27 de Nov de 2022

Cultura

Marsé, memorias de un escritor

ESPAÑA. Hay algo de fuerte y de desvalido en Juan Marsé, como si aún fuera Juanito, y como si su biografía, de la que aquí habla, le es...

ESPAÑA. Hay algo de fuerte y de desvalido en Juan Marsé, como si aún fuera Juanito, y como si su biografía, de la que aquí habla, le estuviera siempre halando hacia la infancia. y, aún más, hacia el momento mismo en que nació.

Su nieto Guille, que tiene nueve años, le llama abuelito, y comparte con él al menos una preocupación: la vestimenta que ambos han de usar en Alcalá de Henares cuando el Rey le entregue al autor de “Últimas tardes con Teresa el Premio Cervantes”. Marsé tiene que ir con chaqué, y se lo tendrá que probar en Madrid en enero, y Guille le pregunta a su madre, Berta Marsé, escritora también, autora de cuentos, si se fabrican igualmente esos vestidos para los niños.

Vamos con la familia Marsé hacia Andorra, donde al patriarca le van a dar el Premio Carlemany del Principado. Habíamos quedado para esta conversación, pero nos habíamos sentado a conversar, él tomándose una cerveza y contestando preguntas sobre su vida y sobre la vida.

¿Nosotros vivimos en un país raro? Raro y que parece que aún no acaba de encontrar su estabilidad democrática. Hay todavía muchos resabios y sombras de nuestro pasado inmediato, concretamente de los cuarenta años del franquismo. Cuentas pendientes con muchas cosas.

La memoria es lo fundamental. O es memoria o no es nada. Ya sé que se refieren a la memoria colectiva. Pero llega un momento en que esa apelación a que no se remuevan las cosas también afecta a la memoria de cada individuo.

Fue su premio una gran alegría para mucha gente. ¿Usted cómo lo recibió? Pues a mí también me dio alegría. Lo que pasa es que pensaba que otra vez sería finalista. Así que fui tranquilamente al cardiólogo, a una revisión rutinaria. Bueno, tranquilamente no, porque él me halló un poco nervioso al tomarme la presión. Y le expliqué: “Es que ahora dan el Cervantes, y he sido candidato desde hace un par de años, y, quieras que no, eso te agita, aunque sepa que no voy a ganar”. Entonces él me dijo: “Bueno, que conste que si lo ganas, quiero que digas que estás vivo gracias a mí”.

El doctor Massip. Sí, y así lo dije, estoy vivo gracias al doctor Massip. ©El PAÍS INTERNACIONAL.SC