Temas Especiales

16 de Jan de 2021

Cultura

Riqueza erótica

ESA FAMA DEL. negro siempre dispuesto para la cama y el ritmo, no deja de tener su parte de verdad, como un efecto de la historia.

ESA FAMA DEL. negro siempre dispuesto para la cama y el ritmo, no deja de tener su parte de verdad, como un efecto de la historia.

En la Colonia los negros esclavos vivían en un estado de cautiverio equiparable con el que hoy sufren los secuestrados de la guerrilla.

En esa situación, dos eran sus mayores restricciones: el sexo y el movimiento, pues eran encadenados. Cuando por diversos medios como la sublevación o la compra de su libertad se veían por fin dueños de su destino, lo primero que hacían era darle rienda suelta a lo que tanto les habían prohibido.

En el campo de la sexualidad, esa liberación contribuyó a darle más cuerpo a la estigmatización de su raza como vulgar y profana. Lo irónico es que los antepasados africanos traían realmente de su África ancestral un sentido sagrado del erotismo. Aquellas culturas de donde provienen los negros, mulatos y zambos veían el sexo como un valor de vida y de alegría. Los orichas o deidades de Nigeria, Togo o Benín insuflaban en el espíritu de sus fieles la responsabilidad de ser felices a través de las expresiones sensuales. Esos y muchos otros secretos hablan de una riqueza erótica que bien podría servirle de lección a esta sociedad que se acostumbró a valorar a los seres humanos a partir del físico y no del alma, la cual, definitivamente no tiene color.