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04 de Dec de 2020

Cultura

Sueños de pasarela

Cuando Alexis tenía apenas dos años empezó a dibujar. Al principio torpemente y con poca habilidad pero ya los diseños que salían de sus...

Cuando Alexis tenía apenas dos años empezó a dibujar. Al principio torpemente y con poca habilidad pero ya los diseños que salían de sus pequeñas manos demostraban su atracción por la moda. A los 13 su afición por el dibujo se volvió obsesiva. Devoraba toda publicación relacionada con el mundo de las pasarelas y de su lápiz seguían saliendo pliegues, pespuntes, transparencias, hombreras, dobladillos, reproduciendo todo lo que veía. ‘Yo venía coleccionando mis diseños con la esperanza de que alguien me descubriera’, recuerda Alexis a sus 20 años y a punto de ver realizado su mayor anhelo: ver sus diseños en un desfile de modas.

‘Fanlyc llegó a mi vida y cumplió mi sueño de cuando aún yo era muy pequeño’, dice este joven tonosieño que a pesar de haber confrontado una terrible enfermedad tuvo la entereza para seguir en pos de su sueño. Un sueño que se hará realidad el próximo viernes 25 de febrero cuando un grupo de modelos lucirá sus diseños que veintiún famosos modistas y modistos de Panamá están cosiendo para el desfile que, bajo el paraguas de la Fundación de Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC), se realizará en la Posada ‘Yo tengo un amigo’ de esta organización, en el marco de la XIV Reunión de Trabajo de la Asociación de Hemato-Oncólogos Pediátricos de Centro América (AHOPCA).

A las 9 de la mañana el jardín de la Posada, donde aún no ha penetrado el sol, conserva el fresco de la noche. Un grupo de estudiantes del Colegio Adventista Metropolitano barre el jardín, la capilla y los corredores, limpia ventanas y riega plantas en labor social que anualmente muchos centros educativos exigen a sus graduandos. Rodeando el jardín en la planta alta y en parte de la baja, están distribuidas las veinticuatro habitaciones que sirven para hospedar a los niños enfermos de cáncer provenientes del interior que deben permanecer en la capital para recibir tratamiento. Es un lugar agradable lleno de árboles, papos y poinsetias en flor, cercano al Hospital del Niño.

EL MOMENTO FELIZ

Es allí donde nos reunimos con Alexis Oda Frías, el diseñador debutante que no disimula la ansiedad y la expectativa que le produce haber llegado hasta allí. ‘Ellos – los modistos – me han dicho que ahora mismo soy su jefe’, dice con una sonrisa que no le cabe en la cara. ‘Es el momento más feliz de toda mi vida, más feliz que cuando me dijeron que superé lo del tumor’, agrega sosteniendo el bastón de madera que le sirve para compensar su dificultad para desplazarse que le quedó como secuela de la enfermedad.

Alexis era un niño sano y feliz hasta sus 16 años cuando empezó a sufrir migrañas frecuentes, se le dormía parcialmente la cara, tenía vómitos y fiebres inexplicables. ‘Una vez el dolor de cabeza fue tan fuerte que se me voltearon los ojos’, cuenta. Después fueron los hospitales, exámenes y el CAT que determinaron que lo que le estaba afectando era un tumor cerebral. Más tarde vinieron dos operaciones y los tratamientos. El tumor le afectó las facultades del lado derecho de su cuerpo incluida la vista. Alexis que era derecho, tuvo que aprender a dibujar con la izquierda y a usar un bastón para caminar. Pero ni así perdió el entusiasmo.

Pequeño y delgado, aparenta mucha menos edad de la que tiene. Sosteniendo el bastón y dándole vueltas en las manos mientras conversamos, dice que le gustaría que todas las modelos en el desfile lleven uno ‘representativo de mi lucha contra la enfermedad y decorado con los colores de la ropa que usen’.

SU ENCUENTRO CON FANLYC

Durante sus visitas al Instituto Oncológico Nacional para sus tratamientos se encontró con la gente de FANLYC. Ya mientras estuvo internado en el hospital se había ganado la fama de diseñador. Su empeño y su talento llegaron a oídos del diseñador Horacio Prado, quien promovió una reunión con varios colegas para conocer el trabajo de Alexis. Así, se reunieron reconocidas figuras de la moda como Federico Vissuetti, Moisés Sandoya, Edda González, Tovah Mizrachi, Demóstenes Moreno, Litabel de la Torre, Vergara & Vergara, Greta Bayo y Daniel Cortina, además de Horacio y decidieron poner sus talleres de costura y su talento al servicio de Alexis. Más adelante, y motivados por los primeros para ayudar en la curación de Alexis, se sumaron también Betty Esquenazi, Rogelio Gonzalez, Randol Ching, Annie Chajin, Jaime Luna, Michelle Zarak, Ennia Altamiranda de Divino Roma, Helene Breebart y Juan David Vélez.

En Panamá todos los años se presentan 90 nuevos casos de cáncer infantil, siendo los más comunes leucemia, linfomas y tumores cerebrales. En los últimos 15 años, según reporta FANLYC, se han atendido 900 casos gracias al apoyo de esta organización. Y Alexis es uno de ellos. Después del último CAT que le realizaron hace aproximadamente tres semanas le dijeron que el tumor había desaparecido y el está convencido de que no hay riesgo de que regrese. Por eso mira con esperanza el futuro. ‘Pienso que se me van a abrir muchas puertas en la pasarela, van a venir cosas buenas’, asegura el joven diseñador.

AlexF – que es su nombre artístico – es un autodidacta. Nunca estudió dibujo y menos diseño de modas. Su talento es natural y solo contó con el apoyo de una amiga que le enseño a dibujar el cuerpo humano. Su libreta se va llenando de bocetos mientras va contando su historia. Con trazos ágiles y seguros forma una silueta y la viste en un abrir y cerrar de ojos. Sueña con estudiar y aprender más sobre esta pasión que le desborda, una vez que termine su primer desfile, porque apenas logró completar el cuarto año de secundaria antes de enfermar. ‘También quiero viajar a Chiriquí y a Volcán y conocer a Ana Gabriela Delgado, porque solo la he visto en la televisión’, dice vislumbrando un futuro promisorio a partir del desfile, el que quiere dedicar a Aracely, una niña que conoció en la Posada y que falleció de cáncer. ‘Murió cuando a mi me dieron la gran noticia de que yo ya estaba curado’, dice tratando de ocultar la tristeza que lo embarga y que aún a su pesar se confunde con la alegría por lo que ocurrirá a partir del día 25.

A esta hora - casi mediodía - el sol cae a plomo sobre la ciudad. Los estudiantes del servicio social han terminado sus tareas de limpieza en la Posada y el pequeño jardín está vacío. En las oficinas de FANLYC los teléfonos no dejan de sonar. La gente pregunta por el precio de las entradas, el día, la hora y el lugar del desfile de la primera colección de AlexF. Pareciera que será un éxito, por lo menos ésos son los deseos de Alexis Oda Frías, AlexF y de quienes lo apoyan a alcanzar su sueño.