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01 de Mar de 2021

Cultura

Liv, la hija serena del rock

MADRID. Hace 15 años era la bomba sexual de la generación MTV. Ahora es todo vulnerabilidad. A los 31, a Liv Tyler le machacan las in...

MADRID. Hace 15 años era la bomba sexual de la generación MTV. Ahora es todo vulnerabilidad. A los 31, a Liv Tyler le machacan las inseguridades, la dictadura del físico en Hollywood, las dietas, los paparazzi? Y no tiene ningún problema en admitirlo. Una honestidad que ha hecho que muchas mujeres manifiesten –en revistas, en talk shows estadounidenses, en varios foros en Internet– sentirse identificadas con ella. Tyler cae bien, parece cercana, aunque, como lamenta la actriz, su vida no se parezca nada a la de una persona normal.

Hasta los nueve años creyó que su padre era el músico Todd Rundgren. Su madre, Bebe Buell, seguramente la groupie más legendaria de la historia, no le reveló que en realidad era hija del cantante Steven Tyler hasta que las dos se lo encontraron de cara en un concierto que éste dio con su banda, Aerosmith. El encuentro, lejos de resultar traumático, supuso un acercamiento en sus vidas y motivó la aparición de su hija –por entonces modelo adolescente– en un videoclip del grupo.

De la noche a la mañana, Liv se convirtió en una estrella planetaria. Bernardo Bertolucci y la oferta para protagonizar su Belleza robada en 1996 hicieron el resto. Tyler se encontraba promocionando Absolutely Irrésistible, el nuevo perfume de Givenchy, firma de cuya división de cosméticos es imagen desde 2003 y meses después, las revistas recogerían su divorcio con el músico británico Royston Langdon, con quien tiene un hijo de tres años, Milo. Sobre su nueva situación, ha confesado a la edición británica de Harper’s Bazaar que se siente “perdida y neurótica”. Su niñez en la serena Portland, Maine, no parece tener mucho que ver con la infancia alocada de los hijos de famosos a la que nos acostumbran los ‘realities’ y las revistas.