Carlos Guevara Mann: ‘La soberanía popular es la base de los Estados’

  • 08/01/2026 00:00
En el Bicentenario del Congreso Anfictiónico, Panamá aspira a ser el centro del diálogo y el multilateralismo regional

Carlos Guevara Mann, viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores y presidente de la Sociedad Bolivariana de Panamá conversó con La Estrella de Panamá sobre el complejo escenario geopolítico, las relaciones con Estados Unidos, China y Venezuela, así como la estrategia diplomática de Panamá en el año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico.

¿Por qué es importante este 2026?

Este martes el presidente Mulino puso en marcha el año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá. El año 2026 se cumple el Bicentenario del primer Congreso Americano que se llevó a cabo en Panamá en 1826. Ese primer Congreso americano de 1826 es el punto de partida del multilateralismo en América. Es el Congreso que sienta las bases de la interacción entre los Estados americanos, una interacción fundamentada en el respeto por la soberanía, fundamentada en el principio de igualdad jurídica de los Estados, fundamentada en la idea de la cooperación internacional, que los Estados pueden cooperar en vez de rivalizar entre ellos o hacerse la guerra, pueden cooperar para alcanzar fines comunes.

Panamá en 2026, según lo ha definido el presidente de la República, se va a constituir en el epicentro de la diplomacia regional. Vamos a afianzar esa vocación de Panamá como espacio, como punto de encuentro, sitio de diálogo, para que los países se reúnan, conversen acerca de los problemas comunes que enfrentan los pueblos y busquen soluciones a esos problemas.

¿Qué actividades se van a realizar?

Todo el año es el año del Bicentenario del Congreso Anfictiónico y así ha sido reconocido por la Organización de los Estados Americanos (OEA) que llevará a cabo en Panamá su Asamblea General.

Ha sido el año 2026 reconocido como tal por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), por el Proyecto Mesoamérica de Integración Económica y Regional de Mesoamérica, abreviadamente es el Proyecto Mesoamérica. Ha sido reconocido también por la Unesco, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

Así que todo el año tenemos actividades que van a apuntalar ese servicio que Panamá quiere proveer al mundo, ese servicio de servir como un espacio de diálogo, como un espacio de liberación, como un espacio de tratamiento de los asuntos más urgentes en la agenda de los pueblos para tratar de buscar soluciones por esa vía, por la vía de la multilateralidad.

¿Qué significa apostar al multilateralismo para Panamá ante situaciones como la crisis en Venezuela?

El presidente Mulino ha dado orientaciones muy importantes en ese sentido. Panamá quiere contribuir a una solución a ese problema, pero sobre bases y criterios muy específicos. La soberanía popular no se puede desconocer. La soberanía es intrínsecamente la soberanía popular. Eso significa que la voluntad del pueblo debe ser escuchada y debe ser expresada.

En Venezuela hubo una votación. Esa votación, el 28 de julio de 2024, arrojó resultados masivos a favor de la nómina del candidato opositor, el señor Edmundo González Urrutia, quien ganó la elección. Esa victoria está consignada en las actas electorales que Panamá custodia porque si se hubieran quedado en Venezuela las hubieran destruido probablemente.

Cualquier solución a la situación en Venezuela debe pasar, en primera instancia, por el reconocimiento de la soberanía popular. En segundo lugar, debe pasar por un respeto y una plena vigencia de los derechos humanos, de la libertad, de los derechos del pueblo venezolano. Hay todavía en Venezuela numerosos presos políticos. Entre ellos hay un panameño que está apresado de forma arbitraria por el régimen venezolano.

Hay un gran número de combatientes o partidarios de la democracia y de la libertad presos en Venezuela. Deben ser liberados. Esas son bases que Panamá propone, junto con otros países, para la solución de la crisis en Venezuela.

En cuanto al multilateralismo, la posición de Panamá es que, sobre esas bases, los países democráticos de la región, interesados en esa solución, deben cooperar desde una perspectiva de multilateralidad a resolver la situación en Venezuela.

Esto puede hacerse en algunos de los foros, tenemos muchos foros en América Latina y el Caribe, o inclusive en foros más amplios, foros continentales o foros regionales, para eso está la OEA, que precisamente esta semana se ha reunido para considerar la situación en Venezuela, como en las Naciones Unidas, que precisamente se ha reunido el Consejo de Seguridad para hablar sobre la situación.

¿No se busca entonces una nueva elección, sino reconocer al presidente electo?

Es que ya la elección la tuvieron, ellos ya votaron, y votaron de una manera impactante y muy firme.

Estados Unidos ha preferido acciones unilaterales. ¿Cómo se responde a posturas de este tipo? ¿Qué acercamiento ha tenido Panamá con Estados Unidos?

Nosotros tenemos una muy buena relación con Estados Unidos, basada en la comunicación. Evidentemente esto no significa que tenemos el mismo punto de vista, pero sí hay un buen nivel de diálogo y de conversación.

La posición de Panamá históricamente ha sido a favor del multilateralismo, porque el multilateralismo es el sistema que permite a los Estados pequeños, a los Estados más débiles, una voz. La alternativa al multilateralismo es el unilateralismo, que significa el predominio de los más fuertes o del más fuerte, y la anulación o la invisibilización de los Estados menos poderosos, más débiles, menos fuertes.

Nuestra posición ha sido también muy firme a favor del derecho internacional y el respeto a la soberanía de los Estados, pero esa soberanía de los Estados tiene una base, y esa base es la voluntad popular. La soberanía popular es la base de la soberanía de los Estados.

¿Cuál es su perspectiva sobre el futuro de las relaciones entre Panamá y la República Popular de China?

Tenemos una relación de más de 150 años con la comunidad china. La primera migración china se remonta a mediados del siglo XIX. La presencia de China en nuestro medio a través de sus ciudadanos, de sus inmigrantes es parte de nuestra vida, parte de nuestro ADN como es la presencia de otros grupos étnicos de otras partes del mundo.

Yo creo que es importante distinguir la relación o el fenómeno de la presencia de la comunidad china en Panamá de la relación que hay con el gobierno de la República Popular China. Esa relación también es una buena relación que queremos que fluya y que queremos que continúe son las bases del respeto mutuo y la cooperación.

Tenemos criterios distintos en muchos sentidos. Panamá reafirma su vocación democrática, su opción por la libertad. Esos son criterios fundamentales para Panamá y para su política exterior. Más allá de esos criterios reconocemos que el respeto mutuo es una base fundamental para las relaciones diplomáticas como lo es también la idea de la cooperación. Ese es el tipo de relación que tenemos con China y que nos gustaría seguir afianzando lo mismo que con otros países.

¿Cuáles son nuestras prioridades como país en política exterior?

La conmemoración del Bicentenario del Congreso Anfitriónico es una prioridad importante de nuestra política exterior en el año 2026, cómo lo es también afianzar el posicionamiento de Panamá en organismos internacionales. Hemos alcanzado un buen nivel de actividad en los organismos internacionales, en la Organización de las Naciones Unidas, en la OEA, en el Sistema de Integración Centroamericana, en la Celac, en la Asociación de Estados del Caribe, y podría mencionar muchas otras, donde tenemos un buen posicionamiento. Afianzar ese posicionamiento para producir beneficios, no sólo para el país, sino para la humanidad a través de ese diálogo, a través de ese espíritu de diálogo, de búsqueda, de consenso, es una prioridad para Panamá.

También es una prioridad la promoción de la cooperación internacional. Es una cooperación que se ha desarrollado mucho durante este gobierno y creemos que podemos promoverla aún más. Entonces, ahí existe esa cooperación bilateral. También hay cooperación que proveen los organismos internacionales.

Hay que pensar en la cooperación como una relación de dos vías. No es solamente un país que aporta dinero o conocimientos, y el otro que nada más se limita a recibirlo pasivamente. Es una relación activa entre dos partes, en que las dos partes intercambian los bienes o los valores que tienen para aportar.

La parte comercial y económica es fundamental. Y nuestra política exterior está muy orientada a identificar oportunidades económicas, oportunidades comerciales, y a promoverlas tanto bilateralmente, o sea, país con país, como en bloques económicos. Por ejemplo, Mercosur.

¿Cómo se vería la América que soñó Bolívar en 2026?

Se vería como una gran familia de repúblicas. De repúblicas democráticas. De repúblicas fundamentadas en la soberanía popular, porque eso era fundamental para Bolívar. La separación de poderes, porque ese es el elemento sustancial del sistema republicano de gobierno. La libertad, porque ese fue el desideratum de su lucha. Y como una confederación de repúblicas. O sea, una anfictionía basada en la idea de que a través de la cooperación internacional se pueden alcanzar eficientemente fines comunes a los pueblos.

Eso era lo que Bolívar anhelaba para América. Una América republicana. Con un sistema de gobierno basado en la soberanía popular, en la separación de poderes, en la libertad y unida para alcanzar fines comunes a través de la cooperación.

Carlos Guevara Mann
viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación
La alternativa al multilateralismo es el unilateralismo, el predominio del más fuerte, y la anulación o la invisibilización de los Estados menos poderosos, más débiles,”
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