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26 de Oct de 2020

Cultura

Feliz y saludable

Se abre la puerta y es como e ntrara otra dimensión. Afuera, el bullicio de la agitada zona bancaria y el típico calor de mayo aturden a...

Se abre la puerta y es como e ntrara otra dimensión. Afuera, el bullicio de la agitada zona bancaria y el típico calor de mayo aturden a los transeúntes, pero dentro del local todo es más fresco, tranquilo, relajado.

La vida la brinda el cálido naranja que caracteriza la sencilla decoración que cuenta en su mayoría con mesas altas y sillas también naranja. Al fondo, tras la pequeña pero acogedora barra del bar, una puerta de vidrio permite ver el movimiento de la cocina. A mano izquierda, un ventanal permite ver la agitación del día, mientras que a la derecha, una pared naranja de la que cuelga un pantalla plana, también nos permite leer en diversos idiomas la frase ‘gente contenta y saludable’.

Es el significado del vocablo tailandés sukhi, que da nombre al restaurante donde me encuentro.

Se trata de un restaurante con comida del sureste asiático inspirado mayormente en Tailandia.

‘Estuvimos buscando un nombre que resaltara el tipo de comida que servimos, comida saludable, aunque tenemos algunos platos fritos nos mantenemos del lado de la comida saludable’, afirma Robert Lamont, director de cocina del restaurante.

Y además de lo saludable, Sukhi se compromete a ofrecer un ambiente agradable y relajado para cumplir con la parte de la felicidad.

Sukhi cuenta con una variedad de entradas, sopas y algunos platos vegetarianos pero su especialidad son los fideos y los platos con curry.

‘Pensé en las cosas que a mí me gusta comer cuando estoy libre, o que me gustaría comer en cualquier día. Escogimos los platos más populares de toda el área sureste de Asia y Japón, platos que tal vez no son tan populares en Panamá aun, pero lo son en Reino Unido y Estados Unidos’, asegura Lamont.

Claro, se busca un balance entre platos picantes y otros que no lo son tanto, pues en Panamá no se acostumbra este tipo de comida.

‘Quienes piden green curry, sabemos que lo hacen por el picante y lo hemos mantenido pero también tenemos el ramen, un bol grande de sopa con fideos que no es picante pero es muy buena para la resaca’, comenta Lamont con una sonrisa.

Aunque la inauguración formal de Sukhi se llevó a cabo el miércoles pasado, el restaurante ha estado abierto al público desde hace un mes. En este tiempo, el pad thai (fideos de arroz con salsa de tamarindo con pollo o langostinos) se ha convertido en el plato más popular, junto con los money bags (wantones fritos rellenos de puerco, camarones y castañas de agua), los thai fishcakes ( croquetas picantes de pescado servidas con salsa fresca de pepino) y el satay de pollo (en pinchos con salsa de maní) y el ramen. Los curries están empezando a crecer en popularidad.

El mes que hemos estado abiertos la respuesta ha sido muy buena, comenta Alessandra Barría, asesora. ‘Algunos clientes han venido ya cuatro veces, algunos piden platos distintos para probar cosas nuevas, otros que vienen siempre piden lo mismo.

Y es que en Panamá ha habido muy pocos restaurantes especializados en comida thai, y quienes han viajado y la han probado en otros países han encontrado una manera de traer de vuelta esas memorias.

Otra sorpresa para los nuevos empresarios ha sido la gran acogida que han tenido por parte de vegetarianos a pesar de que el menú solo cuenta con dos platos que lo son al 100%.

‘En la comida thai se usa mucho la pasta de camarón y el aceite de pescado, lo que hace un poco más complicado hacer un plato completamente vegetariano, pero eventualmente añadiremos unos tres platos más como opción’, cuenta el chef.

Aunque la aventura inicia para estos empresarios ya piensan en ir más allá, estableciendo una franquicia con sucursales en todo el país. ‘Queremos perfeccionarnos aquí primero, que sea nuestra referencia y luego, crecer’, declara Barría.

‘No queremos que este sea un restaurante en el que pienses que tal vez vayas en dos meses. Más bien queremos que uno pueda decir ‘quiero esto para comer en el almuerzo, buen precio, buena comida’.

Y es que en Sukhi no es necesaria la formalidad. Lo importante para ellos es que el comensal pase un buen rato, vaya a tomarse unos tragos o ver un partido en la hora del almuerzo y esté relajado.

Es cordial en su conversación, aunque acepto que me resulta complicado entender su acento británico. En esta conversación, me entero que sus padres son propietarios de un hotel en Edimburgo, Escocia así es no es para nada extraño que haya decidido dedicarse profesionalmente al oficio que ha visto hacer a su familia. Estudió en Suiza, en el Ecole Hoteliere de Lausane. Allí conoció a Alessandra Barría y al finalizar la carrera, decidieron emprender un proyecto propio.

Se decidieron por los sabores de Tailandia pues fulano conoce el exótico país desde la niñez, y a pesar de los años, no ha dejado atrás el amor por su cocina.

En Escocia la economía no está muy bien y en Panamá hay más oportunidades en estos momentos, por eso estoy aquí.