19 de Ago de 2022

Cultura

Cuerdas colombianas

PANAMÁ. El arpa es un instrumento muy antiguo, cuyo origen se remonta al año 1200 a. de C. El Arpa de mecanismo de doble movimiento, o d...

PANAMÁ. El arpa es un instrumento muy antiguo, cuyo origen se remonta al año 1200 a. de C. El Arpa de mecanismo de doble movimiento, o de concierto, de 7 pedales y 43 cuerdas, se inventó en 1810. La figura corresponde a uno de los primeros modelos, pero el arpa ha sufrido muy pocos cambios desde su creación.

Edmar Castañeda manipula de manera elegante y animada este antiguo instrumento.

Desde los 16 años es su mejor amigo y el canal por donde circulan sus energías.

Este talentoso colombiano se presentó hoy en el Teatro Nacional, Y con la voz de Andrea Tierra, esposa de Edmar y compositora y tono femenino del grupo de músicos, ofreció un show especial al público.

En la batería estuvo Eshlomy Cohen Lorwic Alfonso quien junto Edmar y Andrea ofrecieron un espectáculo musical fabuloso, una fusión maravillosa que habla de elegancia, modernismo con un sabroso toque latinoamericano.

Edmar nos concedió una entrevista antes de su show en nuestro país y nos permitió presenciar uno de sus ensayos en la Fundación Danilo Pérez.

‘Comencé a los 7 años bailando joropo, música llanera, a los 13 arranque con el arpa, porque es el instrumento principal de la música venezolana y colombiana’ expresó con alegría Edmar.

Al descubrir el jazz, se mudó a Nueva York, primero solo y después junto con su familia, para entrar a la universidad a estudiar trompeta.

Vicioso de toda la música de raíces latinoamericanas, contó que escucha de todo, menos música pop y reguetton.

Residente de la ciudad del ruido, Nueva York, confiesa que ha recorrido gran parte del mundo y que la música que más lo enriquece es la zamba, temas de Paco de Lucía y los temas de Piazzola.

EL SHOW

En la noche de ayer se vivió lo que Edmar nos había mostrado, un conjunto de ritmos y fusiones del joropo, flamenco, zamba, ritmos cubanos; encendiendo el Teatro Nacional con lo mejor de nuestros ritmos.