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19 de Feb de 2020

Cultura

Aniversario 266 Última fortaleza española

LA HABANA. Los cubanos celebraron este fin de semana, con una jornada cultural, el aniversario 266 de la Fortaleza de Nuestra Señora de ...

LA HABANA. Los cubanos celebraron este fin de semana, con una jornada cultural, el aniversario 266 de la Fortaleza de Nuestra Señora de los Angeles de Jagua, última de su tipo construida en Cuba por la Corona española y convertida ahora en un museo.

La vetusta fortaleza, que custodia la entrada de la bahía de la ciudad de Cienfuegos, una localidad del sur de la isla, ubicada a unos 230 kilómetros al sur de La Habana, comenzó a construirse el 12 de marzo de 1733 y se terminó 12 años después.

En la festividad hubo desde fiestas públicas hasta conferencias a cargo de especialistas, y la apertura de una muestra itinerante de numerosos hallazgos arqueológicos.

Conocida también como Castillo de Jagua, la fortaleza es considerada como la tercera en importancia de la isla, y en la actualidad es Monumento Nacional y uno de los símbolos que identifican a la ciudad de Cienfuegos.

El nombre original de Nuestra Señora de los Angeles de Jagua es una singular simbiosis criolla del santoral español y de un vocablo aborigen, que si bien es lengua extinguida, dejó su huella en muchos patronímicos locales, como en el caso de esta sólida construcción de piedra.

Con una estructura cúbica, con dos niveles, un puente levadizo y una garita abovedada, el Castillo de Jagua fue proyectado por el ingeniero militar español José Tantote sobre una roca en la orilla occidental del estrecho cañón que da acceso a la bahía, y su forma se imbrica armónicamente con el paisaje.

La construcción está influida por el estilo de Sebastián Le Pestre, ingeniero francés quien instrumentó su propio sistema de fortificaciones estableciendo la relación entre el paisaje, la topografía y las formas geométricas.

El fuerte militar a la entrada de la Bahía de Jagua tuvo como objetivo el evitar la penetración de corsarios y piratas, quienes propiciaban el comercio de contrabando y la extracción de las riquezas por esa zona costera de la isla.

Dentro del recinto amurallado, al cual se accede a través de un puente levadizo de madera, cientos de personas visitan cada año las celdas, la capilla, el patio interior con su aljibe y las explanadas, desde donde aún una batería de cañones apunta a las aguas del Mar Caribe.

Si durante el siglo XVII contuvo el filibusterismo de Francis Drake, Jacques de Sores, John Morgan, Guillermo Bruce, Lorenzo Craff y otros temibles piratas, en 1762 ocupó un relevante lugar en la historia de Cuba, al servir de sede al mando militar español frente a la breve ocupación inglesa del país.

Más de dos siglos después de ese acontecimiento fue inaugurado allí el Museo Fortaleza Nuestra Señora de los Angeles de Jagua, institución cultural donde ocho salas permiten conocer los antecedentes socio-económicos y el desarrollo histórico-constructivo que propiciaron el origen del inmueble.

Además, se pueden apreciar objetos relacionados con la historia local, como armas de la época, avíos de pesca utilizados por los pobladores de la zona, grilletes, cadenas y esposas, entre otras piezas de gran valor, que son evidencia material de los siglos XVIII y XIX.

Todavía en la actualidad, a más de un cuarto de milenio de la construcción de la fortaleza, algunos cienfuegueros alimentan en las noches sin luna la leyenda de la etérea dama vestida de azul mar.