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01 de Dec de 2020

Cultura

De escritores y talleres literarios

H ay una proliferación de talleres literarios. Esto contrarrestra la opinión de aquellos que habían pensado que el mundo de la escritura...

H ay una proliferación de talleres literarios. Esto contrarrestra la opinión de aquellos que habían pensado que el mundo de la escritura, de la literatura, había llegado a su final por la avalancha digital.

Pero, al contrario, el espacio digital es un aliado de la literatura. Lo que sí observo con preocupación es la tendencia actual de producir escritores en los talleres literarios. Aquí, sin duda, se descubren talentos, se desarrollan y practican técnicas para el ejercicio de la escritura. Hay muchos que han sacado provecho de estos talleres, en otras palabras, aprender de aquellos que ya manejan el oficio como expertos, aunque aquí está el problema, es decir, no es que tenga algún prejuicio contra los expertos en general y, particularmente, con los de la escritura, pero para mí el hecho de escribir tiene algo (o mucho) de búsqueda y de descubrimiento personal.

En los talleres literarios hay tipos de escritura y lecturas estandarizadas. Hay, además, formas de contar historias estandarizadamente. De aquí me pregunto cuándo uno se convierte en escritor. ¿Al salir de un taller literario? ¿Al publicar un primer cuento, un ensayo, en fin, un libro? Hay veces que me han nombrado como escritor, pero, por mi parte, solo sé que escribo, y me da incluso una vergüenza cuando me nombran así.

En mi experiencia propia (posiblemente muy clásica) la escritura fue y es algo muy personal, muy ‘individualista’, que no tenía o tiene nada que ver con talleres literarios, grupos o movimientos. Es una búsqueda muy vinculada con viajes, en fin, con una experiencia de vida, de separación, distancia y acercamiento. Con satisfacciones y, además, con muy buenas frustraciones. De aquí la pregunta es si un taller literario puede transmitir la relación estrecha entre escribir y la vida, no sola con la nuestra, sino con todo lo que nos rodea. Se podrán transmitir técnicas, cierto. Pero, ¿podrá transmitirse la experiencia de vida, lo que nos hace individuos e individual en un taller literario? Posiblemente no, pero esto no quita lo útil que pueda ser un taller para alguien que quiera escribir.

COLUMNISTA