Temas Especiales

04 de Ago de 2021

Cultura

¿Por qué toman los adolescentes?

S egún sus relatos muchos jóvenes toman para hacer cosas que sin alcohol, no se atreven. Buscan desinhibirse para establecer contactos c...

S egún sus relatos muchos jóvenes toman para hacer cosas que sin alcohol, no se atreven. Buscan desinhibirse para establecer contactos con otras personas. En la adolescencia es muy fuerte el deseo de explorar su cuerpo y poner a prueba su capacidad de relacionarse emocionalmente. ¿En qué ayuda el alcohol? Al parecer, ayuda en esa búsqueda. La desinhibición les da sensación de libertad, pero, la verdad, es que son menos libres porque no quieren ser conscientes de lo que hacen. Como resultado, al día siguiente no sienten culpa ”fue por culpa del alcohol”, señalan.

El mundo ofrece a los adolescentes modelos distorsionados de esas celebridades que tienen una vida sexual precoz, consumen drogas y alcohol pero que son muy atractivos para ellos porque encarnan el glamour, popularidad.. “Hagamos lo que ellas hacen. Si lo hacen no puede estar mal”. Los jóvenes son muy vulnerables ante el ejemplo de sus mayores y de las figuras por las que sienten auténtica pasión.

Algunos publicistas interpelan a los adolescentes porque los consideran un mercado importante y saben que mientras antes se les incorpore el hábito hacia sus productos, más fácil será que los sigan consumiendo. A la vez, en el comercio se les vende alcohol como si fueran adultos, hay bares abiertos y mayor permisividad, legal y social a personas que todavía no tienen estructurado su mundo de valores, ideológico y emocional.

La falta de supervisión de sus padres es lamentable. Hoy día los jóvenes tienen toda la libertad del mundo. Hay una gran falta de convivencia y de un método de corrección adecuado y eficaz. Es importante que los padres dediquen tiempo de calidad a sus hijos, que se ganen su confianza.

Deben escucharles, evitar los regaños frecuentes y aumentar sus demostraciones de afecto, poder de negociación y conversar para disciplinarlos. Averiguar quienes son sus amigos, alejarlos de la malas compañías y no temer ponerle límites claros. No minimice los peligros que acechan a sus hijos. Muchos padres se confían y no siempre los problemas son de otros. Para tranquilidad de los padres, la mayoría de las adolescentes tienen una vida normal, estudian, no tienen una vida sexual promiscua y, cuando toman una copa, no se emborrachan. Mientras más tardío es el consumo hay mayor autocontrol. www.visionsexual.com