25 de Oct de 2021

Cultura

Por fin!

GASTRONOMÍA. El retorno a lo básico y a lo ejemplar, al producto y al guiso, a la poca transformación y a los sabores honestos, a la té...

GASTRONOMÍA

El retorno a lo básico y a lo ejemplar, al producto y al guiso, a la poca transformación y a los sabores honestos, a la técnica versus la estética, la exquisitez versus la cantidad, es la tendencia que viene. Fuera las mentiras y la poca calidad, fuera las decoraciones y viva el sabor.

Estas son las máximas de la cocina que viene, estas son las palabras claras para entender que la pizza tiene que tener excelentes ingredientes y debe estar hecha con más harina que agua. Se acabaron los engaños, ya hay dónde comparar, todos los estilo culinarios en la capital tienen como mínimo dos o tres exponentes para que la gente pueda comparar, y por lo tanto, elegir lo mejor o lo que más les guste. Ya no valen engaños, hemos llegado a un punto de madurez gastronómica en donde para competir hay que partir de bases de calidad altas porque el mercado es exigente y entendedor. Ya era hora que se desenmascarasen los nochefs, los desertores del arado reconvertidos, es la hora de los verdaderos chefs, de los que estudian, de los que prueban y arriesgan, de los que no copian, de los que hacen su trabajo diario en base a las técnicas aprendidas, en fin, de los verdaderos profesionales que aman lo que hacen, que cocinan por vocación no solo por un salario.

Por fin llegó el momento en que pocos cuentos y mucha demostración de calidad son necesarios para tener un espacio en el mercado, ya no basta con una decoración espectacular o un local de moda; ahora lo que busca la gente es comer bien, ahora lo que buscan es una materia prima excelsa y presente con matices interesantes, una textura de verdad y si no lo es que, al menos sea sugerente y sabrosa.

Si! Ya Panamá gastronómicamente ha madurado, ya la gente compara y reconoce sabores y calidades, ya el público sabe lo que está bien y lo que está mal, por fin la gente prefiere la calidad versus la cantidad.

Hemos madurado como sociedad y hemos definido gustos y platos, estamos ante el nacimiento de una etapa llena de triunfos, día a día en los restaurantes de la localidad se ofrecen verdaderas maravillas gastronómicas iguales o mejores que en otras partes del planeta.

Panamá es una capital gastronómica en el mapa, la gente puede venir y tener experiencias gastronómicas de alto nivel, los turistas lo reconocen, ya comen como en cualquier ciudad del mundo, hasta los hay incluso que admiran la variedad y calidad de las cocinas mundiales que conviven en Panamá, hay para todos los gustos.

Todo gracias al esfuerzo diario de una generación de chefs de los cuales quedan pocos pero ahí están dando fe de lo que hicieron y de lo que hacen diariamente para haber hecho de Panamá una capital gastronómica. Gracias chefs por habernos posicionado y bienvenidos los nuevos para acabarnos de consolidar.

Buen provecho