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30 de Nov de 2020

Cultura

El año del enigma

Desde hace varios años, pensar en el 2012 se ha vuelto sinónimo de incertidumbre, caos, apocalipsis y fin del mundo. Basados en las pred...

Desde hace varios años, pensar en el 2012 se ha vuelto sinónimo de incertidumbre, caos, apocalipsis y fin del mundo. Basados en las predicciones de los calendarios mayas y las del legendario profeta Nostradamus en el siglo XVI, Hollywood ha potenciado ese enigma en varias películas taquilleras que sugieren un final atroz bajo una lluvia de meteoritos. Pero, ¿qué de todo esto es cierto? ¿Qué es lo que realmente sucederá, si es que algo sucede?

Durante siglos, la ciencia y la religión se han enfrentado en una discusión perpetua sobre cómo inició la vida en la Tierra. Ahora, a 11 meses del temerario 21 de diciembre, los contrapuntos vuelven a encontrarse, pero esta vez para descifrar un final impuesto por profecías, rumores y suposiciones.

De la misma forma que para muchos estos mitos y rumores no son más que puras suposiciones y no deberían ser razón de preocupación, en otros ámbitos esos mismos descubrimientos o interpretaciones de hallazgos antiquísimos aportan cierta seguridad de futuro a las personas.

‘Tener cierto panorama de lo que pueda pasar en el futuro le da tranquilidad a la sociedad, lo cual es conocido como una ‘ilusión de control’’, apunta el psicólogo Olmedo Cornejo.

Esta no es la primera vez que se pronostica el fin del mundo. En el 2011, el sacerdote estadounidense Harold Camping apuntó que el 21 de mayo iba a acabarse la vida en la Tierra. Tras su fallida predicción, Camping volvió a los medios reconociendo su equivocación, pero que el 21 de octubre sí llegaría el fin.

Obviamente, no sucedió, y el sacerdote se embolsó una gran cantidad de dinero de donaciones a cambio de sus ‘visiones’.

‘Al principio la gente se ponía más nerviosa con estas predicciones. Ahora, después de tantos fallos, es como que se le presta menos atención. Hasta hay un comercial de una marca de jeans que se ríe de esto’, analiza Cornejo. ‘Sea cierto o no, las personas se sienten más tranquilas en el presente pensando que hay una explicación sobre el futuro. Esto viene de muchos años atrás’, agrega.

¿FINAL O NUEVO INICIO?

La alarma, después de la fallida predicción de que el mundo terminaría entrado el nuevo milenio (2000), se disparó cuando historiadores y especialistas se encontraron con que los calendarios mayas fijaron como fecha del juicio final el 21 de diciembre. Este día representará el final del ciclo de uno de los tres que transcurrían simultáneamente del calendario maya llamado la ‘Cuenta larga’ o ‘Katún’.

La fecha, fijada en la primera de las siete profecías mayas, apunta en realidad que el sábado 22 de diciembre de 2012 el mundo del materialismo y el odio terminará, y que la humanidad deberá escoger entre desparecer como especie pensante que amenaza con destruir el planeta o evolucionar hacia la integración armónica con todo el universo.

Algunos creen que el día será precedido por catástrofes naturales inconcebibles hoy en día. Para otros, es una nueva oportunidad que dará paso a una era de mayor espiritualidad y conexión con la madre naturaleza y la Tierra.

EL CAOS DE NOSTRADAMUS

El francés Michel de Nostradamus (1503-1566), uno de los profetas ‘modernos’ más famosos actualmente, coincidió con los mayas en que se esperan grandes cambios para este año. De la misma forma que la sexta profecía de la civilización indígena que habitó el área denominada Mesoamérica entre aproximadamente 2000 a.C. - 1546 d.C. habla de meteoritos y caos, el galo narró un escenario similar en El libro perdido. Especialistas creen que las últimas siete acuarelas del libro y una serie de textos se refieren directamente al fin del mundo para el 2012.

Nostradamus muestra y escribe sobre un fuego devorador alrededor de todo el planeta y una fatal lluvia de meteoritos relacionada con la alineación de la ‘cruz divina celestial’ y la ‘cruz terrenal’, una simbología oscura que remite al orden del universo, cuya fecha exacta varía entre 1992 y 2012.

Teniendo en cuenta la azotada forma de la Luna por impactos de meteoritos, que el 23 de marzo de 1989 uno de 800 metros pasó muy cerca de la Tierra y que los dinosaurios se extinguieron por el impacto de uno, para muchos la idea de que pueda suceder otra vez siempre estará sobre la mesa.

LA TIERRA SE CALIENTA

Nadie está seguro de la veracidad de la primera profecía de los mayas y el 21 de diciembre. No queda más que esperar hasta ese día. Eso sí, las II, III, IV y V dieron en el clavo y anticiparon lo que desde hace una década es la gran preocupación a nivel mundial: el cambio climático.

Todo comenzó con la número dos. En ella, los mayas previeron que el eclipse que ocurrió el 11 de agosto de 1999 sería la gran consecuencia de una serie de cambios en la actividad solar que afectaría drásticamente a la Tierra y la vida de las personas. Los deshielos, ríos y lagos secos y la gran cantidad de muertes animales y humanas tanto por el calor como por el frío lo evidencian.

Cuando los más escépticos y fieles seguidores de la ciencia hacen caso omiso a las profecías y rumores, la NASA salió al cruce para dejar en claro que los mayas estaban, de alguna manera, en lo cierto.

Según la quinta profecía, si los humanos no sintonizamos nuestro comportamiento con los ritmos de la naturaleza y la galaxia, antes de que finalice 2012 veremos fallar todos los sistemas sobre los que está basada nuestra civilización. Se producirá un colapso de la red informática, la electricidad, el sistema económico. Y la NASA admitió que esto podría suceder, pero en el 2013 o 2014.

Pero la agencia gubernamental estadounidense sí alertó de que en 2012 se daría un aumento atípico en la actividad solar, que liberaría una cantidad inusitada de energía en forma de ondas electromagnéticas y de partículas a muy alta velocidad. Afectaría sistemas de comunicación satelital, tal como previeron los mayas hace miles de años.

SÁLVESE COMO PUEDA

Han sido tantos los rumores, que mucha gente ha empezado a idear maneras de salvarse ante un posible caos. Más vale prevenir que lamentar.

Aquellos fieles creyentes del calendario maya no se conforman con predecir si lo que sucederá el 21 de diciembre es posible o no, sino que se han puesto manos a la obra en la construcción de un refugio.

En España se formó el grupo GSE 2012 (Grupo de Supervivencia de España 2012), el cual planea crear un refugio en zonas montañosas para sobrevivir a fuertes tormentas, terremotos, tsunamis o ataques nucleares.

Por su parte, dos arquitectos ya están en busca de financiación para llevar a cabo el proyecto Oziré, que consiste en un búnker acuático. Además, Ecuador también se sumó a la iniciativa y prepara la construcción de un refugio subterráneo.

Cada uno tiene su postura sobre estas predicciones que desde hace años han atormentado a algunos y llenado de dinero a escritores y cineastas. Lo cierto es que habrá que esperar 11 meses para saber si los mayas y Nostradamus estaban en lo cierto. Mientras tanto, como dice Joaquín Sabina, ‘que el fin del mundo nos pille bailando’.