27 de Oct de 2021

Cultura

Mi menú de comida catalana

Y a la euforia se pasó y empieza una semana que culminará con un buffet dedicado a la cocina catalana autóctona para celebrar el día del...

Y a la euforia se pasó y empieza una semana que culminará con un buffet dedicado a la cocina catalana autóctona para celebrar el día del patrón catalán. Cuando lean esto ya habrá pasado y supongo habremos disfrutado en familia y con amigos de las especialidades catalanas tradicionales.

Empezaremos por una esqueixada de bacalao, que no es más que un bacalao desliado marinado en aceite de oliva, acompañado de pimientos rojos y verdes con cebolla y tomate, además de aceitunas para darle todavía más sabor a mediterráneo. El bacalao es parte de la cultura gastronómica catalana aunque no esté tan manifiesto como en la cultura gallega o en la cultura vasca. Básicamente los catalanes lo consumimos marinado o simplemente al horno con ajo y pimentón dulce, aunque también aparece en preparaciones con miel y con verduras. En cualquier caso, la tradición se sitúa en tiempos remotos y era un plato del interior y de los marineros que pasaban largas temporadas en alta mar, y al no haber neveras era un recurso fácil. De ser un producto para todos, ha pasado a ser un producto para privilegiados por su altísimo precio y la dificultad de encontrarlo bueno.

A continuación pasaremos a la escalivada tradicional, que es a base de berenjenas y pimientos rojos asados acompañados de cebolla asada y unas anchoas en aceite para contrarrestar el dulzor de estos vegetales. Contaremos con la típica sopa catalana la “escudella” que no es más que un cocido pero más leve y con menos ingredientes. Daremos a conocer un producto que en Catalunya llamamos calsot, una cebolleta tierna muy parecida a lo que aquí se conoce con el nombre de cebollina gruesa. Tradicionalmente los calsots se suelen comer asados y acompañados por una salsa parecida al romesco que se llama esvitjada, pero para esta ocasión y ante la dificultad de asarlos los herviremos y rebozaremos para darnos el gusto.

Ya con la descripción de las entradas se me hace agua la boca pero debo continuar para dar a conocer algo más de la cocina tradicional catalana. Serviremos un típico arroz negro al estilo de las comarcas marinas de Tarragona con su alcachofa y calamares. Además la muy codiciada fideua al estilo del Delta del Ebro acompañada de su “all i oli”. Este plato es de antología puesto que a pesar de ser como una paella tiene la virtud de ser más liviano y a la vez más pesado si se acompaña de all i oli.

En el tema de carnes serviremos un conejo a la parrilla de lo más sencillo pero que nos crea a todos nostalgia por aquello de que se encuentra poco por estos lares. También contaremos con las tradicionales butifarras catalanas acompañadas de las secas salteadas, una habas cocidas y luego rehogadas con ajo y perejil hasta quedar secas. No podría faltar un plato de mar y montaña, así que entre todos nos decidimos por un pollo con calamares y langostinos con su toque de ginebra y chocolate para recordar la vieja cocina de las abuelas.

El cuanto al postre será una crema catalana quemadita al momento. También habrá peras al vino y una macedonia para desengrasar.

Total, todo esto es un festival de añoranzas y sabores en memoria que los que nacimos en esa tierra, Catalunya.

Para regar todo el ágape contaremos con vinos cortésmente rebajados por la gente de SDS para que el deleite sea a buen precio y con garantía de calidad.

Lo dicho, lástima que ya pasó…

¡Buen provecho!