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05 de Mar de 2021

Cultura

Ente el fútbol y la cocina

E sta semana la euforia futbolística me domina en sobremanera, mi equipo está haciendo las maravillas habidas y por haber. Pero sobre to...

E sta semana la euforia futbolística me domina en sobremanera, mi equipo está haciendo las maravillas habidas y por haber. Pero sobre todo un niño algo crecidito, no en tamaño sino en edad, está haciendo que los titulares de los periódicos europeos sean ocupados por el fútbol.

Al margen de esto, hablar de gastronomía y cocina se me pone difícil porque el clásico amenaza con llegar y mis nervios están de punta. Contarles que los hermanos Gago han traído judiones de La Granja y garbanzos de primerísima calidad así que en próximas fechas tendremos platos de cuchara a base de legumbres a “tuti plen”.

Sigo empeñado con la morcilla y esta vez con la colaboración de mi amigo Alejandro hemos inventado unos ravioles con pimentón asado y morcilla que servidos con mantequilla perfumada a la salvia están de muerte lenta.

El cordero esta semana también ha estado presente y hemos preparado un chilindrón impresionante. A partir de la semana que viene tendremos un invento curioso que son unas albóndigas de rabo de res con salsa de vino tinto que se que van a gustar.

¡Qué rollo! No logro enlazar los temas, tengo la cabeza en el fútbol, no estoy por la labor, pero sí puedo decirles que leyendo la propuesta de los hermanos Roca me pongo a imaginar el sabor que tendría un gol de Messi y tratar de plasmarlo en un plato. Curioso pero a la vez interesante porque tendríamos que hacer un ejercicio mental y tratar de pensar a qué tendría que saber cada plato relacionado con nuestros políticos o nuestros deportistas o simplemente cada momento de nuestra vida.

Cabe destacar que, el ejercicio sería más simple si el gusto de ese plato se identificara con nuestra opinión personal. Pero si lo que tratamos es de simbolizar el momento o simplemente la emoción que nos produce la situación a cada uno sería impresionante. Lo que para unos es tristeza para otros es alegría, de modo que a cada uno todo le parecería bastante distinto y habrían pocas coincidencias. Esto da pie para la creación de diferentes sabores fusionados, que no son más que las consecuencias de los muchos matices, y para matices las combinaciones de sabores.

Para gustos los colores y los sabores. Está en el subconsciente de cada uno el sabor de las cosas que vuelven inmediatamente a uno cuando probamos ese sabor; pero la cocina moderna está alternado las texturas manteniendo los sabores para así poder confundir a nuestro sentido visual y hacer que nuestro gusto realce todavía más los sabores al no ser los esperados por el cambio en la forma y textura. De ahí es que parte la premisa de convertir algo real, un jugador, una acción, un sentimiento, en un sabor que nos evoque lo anterior.

No sé, después de todo parece imposible porque cada uno tienen su visión y por lo tanto convertir tu visión en un sabor es como demasiado complicado pero no es imposible. Fútbol, fútbol.. al menos para mí esta semana se me hace más que imposible. ¿Quizás la próxima? ¿O mejor dejo que los genios de verdad lo logren para así después poder criticarlos?

¡Buen provecho!