Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 14/02/2026 18:00
La rentabilidad de la caficultura panameña dependerá cada vez más de decisiones técnicas y menos de la tradición. Expertos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) advierten que, ante la variabilidad climática, producir café eficiente exige aplicar prácticas agronómicas precisas que ya no son opcionales para el productor.
Raúl Morán, coordinador del programa fitosanitario del cultivo de café de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal, explicó que los sistemas de medición, monitoreo y seguimiento permiten hoy identificar con exactitud qué variedades se adaptan mejor a cada zona productiva. Esto reduce riesgos y mejora la productividad.
Los resultados ya son visibles, según un comunicado del MIDA. En áreas de Renacimiento, en la provincia de Chiriquí, se han registrado rendimientos entre 80 y 100 quintales por hectárea tras introducir variedades evaluadas técnicamente antes de su establecimiento comercial, detalló Morán.Sin embargo, el especialista advierte que el éxito no depende solo de la genética del cultivo, sino del manejo integral del sistema productivo.
“Es fundamental sembrar en armonía con el ambiente, incorporar sombra adecuada para reducir el estrés de las plantas y aplicar los ciclos de fertilización y nutrición en los momentos oportunos, ya que estos factores no son negociables si se aspira a una producción eficiente”, señaló.Entre las recomendaciones técnicas destaca mantener entre 25 % y 30 % de sombra bien orientada en los cafetales.
Para ello se sugiere ubicar árboles maderables en los bordes y frutales dentro de la plantación, estrategia que además puede diversificar ingresos y reducir costos productivos.
Desde la perspectiva económica, estas prácticas no solo protegen el cultivo frente a plagas y enfermedades asociadas al cambio climático, sino que disminuyen pérdidas, estabilizan rendimientos y mejoran la sostenibilidad financiera de la finca.
El MIDA también exhortó a los caficultores a trabajar junto a los técnicos institucionales para modernizar el modelo productivo.
La meta es fortalecer la competitividad del café panameño y asegurar su permanencia en el mercado frente a escenarios climáticos cada vez más variables.
Para las autoridades, la conclusión es clara: la productividad cafetalera ya no depende únicamente del clima o la altitud, sino de adoptar un manejo técnico sostenible que combine eficiencia económica y equilibrio ambiental.