07 de Dic de 2021

Cultura

En la mesa

Soy una convencida de que la educación comienza en la cuna, los niños desde muy pequeños aprenden imitando lo que ven y escuchan de los ...

Soy una convencida de que la educación comienza en la cuna, los niños desde muy pequeños aprenden imitando lo que ven y escuchan de los mayores. Más importante que repetirles las cosas varias veces, uno de los mejores métodos es el buen ejemplo. Hay normas elementales que deben aprender, como al pedir las cosas decir ‘por favor’, y al recibirlas responder con ‘gracias’ y tratar de usted a todas las personas. Con esto ya tendrán ganada la mitad del camino hacia la corrección. El siguiente paso es la educación en la mesa. Nunca un niño es muy pequeño para empezar a aprender y a practicar las reglas necesarias para un buen comportamiento a la hora de comer, ya sea solo o acompañado, y también tiene que saber que estas reglas no son un show que se hace cuando alguien lo está observando, sino que debe practicarlas siempre, en todo momento y lugar. La mesa es la cancha en donde dejamos en evidencia nuestros conocimientos y la buena educación. Cuando comiencen estas enseñanzas, sean comprensivos, especialmente con los más chiquitos, ya que algunas cosas no les serán muy fáciles en esas edades en las que aún no dominan bien sus movimientos. Con las normas de comportamiento en la mesa puede añadir las de higiene: lavarse las manos antes de comer y llegar a la mesa con la ropa limpia, y seguir con las reglas de etiqueta al comer y el uso de los cubiertos. Instrúyalos sobre cómo recoger la mesa al terminar, tanto las niñas como los varones, porque contrario a las costumbres antiguas, la etiqueta también es cosa de hombres. Los varones sí pueden recoger los platos, llevarlos a la cocina, limpiar la mesa y hasta lavar todo si fuera necesario, sin que por ello pierdan nada de su género. Otro punto importante en la mesa es la postura, ya que los niños se cansan y se mueven mucho. Deben aprender a no inclinar la silla ni usarla como mecedora; a sentarse rectos con la espalda pegada al respaldo y a no levantarse hasta que todos terminen. No comenzar a comer hasta que se haya servido a todos. No masticar con la boca abierta, ni hablar con la boca llena. Colocarse la servilleta adecuadamente y limpiarse la boca con suavidad, sin frotarse, antes y después de ingerir una bebida. A los más pequeños, es aceptable colocárselas como un babero para que no se ensucien. El uso de los cubiertos es un poquito más complicado para los niños, por lo que deben utilizar los especiales, (tamaños respectivos), o de plástico. Estas enseñanzas deben ser entretenidas y con paciencia, entienda que los niños no son adultos chiquitos, sino niños en fase de aprendizaje.