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14 de Apr de 2021

Cultura

Fiesta familiar Penny Henríquez

Casi todos hemos soportado en una fiesta familiar a un tío grosero, un hermano prepotente o una cuñada envidiosa, o hemos sentido ese dí...

Casi todos hemos soportado en una fiesta familiar a un tío grosero, un hermano prepotente o una cuñada envidiosa, o hemos sentido ese día más como una tortura que como un momento de diversión. Aunque no hay fórmulas mágicas que garanticen la solución a los conflictos en las reuniones familiares, es necesario esforzarse y establecer ciertas normas de conducta y respeto mutuo para que sus reuniones sean más sanas. Vigile su equipaje: En gran parte de nuestras vidas arrastramos una maleta de emociones negativas por cosas ocurridas con nuestros familiares en el pasado. Deje este equipaje en su casa: empacar esos recuerdos creará conflictos y convertirán la convivencia en un campo de batalla. Piense antes de hablar, exprese sus ideas. La comunicación o la falta de ella generan dificultades entre los miembros de una familia. Muchos tienen conflictos para expresar sus impresiones. Si dice la verdad en voz muy alta, sin tacto, lastimará a algunos. Mantenga sus emociones negativas apartadas; no diga nunca cosas que provoquen reacciones negativas en algún familiar. No haga a los demás lo que no le gustaría que le hicieran. Esto es esencial. Trate a todos de la manera en que usted quisiera ser tratado. Si a usted no le gusta que otros se metan en su vida o que hagan chistes sobre su persona, tampoco lo haga con los demás. A nadie le gusta que le digan cómo criar a sus hijos, no se lo diga a nadie. Respete a los mayores. Parece obvio, pero es importante entender que los ancianos merecen respeto. Sea cortés, amable, considerado y respetuoso con ellos. No excluya a nadie. Atienda a todos por igual, su familia y la de su pareja, no haga separaciones, incluya a todos en sus actividades y conversaciones. Viva y deje vivir. Cada persona es diferente y todos deben sentirse libres de seguir su compás en las festividades, sin importarles la aprobación de los demás. Cuide sus modales. Algunos creen que los modales son solo para usarlos con ciertas personas y en ciertos lugares, y como con la familia hay confianza, no importa el respeto con ellos. No sea grosero, censor o desconsiderado, la educación es para cuando nos ven y cuando no nos ven, con los conocidos y los desconocidos. Ríase, diviértase, no vea todo como una tragedia. Deje los conflictos para otro momento. No le dé a las cosas más importancia que la que tienen. Si algún pariente tiene problemas, confórtelo, pero aceptando su deseo de callarse si eso es lo que quiere. Si a pesar de todo algo falla, piense que será una situación temporal. Verá cómo todos volverán a lo suyo y olvidarán pronto lo sucedido… hasta la próxima fiesta. ETIQUETA etiquetaymas@cableonda.net