mujeres dedican 561. “Hemos entrado de lleno en la corresponsabilidad de los hijos, pero aún pensamos que si fallamos, la madre estará ahí para arreglarlo.