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27 de Feb de 2021

Cultura

Ciudades abiertas hacia el futuro

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de una ciudad es el plano central que permite saber cómo se desarrollará y se convertirá en un...

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de una ciudad es el plano central que permite saber cómo se desarrollará y se convertirá en una ‘Open City’ -o ‘ciudad abierta’- como concepto de cocreación entre todos los ciudadanos y los gobiernos locales.

En un POT se planea el uso del suelo y se crean las normas que eviten cosas como la falta de espacio publico, de transporte público o de cobertura del alcantarillado.

El ‘Open City’ es un concepto cuya base es asumir que la ciudad no es sólo un acumulación de predios juntos. Es un espacio para la creación de comunidades, es un escenario donde todos debemos involucrarnos y participar en la solución de los problemas y en el goce de los beneficios.

Para crear el POT se requiere de información detallada de todos los predios, todos los servicios públicos, todas las vías y, en general, de todo lo que al final se requiere para crear la ciudad.

En una ‘Open City’ se asume que la información que genera la ciudad es pública y que todos tienen derecho a tenerla. Se busca que la transparencia, la participación y los esfuerzos comunes generen apropiación y creen una ciudad para todos.

Para crear proyectos urbanos más cercanos a las necesidades de la mayoría es menester invertir en presupuestos participativos (donde los mismos ciudadanos deciden en qué invertir los impuestos). Asimismo, se debe reconocer que el transporte público es un derecho, por lo que se debe privilegiar a los peatones y ciclistas que son mayoría frente a los motorizados que son los menos.

En todo el mundo es posible encontrar ejemplos de estas tendencias. Por ejemplo en una ciudad latinoamericana, en un barrio donde residen personas de escasos recursos, donde se han sucedido una serie de invasiones de personas que llegaron y se tomaron los espacios. la solución que los moradores adoptaron con su presupuesto participativo fue la instalación de una serie de escaleras eléctricas que le permitirá a todos el llegar más fácilmente a su hogares.

A mi nunca se me hubiese ocurrido una solución así. Pero el hecho de alentar la participación de las personas en las soluciones permite que la innovación se imponga.

Se puede crear un POT sin participación ciudadana, sólo por el interés y voluntad de quienes gobiernan o de algún grupo de interés. Pero luego esa falta de participación se va a notar en la resistencia que la ciudadanía va a generar para adoptar los cambios que se necesiten.

Bien aplicado, el ‘Open City’ genera un mapa de acciones que facilitan la concertación con los diferentes grupos involucrados en los cambios. ¿Dónde hacemos un hospital? ¿Qué calles hacen falta? ¿Hacia dónde debe crecer la ciudad? ¿Qué zona debe dejar de ser residencial y ser ahora comercial? Se pueden encontrar óptimas respuestas para todas estas preguntas. Lo único que hace falta es la participación efectiva de todos los sectores.