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17 de May de 2022

Cultura

Juguetes con sentido

L legó la Navidad y con ella, la tradicional desesperación por la compra de juguetes. Cada año es igual. Padres, tíos, abuelos, hermanos...

L legó la Navidad y con ella, la tradicional desesperación por la compra de juguetes. Cada año es igual. Padres, tíos, abuelos, hermanos y demás seres queridos abarrotan las juguetería en busca del obsequio ideal pero ¿conocerán el secreto de regalar un juguete perfecto de acuerdo a la edad? Algunos sí y otros no, por eso es importante tener en cuenta, que estos deben potenciar la creatividad, motricidad e imaginación de los pequeños.

La edad es fundamental y este elemento garantiza que su niño se convierta en protagonista de su propio éxito en el futuro.

Diversos estudios en Estados Unidos y Londres han demostrado que cuando juegan, los niños tienden a ejercitar su agilidad física, sentidos y pensamientos. Pero esto no significa que deban tener una cantidad excesiva de juguetes, asegura Arlene Cortés, especialista en desarrollo psicomotor infantil.

La experta asegura que son muy explícitos en este sentido: "más vale poco y bien elegido que mucho y revuelto, porque esto último es igual a nada".

Nos explica que a los padres hay que quitarles de la cabeza que el juguete más caro es el más enriquecedor.

No siempre es así pues aquellos que lo dan todo hecho y dejan al niño como simple espectador, no le aportan nada al pequeño.

Por otro lado, para los niños es muy importante tener ilusiones. Concederles de forma inmediata la consecución de todos sus deseos, sin que haya cierta demora, es privarles de experiencias necesarias para un desarrollo equilibrado de su personalidad.

Si se busca un juguete que cumpla con sus objetivos de entretener, divertir y enseñar, es imprescindible que responda a los intereses del niño.

En el caso de los videojuegos, es muy conveniente cuidar dos aspectos: el tiempo de exposición a las pantallas y el contenido de los juegos. Es en estos dos factores donde realmente hay peligro de malograr al niño.

En esa medida, si se requiere un juguete que cumpla con sus objetivos de entretener, divertir y enseñar, es imprescindible que responda a los intereses del niño.