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13 de Aug de 2020

Cultura

Miserables

Son todos unos miserables. Por acción u omisión. Los que firman los decretos y las concesiones y los que miran para otro lado cuando se ...

Son todos unos miserables. Por acción u omisión. Los que firman los decretos y las concesiones y los que miran para otro lado cuando se enteran. Los responsables directos y los que no hacen nada para revertir el daño causado. Los que arrebatan tierras y esperanzas a un pueblo y los que se autoconvencen de que les están haciendo un favor. Miserables. Canallas. Sinvergüenzas. Indeseables. Gentuza. Desalmados. ¿Creen ustedes que la explotación a los indígenas terminó con la declaración de independencia? ¡Qué equivocados están! La única diferencia es que antiguamente la explotación vino de la mano de extranjeros y hoy en día son los mismos gobernantes y sus contubernios económicos los que esquilman a los indígenas.

Patéticos gobernantes que ni siquiera saben a quienes están gobernando, qué son, qué quieren, qué necesitan, o qué no quieren saber, es bueno que el indio esté pobre, es bueno tenerlo dependiente de un pinche cheque mensual, es buena la caridad mal entendida. Pero aquellos indígenas que protestan, que no quieren perder sus tierras ancestrales, que desean ser oídos con su propia voz, los que acampan en plena Plaza Catedral y se hacen ver, esos molestan. Y a esos hay que negarles la posibilidad de vivir según sus propias reglas.

¿Sabían ustedes que al agua se le llama actualmente el ‘oro líquido’? pues a quienes les ha dado la fiebre del ‘oro’ hoy en día es a las grandes multinacionales aunadas con los intereses gubernamentales. Por un puñado de dólares han hecho que se firmen concesiones inconsultas y que atentan contra el abastecimiento de agua de las tierras que por más de 30 años los nasos llevan reclamando como propias, y que, por más de tres lustros se les han negado como comarca porque, precisamente, son ricas en agua. ¿Será que los indios solo pueden vivir donde no haya nada que interese a los empresarios? ¿Será que los intereses creados deberían hacer un mapa de sitios adecuados para que los grupos indígenas puedan residir? ¡Anda!, si eso ya lo hicieron en Estados Unidos, se llaman ‘reservas’ y como no sirven para otra cosa les dejan hacer casinos en ellas. ¿Será que los nasos deberían ir aprendiendo a ser crupieres? Los nasos son uno de los pueblos primigenios en esta tierra. Durante siglos han ocupado los territorios que hoy les pelean los búfalos de una empresa ganadera y la hidroeléctrica de una empresa extranjera, ¿Será que el destino de estos pueblos es ser descartados?

Me da risa escuchar como se rasgan las vestiduras algunos fariseos mientras gritan contra los invasores y los colonizadores. A estos no puedo más que decirles que los tales invasores se fueron hace más de un siglo, ¿qué han hecho los panameños una vez que aquellos fueron expulsados? Han seguido explotando indiscriminadamente lo que no era suyo, pero eso si, como los que explotan y roban ahora son panameños, los nasos deben sentirse mejor, deben ser agradecidos, el robo de sus tierras significa progreso, el robo de sus fuentes de agua significa trabajos, trabajos mal pagados, pero mejor eso que ser unos vagos como son ahora.

“Nuestros indígenas” son, por decisión inconsulta una de las maravillas de Panamá, triste el destino de aquellos que durante siglos no han tenido ni voz ni voto, y hoy en día terminan siendo simples objetos para colocarse en el aparador o mostrarse a las visitas, ‘Mira qué país más extraordinario, nosotros tenemos indios’. Indios bonitos, indios callados, indios tranquilos que dejan que sus tierras sean concesionadas sin dar batalla. Triste destino el de los nasos, obligados a luchar por su propio nombre y por sus tierras, que, para su desgracia son de las más ricas en recursos hídricos aprovechables para hidroeléctricas. Triste el destino de aquellos que no logran hacer oír su voz por encima del fragor del dinero.