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21 de May de 2022

Cultura

Joaquín Beleño busca lectores...

PALABRA. J oaquín Beleño anhelaba retornar a la Zona del Canal. La misma que había recreado en obras como Luna verde, Gamboa Road Gang y...

PALABRA. J oaquín Beleño anhelaba retornar a la Zona del Canal. La misma que había recreado en obras como Luna verde, Gamboa Road Gang y Flor de banana (todas galardonadas con el Premio Miró). Se sentía nostálgico y débil. Había salido del hospital hace poco. Esterosclerosis múltiple, le habían diagnosticado. Seis mes de vida, como máximo. Pero esta previsión probaría ser demasiado optimista..

El escritor y periodista le pidió a Nimia, su hija, que la llevara a pasear a la zona, a los muelles de Balboa, donde había trabajado como estibador de carga; a Fort Clayton, donde se había desempeñado como brasero de pico y pala; a Albrook Field, donde había sido ayudante de albañil.

Ya no era tan joven como entonces. Su cuerpo había perdido su fortaleza. La inspiración no le llegaba tan fácilmente como antes, cuando recreaba escenarios y sucesos relacionados con el enclave canalero para producir una literatura de corte nacionalista. Pero aún así volvió, impelido más que nada por la añoranza.

Esa misma semana Beleño sufriría un paro cardíaco. Fallecería a sus 67 años, mientras dormía, en paz y sin sufrimiento, tal como su hija Nimia le había pedido al Cristo que se encontraba en la casa paterna. Era el cinco de febrero de 1988.

De esta manera, hace aproximadamente 25 años, las letras panameñas perdían a uno de sus ‘escritores más avanzados desde el punto de vista sociológico’, de acuerdo con el poeta y periodista Luis Carlos Jiménez Varela. ‘Obras como ‘Gamboa Road Gang’ y ‘Luna Verde’ representan, desde el punto de vista literario, la impronta del buen escribir... Son dos razones más que nos da Beleño para estar orgullosos de ser panameños’, asegura el periodista Carlos J. Núñez, uno de los organizadores - junto a Jiménez Varela y Nimia Beleño- del ‘Concurso de ensayo sobre las novelas ‘Luna Verde’ y ‘Gamboa Road Gang’’.

LITERATURA RELEGADA

Mañana, a partir de las 10:00 a.m., en la Librería Cultural Panameña, se darán a conocer los nombres de los ganadores de este certamen, que tiene como propósito defender el legado literario de su padre, el cual Nimia siente que está amenazado por el olvido. Porque sus obras ya no se venden en las librerías como años atrás, como constata Luis Fernando Fragella, propietario de la Librería Cultural Panameña. Porque en algunos colegios los estudiantes ya no leen Gamboa Road Gang como solían hacerlo cuando la novela formaba parte del listado de obras complementarias del Ministerio de Educación (MEDUCA), tal como recuerda la educadora Ileana Gólcher. ‘La omisión de autores de gran valía intelectual relacionados con nuestra identidad nacional se viene realizando poco a poco, en lo que respecta a la lista de obras aprobadas por el MEDUCA’, detalla Gólcher, ex directora de currículum.

Estos textos deben ser actualizados cada cinco años, de acuerdo con lo establecido por la Ley 29 del 20 de julio del 2006. ‘Es un exabrupto porque no se pueden actualizar novelas, menos las que está basadas en historias reales’, expresa Nimia.

Para Fragella solicitar que se ‘modernice’ el contenido de una novela de Beleño es casi como pedir que ‘actualicen ‘El Quijote’’. El librero conoció al integrante de la llamada ‘Generación del 44’ durante la década de los sesentas, cuando su padre se encargaba de publicar las obras de Beleño a través de la editorial Manfer. ‘Era un hombre muy jocoso, que se reía de todo, pero con un gran valor patriótico, siempre defendiendo los ideales de los panameños’, recuerda.

Fragella lamenta que actualmente en su librería no se comercialicen tantos ejemplares de Gamboa Road Gang como en otros años. Los que se venden son adquiridos en su mayoría por extranjeros, o por panameños que viven en Nueva York. ‘Pueden ser ‘zonians’ en su mayoría, que vienen a buscar esta obra porque forma parte de su identidad’, señala.

DE SANTA ANA Y DEL CANAL

Beleño nació en la ciudad de Panamá, en un cuarto de inquilinato de la calle Mateo Iturralde, en el barrio de Santa Ana. ‘Mi padre llegó a vivir en el Casco Viejo, en la parte donde residía la high class... Pero cuando mi abuelito enfermó y quedó postrado en una cama mi papá tuvo que trabajar mucho’, rememora Nimia.

El futuro escritor tuvo que llevar dinero al hogar vendiendo periódicos y limpiando zapatos. En su tiempo libre practicaba deportes, leía las obras de Emilio Salgari y Sexton Blake y exploraba la vida nocturna en el viejo arrabal. También asistía a clases en el Instituto Nacional, que en aquellos tiempos era el primer colegio de la República.

El año de 1941 estuvo marcado por los triunfos académicos y deportivos: se gradúa del Instituto Nacional como perito mercantil y gana un medalla de oro como miembro del equipo campeón de la liga interna de baloncesto. En los muelles de la zona trabaja arduamente como peón y brasero.

En territorio zoneíta Beleño se transforma radicalmente. Sus músculos se robustecen por las faenas realizadas; en las salidas nocturnas incrementa su resistencia a las bebidas alcohólicas.

Se inicia en la lucha nacionalista en 1947, en las protestas contra el Convenio Filós-Hines (experiencia que inspiraría ‘Luna verde’, su debut literario), y en la ‘Siembra de banderas’ de 1958. ‘Hay muchos que dicen que mi papá era comunista, por que sus libros eran en contra de los norteamericanos. Pero él estudió administración de empresas en Estados Unidos y jamás le negaron un visa’, manifestó Nimia.

Beleño se inició como periodista en 1947, como columnista y editorialista de La hora, La Prensa , El Mundo, El Panamá América , entre otros periódicos. Asimismo, fue libretista radial en la Cadena Panameña de Radiodifusión y Radio Panamericana.

LITERATURA ‘ZONIAN’

El primer ejercicio literario en el que Beleño recrea el ambiente zoneíta es el cuento Líder. El tema canalero reaparecería en la novela Luna verde, con la que obtiene su primer ‘Ricardo Miró’ en 1950 (fue publicada al año siguiente). En 1956 se quedaría con el tercer lugar del certamen, con Curundu (publicada en 1963). El ciclo temático canalero cerraría con Gamboa Road Gang (publicada en 1960), obra que obtiene el Premio Miró en 1959. Su último galardón en el Miró lo obtiene con Flor de banana, en 1965.

De entre estas cuatro novelas, la favorita de Nimia es Gamboa Gang Road. La periodista deportiva destaca un capítulo en el que un oso perezoso atraviesa un calle de hormigón en la Zona del Canal. Para ella la marcha lenta y arriesgada del perezoso, entre los carros que pasan por la carretera ‘simboliza al panameño en su busca de libertad, de soberanía’. Una imagen que forma parte de un legado literario ‘que es necesario defender’, porque estas obras contribuyeron a la consecución de algo impensado e invaluable: la soberanía de un país.