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23 de Jan de 2021

Cultura

Todos somos culpables

L a culpa no la tienen solo ellos. No señores. No son los conductores de los diablos rojos los únicos culpables. No. Señores usuarios, n...

L a culpa no la tienen solo ellos. No señores. No son los conductores de los diablos rojos los únicos culpables. No. Señores usuarios, no se acuesten por las noches con la conciencia tranquila, creyendo que ustedes son las víctimas y el ‘chof’ y el ‘pavo’ los victimarios. Eso no es así, las cosas generalmente no son así. Los clientes, los que suben a un bus son también responsables de todo lo que ocurre en ellos.

Ahora es cuando empiezan a escucharse gritos de indignación, ‘esa mujer no sabe de lo que habla’ ‘¡ella nunca se ha subido a un bus!’. Déjenme que les cuente una historia, esperen, esperen un poco y lean. Cualquier lugar de Europa, cualquier día de invierno, a las siete y media de la mañana. Noche cerrada, porque en esos lugares a esa hora el sol ni siquiera asoma todavía. Hace una temperatura de unos nueve grados bajo cero. (Si, bastante menos de lo que hace en Chiriquí). Un hombre sale de su casa, abrigado hasta los ojos, con sueño, y acelera el paso, sabe que se ha retrasado un par de minutos. La parada está a seis cuadras, echa a correr, cuando llega a unos cien metros de la misma, ve pasar el bus, corre un poco más deprisa, le quedan cincuenta metros, el bus está en la parada, el hombre ve como se abren las puertas, trata de acelerar el trote, sube una persona, se cierran las puertas y arranca. Agitado por la carrera se acerca a la parada y comienza la espera de quince minutos hasta que llegue el siguiente. Si señores, ¡allí cada personaje de esta historia sabe que tiene una responsabilidad!, los buses solo paran en las paradas establecidas y los usuarios tienen que estar exactamente allí a la hora. ¡No paran en la calle así sea que te cruces delante de ellos! Y además, ningún usuario aceptaría que el conductor te hiciera bajar en medio del tráfico para no perder el sitio en la fila.

Ustedes, los usuarios de los buses en Panamá también son culpables de lo que pasa en el sistema de transporte, porque tienen responsabilidades que no cumplen. Porque no quieren caminar hasta la parada, porque si ven al bus en el medio de la calle creen que tienen el derecho de subirse así estén interrumpiendo el tráfico. Porque se bajan en donde quieren, sin esperar a la parada designada, por no tener que caminar un par de metros. Porque aunque el bus está a rebosar ustedes no quieren esperar a que llegue otro, y se trepan así sea que tengan que ir casi sentados en los hombros del conductor. Porque suben ustedes por la puerta de atrás. Porque no son ustedes capaces de rebelarse en pleno cuando ven que el conductor está aumentando la velocidad y no se bajan todos en grupo a las primeras de cambio si el tipo hace una regata, ¡y encima le pagan!

¿Cuánto vale su vida para los que no se quejan cuando tienen que hacerlo y exigen que sus derechos sean respetados? ¿Será que usted desea que sean otros los responsables de ella? ¡Venga ya señores usuarios, ustedes saben bien quienes son los conductores que no hacen las cosas correctamente! ¡No se monten en su bus! El sabotaje funciona y nadie puede obligarlos a subir a un aparato que no le ofrece garantías. Está bien exigir un sistema de transporte nuevo y coherente, pero no servirá de nada si los usuarios no cambian. Ustedes también son culpables.

*La autora es filósofa