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02 de Dec de 2020

Cultura

La rutina de un ganador

Con frecuencia a muchas personas les llama la atención que pueda conjugar el trabajo, mis ocupaciones familiares, y las exigentes sesion...

Con frecuencia a muchas personas les llama la atención que pueda conjugar el trabajo, mis ocupaciones familiares, y las exigentes sesiones de entrenamiento, con mi faceta de escritor en medios de prensa, redes sociales y plataformas digitales. ‘¿De dónde sacas el tiempo?’, me interpelan.

Os debo que confesar que hay días que son de locura, pero la mayoría de las veces el secreto del éxito está en tener hábitos y costumbres adquiridas que me hacen más fáciles las cosas.

PROGRAMAR EL DESCANSO

A diferencia de otras personas que tienen una hora fija para levantarse, yo cada día programo la alarma dependiendo de las necesidades concretas de esa jornada. Así hay ocasiones en que antes del entrenamiento tengo que realizar tareas domésticas o acabar algún asunto de trabajo, y con base en el cálculo de tiempo que me van a llevar intento alargar mi descanso al máximo posible.

No tiene sentido madrugar de más por gusto. Un lapso de 15 o 20 minutos de sueño adicional -aunque no parece gran cosa- puede hacer la real diferencia entre levantarse con sensación de descanso o adormilado.

De nada vale que realicemos muy buenos entrenamientos si no dedicamos el tiempo necesario para que el cuerpo procese y asimile esos esfuerzos. El descanso es parte fundamental del entrenamiento, y su carencia o pobre calidad, suele ir aparejada de un descenso en el rendimiento deportivo y hasta lesiones. Por ello es importante que nos ciñamos a un horario tope para ir a la cama y conciliar el sueño.

SÍNDROME DE DIÓGENES

La mayoría de los corredores a la larga acabamos acumulando un gran número de implementos deportivos de todo tipo, incluyendo camisetas, shorts, licras y medias que nos dan en las carreras, nos regalan, o que aunque cumplieron su ciclo de vida y no tienen ya un uso real, igual las guardamos. Deberíamos hacer una revisión inicial y desechar todo aquello que realmente solo ocupa espacio.

Si uno intenta recordar la última vez que usó una prenda y no tiene idea es que realmente no la necesita. Una vez seleccionado lo realmente útil, el tener nuestro equipo y accesorios en orden nos va a facilitar mucho nuestras rutinas, para así ganar un precioso tiempo que podemos destinar en otras cosas.

Así nos resultará muy sencillo elegir las prendas y el resto de los accesorios necesarios para cada uno de nuestros entrenamientos, incluso combinando los colores o conjuntos. La tarea de preparar lo que vamos a vestir durante o después de nuestro entrenamiento es aconsejable realizarla en la noche anterior, dejando ya todo listo siguiendo una rutina.

Eso nos va a ahorrar mucho tiempo en la mañana, y adicional evitaremos sobresaltos, como que determinada pieza de ropa esté todavía húmeda, o que nuestro GPS amanezca sorpresivamente sin carga.

EN EL TRABAJO

Muchos corredores entrenamos en la madrugada y luego debemos cumplir con largas jornadas laborales. Hay veces que uno no tiene tiempo para descansar y siente la musculatura sobre todo de las piernas muy castigada. Aunque tengamos que vestir formalmente en nuestro trabajo, podemos usar medías de recuperación ocultas de la vista de terceros debajo los pantalones.

Lo recomendable es usarlas solo durante unas dos horas. Así mientras estemos en nuestro trabajo, las medias estarán efectuando un trabajo invisible de ayuda y recuperación de nuestras extremidades adoloridas.