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30 de Mar de 2020

Cultura

Fotógrafo del alma

FOTOGRAFÍA. Hay obras de arte que al contemplarlas, nos conmueven de tal manera, que nos redimen y transforman. Tal es el poder, el do...

FOTOGRAFÍA. Hay obras de arte que al contemplarlas, nos conmueven de tal manera, que nos redimen y transforman. Tal es el poder, el dominio, la fuerza poética de sus lienzos, el encanto del arte fotográfico del artista panameño Nessim Bassan.

“Mis ojos, la puerta de mi alma”, es el nuevo libro fotográfico de este extraordinario artista, empresario panameño que incursionó con entusiasmo en el arte desde su infancia.

Este libro es un homenaje a Panamá, su tierra natal, paraíso de paisajes tropicales, a la belleza de su flora y fauna, en peligro de extinción y una obra comprometida con un fuerte mensaje ecológico.

Sus cielos celestes y azules mares, curan las heridas del alma, reconfortan. Sus bellos paisajes contienen un gran valor terapéutico.

Sorprenden sus rayos solares cargados de mágicos destellos incandescentes, como diamantes caídos en el mar, fugaces, sublimes, luminosos, plenos de energía cristalina, placentera. Bassan nos devuelve el paraíso perdido, porque sus mares y cielos proyectan paz, nos llevan al éxtasis.

Sus jardines mágicos develan el secreto de las flores y su energía. Sus trabajos causan una sed constante de sorpresas gozosas.

La mirada del artista nos conduce a un mundo mágico y sorprendente, donde el tiempo no existe para que las cosas no sucedan todas al mismo tiempo.

También es un homenaje de amor y esperanza a la infancia panameña, que sufre de leucemia y cáncer para que estos niños se curen, tengan una vida sana, un futuro.

“Voy donando ingresos de la venta de mi obra, sea mi libro o fotos, a beneficencia, en especial de ayuda a la niñez panameña. Aparte del libro voy a exhibir 50 fotos en lienzo fotográfico”, comenta el artista.

Los ingresos de la venta del libro serán donados en parte a la Fundación Amigos de los Niños con Leucemia y Cáncer, “con la esperanza que el aporte coadyuve en su lucha por el bienestar de los niños bajo estos delicados tratamientos”.

Conozcamos más sobre la obra de Bassan en esta entrevista.

—¿Cómo se da el proceso creativo en su arte?

—Se da al tener la necesidad de congelar una imagen para la posteridad, básicamente para apreciarla, analizarla y desde luego, conservarla. Capturar la fauna y flora en toda su belleza física.

—Describa una de sus obras

—Me gustaría describir una foto donde un jaguar pareciera que mira al cielo con preocupación y tristeza. Esta foto simboliza la naturaleza herida que se pregunta hasta dónde llegará la destrucción del ambiente, la fauna, flora y la reducción del hábitat natural del mundo. Es la imagen que aparece en la portada del libro. La imagen es en blanco y negro, con un efecto granulado acentuado la oscuridad, con una chispa en sus ojos reflejo de la luna, con su mirada nostálgica y ciertamente triste. Quizás el jaguar conversa con la luna en el misticismo de la acción.

—¿Qué sentido tienen sus obras?

—Mis obras llevan un mens aje de belleza mostrando detalles que a simple vista no se notan, resaltando la naturaleza, con colores, sombras, ángulos, creando perspectivas inusuales, destacando los motivos. Lo que trato es que se tome conciencia de cómo se extingue la fauna y flora del planeta, plasmado con colores, formas, texturas y acabados siempre atrayendo el ojo.

He decidido que mis obras serán para beneficencia. Este primer libro será en gran parte en beneficio a FANLYC, también la venta de mis fotos.

—¿Ha sido influenciado en el arte o en la fotografía por alguna persona?

—En el arte, sí. Mi tío Rodolfo Mishaan, hermano de mi madre, quien fue un gran pintor guatemalteco. Sus obras alcanzaron gran reconocimiento, con él tomé clases de pintura en su estudio en Nueva York antes de su fallecimiento, lo considero un gran motivador en mi vida.

Con relación a la fotografía, nadie. Creo que descubrí la fotografía a los 14 años al despedir al padre Santamaría cuando cursaba el primer año en el Colegio Javier, el religioso se iba a otro colegio en el extranjero y le tomé fotos en el aeropuerto de Tocumen, sería por el año 1964. Eran en blanco y negro, logré capturar la tristeza de los presentes en la despedida, el gran avión en el cual se fue. En fin, creo que este evento dio inicio a la fotografía en mi vida.

—¿Es la fotografía un arte?

—Sin lugar a dudas, tenemos que tener presente la evolución y modernización de la fotografía que le ha dado mucha versatilidad a las artes visuales. La concepción visual de una obra fotográfica llevada de colores, sombras, ángulos, crea una idea o propósito el cual se convierte en arte. Si se mantiene un estilo marcado en la fotografía estos detalles se vuelven características en la obra del artista; sobre la marcha, y para la historia quedan como su estilo para la posteridad.

—¿Se considera usted un artista de las artes visuales?

—Hago un gran esfuerzo por transmitir ideas y mensajes en mis obras, llevando al espectador a una dimensión según la idea, no obstante es la persona que define lo que ve según su condición y criterio. Mis trabajos son eclécticos, no mantienen rigidez, son fluidos, todos dentro del marco de la tierra en que vivimos y, desde luego, con un mensaje, una idea. Algunos se deleitan por la belleza en la obra, también trato de mostrar al mundo desde su naturaleza virgen hasta las estructuras de acero en las grandes urbes del planeta. Mis fotos llevan mucha espiritualidad y estimulan, algunas dejan a las personas retraídas asimilando lo que ven en su mente, y más allá en su alma.. ¿eso me hace un artista? Ud. decida.

—Hábleme de la espiritualidad en su obra.

—Debo partir de la creación del mundo, de la mano del Todopoderoso, la creación del hombre y al haberlo dotado de su alma. De ahí parte la diferencia entre lo animal y lo humano, dándole al hombre sus dotes divinas. Mis obras tratan de mostrar la presencia divina en la naturaleza, en su belleza, colorido, los animales en su diversidad, la vegetación, con su floresta. Hago un gran esfuerzo al convencer con mi obra lo que el Todopoderoso nos regaló para que viviéramos en este mundo. El hecho que Dios nos haya creado según su semejanza y regalado este mundo nos obliga a preservarlo, cosa que solamente se podrá llegar al concluir que es todo lo que tenemos y destruido, que su renovación en muchos casos dado el daño es irreversible. Muchas de mis obras muestran la presencia divina de manera simbólica, sea en rayos de luz, nubes, el sol.

—¿Cree Ud. que instintivamente la fauna, percibe que su mundo se reduce?

—Desde luego que sí. No tengo dudas al respecto, inclusive aquí en Panamá podemos ver cómo gavilanes emergen en la ciudad, cómo los pericos, loros que volaban en ciertas épocas del año desaparecen de su hábitat, cómo en el mar la diversidad de la fauna marina ha variado y disminuido notablemente. Volviendo a su pregunta original, los animales al tener que entrar en poblados buscando sustento, cosa que día a día es mas común, nos dice que las áreas naturales de éstos se reducen forzándolos a buscar áreas nuevas, que muchas veces los acercan más al hombre, y en la sinergía hombre-animal generalmente el animal lleva las de perder.

—¿Su libro protesta de alguna manera el trato que se le da al medio ambiente?

—Trato de enseñar lo bello de la naturaleza y dejo que el lector tome conciencia al ver las imágenes con la esperanza que el pueda en su entorno y realidad enseñarse él y a la vez transmitir a otros lo importante que es preservar el medio ambiente en su entorno, sean monumentos, parques, ruinas antropológicas, áreas naturales como parques, bosques, la flora y áreas verdes, y la fauna que por cierto en nuestro país es muy nutrida y bella.

Trato de mostrar lo que tenemos en la mejor forma, esperando se tome conciencia de lo favorecidos que somos. Protesto con la idea que la belleza en mi obra, de nuestro mundo, nos haga pensar y seamos más cuidadosos con algo que se está perdiendo meramente porque se cree que es renovable, cuando el daño rebasa las posibilidades de renovación.

—En su libro, de todos los entornos visitados, ¿cuál es el que más le ha atraído?

—Aunque en mi libro se le da la vuelta al mundo con la fotografía, el entorno que más me fascina es Panamá.

Desprendiéndome de nacionalismo, creo que la biodiversidad en nuestro país en inmensa y eso me atrae enormemente.

—Mis ojos, la puerta de mi alma, ¿por qué el título?

—La puerta del alma son los ojos, por ahí entra y sale todo de nuestras almas, y con la mirada nuestras almas hablan al mostrarla en nuestro semblante o expresiones?

Nuestros ojos son una gran autopista en dos direcciones a nuestra alma. De ahí es que desarrollé el título para mi primer libro. Creo que la mano de Dios se siente en los ojos de cada ser y, por ende, su alma.