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23 de Apr de 2021

Cultura

Habemus redes sociales

Una noticia que pasó relativamente desapercibida durante todo el proceso del pasado cónclave de la iglesia católica, me llamó poderosame...

Una noticia que pasó relativamente desapercibida durante todo el proceso del pasado cónclave de la iglesia católica, me llamó poderosamente la atención. Se le advirtió a todos los cardenales que aquel que usara alguna red social durante el mismo sería excomulgado.

Es increíble que un fenómeno tan nuevo como las redes sociales se haya colado tan rápidamente en nuestra sociedad como para que una advertencia como esa tenga sentido. El primer líder religioso que tuvo una red social fue el Dalai lama, quien sacó una cuenta de Twitter cuya particularidad es que la siguen casi siete millones de personas, aunque él no sigue a ninguna. El Papa Benedicto XVI antes de renunciar había sacado él mismo una cuenta, y su primer mensaje fue muy celebrado por la feligresía.

Las redes sociales son mecanismos de articulación de comunidades, y es natural que las religiones comiencen a mirarlas de una forma más seria y a entender cómo pueden hacer de ellas una verdadera herramienta. Los líderes religiosos están comenzando a ver en las redes sociales otra forma de llevar su mensaje, aunque algunos aún se sienten ‘caminando en zapatos prestados’, pues la manera en la que funciona la comunicación en estos medios sociales dista mucho de los esquemas jerárquicos que algunas religiones manejan.

Algo para lo que es muy útil todo esto de las redes sociales es para crear grupos de discusión o feligresías. Las personas que comparten una fe o sus experiencias sobre una forma de ver el mundo son quienes con más facilidad terminan moviéndose en ellas.

El líder religioso que decida entrar en estos medios debe estar dispuesto a conversar y a la crítica, pues la forma como funciona este ecosistema está totalmente basado en la interacción, y no hay nada que le haga más daño que tratar de silenciar a alguien que no concuerde con sus opiniones.

La Biblia fue la primera en aterrizar en el mundo de las Apps para móviles, seguida por el Corán y casi todas las escrituras sagradas. También hay redes sociales especializadas que unen a los fieles de una fe y les permiten están rodeados de sus pares.

La religión debe plantearse seriamente cuál será su postura frente a este fenómeno, pues aunque muchos lo apoyan hay también quienes critican su inclusión en sus esquemas. Por lo pronto ya hay debate en Roma frente a la pregunta de si el Papa Francisco tendrá Twitter. El solo hecho de tener el debate ya nos muestra lo influyente que es el tema. Seremos testigos de la forma como se resuelve. Esto marcara la pauta para el futuro.