Temas Especiales

29 de Mar de 2020

Cultura

El adulterio

E l adulterio es capaz de causar graves daños y perjuicios contra otra persona. Esta situación puede darse de tres maneras: entre un cas...

E l adulterio es capaz de causar graves daños y perjuicios contra otra persona. Esta situación puede darse de tres maneras: entre un casado y una soltera; entre una casada y un soltero, y entre dos casados. En este último caso se duplica el adulterio, por haberlo de parte de ambos. A manera de observación, es importante destacar las culturas y religiones que aconsejan la poligamia. Pero, la relación de fidelidad entre un hombre y una mujer que deciden unir sus vidas y tener descendencia como eje de la sociedad, es la más frecuente.

A pesar de ello, los cambios sociales e históricos han hecho que en nuestra sociedad aparezcan fórmulas alternativas a la tradicional idea del matrimonio, como por ejemplo: el matrimonio abierto (la pareja acuerda respetar y aceptar las relaciones extramaritales del otro), el swinging o intercambio de parejas, la homosexualidad y bisexualidad.

Hay miles de casos de adulterio, infidelidad y demás historias de amores difíciles, imposibles y conflictivos. Gente que se doblegan fácilmente ante una unión no gratificante, que no les permite ver todo lo negativo o enfermo que hay en su actitud. Descuidan sus propios intereses y viven en una continúa zozobra, empeñados en lograr la atención del hombre amado o de la mujer amada. Justifican su crueldad y la indiferencia, los desaires y el mal carácter de su supuesta pareja. No les importa inmiscuir a otras personas en sus enredos por el solo hecho de ser aceptados, pese a su obstinación. Cuando no consiguen su objetivo se tornan agresivos hasta violentos.

Esto no es casualismo. Son carencias afectivas, de abandono, de rechazo, que han experimentado en la infancia que los lleva a un concepto de amor equivocado. La genética juega un papel importante, así como, haber vivido durante la niñez en un ambiente de infidelidad de parte de uno de sus progenitores.

La infidelidad en nuestro país es común. Entre la población general, casi la mitad de los hombres y una cuarta parte de las mujeres han tenido y tienen relaciones sexuales con parejas distintas de la habitual. En los hombres es más frecuente entre los mayores de cuarenta años. En las mujeres es usual entre los 30 y 40 años. Las mujeres tienen mayores sentimientos de culpa, mientras que los hombres le dan menos importancia a este comportamiento.

El sentimiento de culpa en las mujeres, hace que ésta confiese su relación extramarital. Las mujeres del hombre infiel, por regla general, están más dispuestas a comprender y a perdonar al cónyuge cuando éste le es engañoso con una prostituta que con una amante. Y, los hombres parecen aceptar mejor una relación esporádica que apuntalar una relación con una amante. Las amantes siempre son más exigentes que las esposas. En una pareja de casados, las causas de infidelidad son la atracción sexual directa, la necesidad o deseo de vivir nuevas experiencias y las ganas de aventuras y salir de la rutina. Una pareja ocasional es un reto que pone a prueba la propia capacidad de erotismo y de funcionamiento sexual en ambos sexos.

Las mujeres creen que la infidelidad de su cónyuge indica que las quieren menos, mientras que los hombres se preocupan más de comparar su atractivo físico con el del competidor. No puedo dejar de mencionar que en una relación de adulterio se dan a veces situaciones de afecto y comprensión e incluso se cuidan más los detalles que en la propia relación conyugal.

No es justo ignorar el sentimiento espiritual y físico más dulce, natural y placentero de dos seres que se juraron amor eterno. No se puede hacer el amor sin amor; esto destruye toda relación espiritual con el Creador. Para los que se refugian en relaciones enfermizas y peligrosas, es saludable consultar a un especialista en la materia con el propósito de ayudarles a encontrar un punto de equilibrio a sus contrariedades y para evitar hacerles daño a terceros, sus hijos. www.visionsexual.com