19 de Oct de 2021

Cultura

Bazar de colores entre flores y frutas

PANAMÁ. Los mercados son los lugares donde convergen todos los elementos que hacen de la vida humana, más placentera y vivaz. Frutas, le...

PANAMÁ. Los mercados son los lugares donde convergen todos los elementos que hacen de la vida humana, más placentera y vivaz. Frutas, legumbres, flores, adornos y muchas cosas que nada tienen que ver con edades y clases sociales; ya que en estos espacios encuentras desde al más humilde, hasta el mas adinerado o por lo menos en nuestro Panamá aún es así.

El mercado de El Valle de Antón cumple con estas características, es un espacio amplio, que ocupa alrededor de una cuadra de la calle principal del pueblo, siendo el punto donde se encuentran desde el turista nacional, rodeado de niños y hasta el perro de la familia, como el solitario mochilero, de paso y maravillado con la belleza de nuestro Istmo.

Está dividido en tres partes, para mayor comodidad de los vendedores y visitantes; al entrar al mismo te encuentras con un sin fin de colores, cientos de plantas hermosas que adornan con su verde de pachamama, los primeros pasillos del lugar: colgantes helechos, veraneras, rosas blancas, rojas y amarillas; con su suave aroma que llama a comprar no una, sino decenas de las mismas y la reina de todas: la orquídea, la más buscada en la flora de El Valle de Antón, ya que es productor de esta delicada y llamativa flor, que a pesar de estar prohibida su venta, se comercializa, aunque no en grandes cantidades.

Al pasar los cuatro primeros pasillo te encuentras con las frutas y legumbres; Guanabanas, aguacates, piñas, berros, naranjas; a los mejores precios. Si en algo se caracteriza nuestro país, es en la gran variedad de frutas y verduras durante todas las épocas de año.

Al pasar esta sección te chocas con canastos, artesanías de tawa, bolsos con dibujos autóctonos y las famosas ranitas doradas, representación de el anfibio que solo se encuentra en Panamá y Costa Rica.

Hay personajes que le dan vida a cada lugar, es el caso de el artista plástico Víctor Manuel Rodríguez que se identifica como un artista 100% vallero y desde chico, tomó algunos cursos y siempre dibujó, hasta que decidió estudiar arte en Penonomé.

‘Me gusta mucho la naturaleza y combinar las figuras humanas con la fauna, tengo 14 años pintando y vendiendo mis artesanías en el mercado de El Valle’, confiesa el joven pintor vallero de 30 años.

El mercado de artesanías se remodeló en el 2005, ya que no cumplía con ciertas normas de organización para concentrar a todos los vendedores del lugar y a los visitantes.

Actualmente reciben turistas de todas partes del mundo, que pueden apreciar los productos de primera calidad que ofrece este espacio de sabores y colores de nuestra madre tierra panameña.