Temas Especiales

02 de Apr de 2020

Cultura

Historia de un amor hasta las trancas

PALABRA. Sin remedio. Así fue como Daniel Carter, protagonista de la novela Misión Olvido, de la escritora española María Dueñas, se ena...

PALABRA. Sin remedio. Así fue como Daniel Carter, protagonista de la novela Misión Olvido, de la escritora española María Dueñas, se enamoró de Aurora. El idilio tuvo lugar en un rincón de Cartagena, España, cuando Carter se encontraba investigando las motivaciones de Ramón J. Sender, un escri tor proscrito de los años treinta. Sender, autor de Míster Witt en el Cantón, fue el objetivo de la investigación de este estadounidense que desoyó los dictados de su familia y persiguió con ahínco su vocación de estudiar lenguas hispánicas.

En Misión Olvido, la segunda novela de María Dueñas, que nos cautivó con El Tiempo entre Costuras, la escritora hace un repaso, no solo de la guerra civil española, sus autores demonizados, los efectos de las políticas imperialistas y los vestigios de ‘una vieja España ambiciosa por extender ad infinitum sus confines sin prever lo efímero de sus conquistas’, sino también de las misiones que se establecieron en California, los propósitos que estas tenían y cómo el respeto a esa misma historia detuvo un proyecto inmobiliario que pretendía sepultar leyendas aún por descubrir.

LA AUTORA

María Dueñas, poseedora de una prosa impecable, nació en Puertollano, Ciudad Real, España. Es doctora en filología inglesa y profesora titular de la Universidad de Murcia. Su labor docente la ha llevado por varios años a impartir clases en universidades norteamericanas y ha sido partícipe de varios proyectos educativos, culturales y editoriales.

Su primera novela ha sido traducida a más de 25 idiomas y ha ocupado los primeros lugares entre los libros más vendidos y leídos en muchos países. El año pasado presentó El Tiempo entre Costuras en la Feria del Libro de Guadalajara y en esa ocasión la entrevisté, aunque ya anteriormente había reseñado su libro (Facetas, 5 de septiembre de 2010.)

Es muy rigurosa en los hechos y datos que maneja, ya que lo suyo es la novela histórica, que se diferencia de la historia novelada. La primera tiene personajes reales que combina con eventos y otros personajes que son de ficción, para crear una trama. La segunda no tiene personajes inventados, pero narra la historia de una manera entretenida.

ESCENARIOS Y TIEMPOS

En este su segundo libro, María Dueñas se arriesga a hacer una historia en varios tiempos cuando germina la vocación de un pobre despatarrado (Andrés Fontana) que es criado por una ricachona que le permite el acceso a la lectura -el mejor tutelaje que se pueda encontrar- al tiempo que Daniel Carter se decide a estudiar lenguas hispánicas y se marcha a la ciudad de Madrid.

Otro de los personajes, Blanca Perea busca refugio después del aparatoso desenlace de su matrimonio en una remota universidad californiana, donde ha aceptado un trabajo de investigación. Las hieles de la ruptura le enseñan que uno no puede pasarse la vida asumiendo relaciones que a la larga no son la realidad en que se vive.

El desbordamiento, tanto de emociones, como de circunstancias, escenarios y personajes, nos motiva a investigar sobre nombres y actos que se dieron a lo mejor en fechas que no se nos hubiera ocurrido hurgar.

Son memorables las referencias a los libros de Ernest Hemingway, a compendios imprescindibles, como el Tesoro de la Juventud, enciclopedia editada en la primera mitad del siglo XX. Se integran a la trama los poemas de Luis Cernuda, Pedro Salinas y Antonio Machado, las canciones de Joaquín Sabina, Jacobo Morcillo y José Alfredo Jiménez, Joan Báez y Violeta Parra.

Desde su lanzamiento al mercado hispano, el pasado 28 de agosto, Misión Olvido ha creado expectativas y comentarios de toda índole. Ha llegado a desplazar a las Sombras de Grey, de la lista de los más vendidos en España, su autora lo ha estado presentando (y lo seguirá haciendo) en varias partes del mundo hispano hablante. No se han hecho esperar las críticas de los puristas que la señalan como atrevida, por haberse apartado de la narrativa lineal para abarcar una novela compleja, llena de vericuetos y saltos de tuerca impredecibles.

En ella María Dueñas se imbuye en los sentimientos de la absoluta devastación sentimental, la soledad de una mujer madura, el enamoramiento encandilado de un joven estudiante, las tropelías de obreros con escasa educación, las decisiones que alteraron el orden mundial en los años de Franco, la vida desconectada de los gringos dentro de las bases militares y las relaciones que éstos establecen con los lugareños.

También rescata la solidaridad humana, la amistad a prueba de todo, la complicidad de una abuela bullanguera, la maldad que causa el resentimiento en las personas inestables. ‘La compasión es un síntoma de inmadurez emocional; no es una obligación moral ni un sentimiento que nazca de la reflexión’, así define la autora la actitud de Rebeca Cullen hacia su ex marido, díscolo e irresponsable, cuando ya está postrado con Alzheimer en una silla de ruedas.

Durante la lectura llegamos a adorar a Daniel Carter, a oler sus ropas deportivas, su barba. También todos los cigarrillos que fumaban en esos tiempos tanto en España como en Estados Unidos. Asimismo, recorremos las misiones desde Santa Francisco Solano hasta el presidio de San Diego de Alcalá y no cejamos un minuto en dar la vuelta a la página para descubrir una nueva ocurrencia, una sorpresa. Si esto es apartarse del purismo literario, ¡que viva la irreverencia!