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10 de Apr de 2020

Cultura

El momento del emprendedor

Un emprendedor debe, por definición, buscar un problema para solucionarlo. De la forma como logre la solución dependerá el éxito de su m...

Un emprendedor debe, por definición, buscar un problema para solucionarlo. De la forma como logre la solución dependerá el éxito de su modelo de negocio. Los emprendedores sociales buscan problemas relacionados con nuestras realidades más complejas, cosas como la falta de recursos, educación y alimentación.

Cuando se logra crear un modelo de negocio que aparte de ser efectivo soluciona un problema social, estamos en presencia de algo ‘mágico’. Una de las confusiones más comunes con las que me encuentro entre los inversionistas, es la de pensar que el emprendedor social está ‘pidiendo limosna’ o quiere ‘hacer caridad’. El emprendedor social crea productos y servicios que solucionan problemas sensibles para la sociedad y logra que esas soluciones le lleguen a las personas que los necesitan, generando retorno y además haciendo crecer la sociedad. No es una tarea fácil lograr que todas esas cosas concurran, pero cuando esto sucede surgen empresas de alta valoración que tienen impacto en los grandes mercados.

En Panamá he conocido algunos emprendedores sociales en áreas como la educación y la ecología, casi siempre relacionados con grupos de responsabilidad social, empresarial y ONGs. Aún no veo proyectos relacionados con el agro, los alimentos o la vivienda, cosas que en otros países ya se han venido trabajando, pero estoy seguro que será cuestión de tiempo para que comiencen a aparecer.

La ventaja de dedicarse al emprendimiento social radica en el tamaño de los mercados. Por ejemplo si se crea una solución para los pequeños campesinos del interior de Panama, muy seguramente en Centroamérica esta solución podría encontrar mercados afines, pues en cada país de la región es posible hallar mercados similares.

Para el 2014 la cantidad de emprendedores en Panamá seguro irá en aumento. Hace ya varios años que desde las universidades se está estimulando la generación de ‘startups’ o empresas de alto valor, aunado al interés de grupos de inversión y otros agentes del ecosistema emprendedor. Tengo fe que en que algunos tendrán vocación social. Temas no les harán falta, pues problemas tenemos muchos. Lo importante es que se atreven a imaginar soluciones y que las implementen.

Como mentor de emprendimiento he tenido la oportunidad de escuchar muchas ideas, por lo que estoy seguro de que abundan. Creo que el temor a equivocarse o el ‘miedo de que alguien me copie’ no les permite avanzar más allá. Una idea no vale nada por sí sola. Tiene sentido si se articula con las personas y los recursos adecuados, si no es simplemente un sueño que nunca llegara a realizarse.

¿Tiene una idea? ¿Tiene una pregunta? Compártala. Las ideas que no circulan se mueren. Busque apoyo. Reúnase, hable, haga que las cosas comiencen a pasar. ¡Este es el año!