Temas Especiales

10 de Aug de 2020

Cultura

Época de armonía

E n una fecha como hoy, ¿qué aspecto de mi imagen es el que más importa? Palabras que usualmente no usamos en nuestro lenguaje diario ab...

E n una fecha como hoy, ¿qué aspecto de mi imagen es el que más importa? Palabras que usualmente no usamos en nuestro lenguaje diario abundan en estas fechas. Armonía, paz, amor, felicidad… términos que usualmente encontramos cursi en nuestro dialogo habitual. En los últimos dos o tres días la inminencia de las festividades me regalaron sonrisas que no son el pan nuestro de cada día: en los bancos, en los ascensores… es como si hubiésemos bajado la guardia. Como si todos nos quisiéramos y navegáramos en el mismo sentido.

Entonces, por alguna razón psicológica o sociológica el ser humano necesita sentirse ligado a los demás para experimentar empatía, simpatía y buen humor. Ligado a los demás como nos sentimos en la celebración más grande de la religión católica y algunas que se derivan de ella… la que más nos une… la de un nacimiento.

Sin duda es fantástico poder sentirnos así. Tener algo en común nos hace sentir felices y cómodos entre nosotros mismos y el tono y la temperatura de nuestras relaciones se redefinen.

Este ambiente contagioso me hace siempre querer seguir así. Es como una enorme luna de miel… que ya para el 15 de enero se me está pasando, y creo que no solamente a mí. Lo cotidiano me chupa, me arrastra, regreso a amarrar el rostro y partir de la premisa de que estoy sola con mis problemas y estoy apurada. Y así se definen nuestros días a veces. Donde sí me parece que ocurre al revés es en el tráfico, pues en las fechas navideñas el ambiente de la calle pasa de ser difícil a insoportable. Las maromas para colarse, las sinvergüenzuras para pasar no importa a cuenta de qué para quién, son inverosímiles y espectaculares. Hoy me volví Tarzán en taxi. Las cosas que hice son inmencionables e irrepetibles. Pero llegué. Y así estábamos todos. Aparte de este apuro por llegar a tiempo al siguiente enredo, el ambiente de la fecha es lindo, florece nuestra sonrisa y nos vemos más felices. Es una especie de renovación o sanación de cómo nos proyectamos… y es lindo lo que vemos en nosotros y en los demás.

Quién sabe y este año me dure, nos dure… un poco más el sabor del ron ponche en los labios, del cake de frutas, de los abrazos, las uvas y los lazos de regalo… y nos dé por brillar un poquito más de tiempo como las lucecitas de esperanza y buena onda del olor de pino y el rompoponpom del pequeño tamborilero. ¡Feliz Navidad!