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26 de Jan de 2021

Cultura

‘No quiero ser cómplice’

El escritor Rodrigo Rey Rosa baraja irse de Guatemala otra vez en rechazo a la violencia que vive su país natal

La violencia golpea a los personajes del guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, reflejo de la realidad de su país natal, del que ya se alejó en su juventud y que ahora se plantea volver a abandonar para ‘no ser cómplice de un ‘estado criminal’.

‘Si las cosas no mejoran y siguen empeorando así, debería haber un éxodo masivo de los que estamos en protesta’, aseguró Rey Rosa, en una entrevista con Efe en el marco de la Feria del Libro de Buenos Aires.

En ese sentido, el escritor lamentó que se haya desvanecido el momento de esperanza y de cambio profundo abierto tras la firma de los acuerdos de paz en 1996.

Con 600 femicidios anuales, Guatemala desbancó hace unos años a la mexicana Ciudad Juárez en este crimen, recuerda la noticia de un periódico insertada en su novela ‘Los sordos’ (Alfaguara, 2012), donde una de las protagonistas, Clara, tiene guardaespaldas y es aparentemente secuestrada.

‘Son vistos como símbolo de estrato social’, resumió el autor sobre la proliferación de escoltas privados armados entre la clase adinerada de Guatemala, que mayoritariamente no se cuestiona su convivencia diaria con ellos.

REALIDADES EN COMÚN

El universo que contempla desde su país natal se asemeja al que presencia desde la vecina Honduras Horacio Castellanos Moya, el escritor latinoamericano a quien siente más cercano.

‘Nos leemos mutuamente’ -manifestó- ‘Venimos del mismo lugar violento. Tenemos afinidades por sufrir preocupaciones comunes y circunstancias iguales’, explicó Rey Rosa.

A lo largo del tiempo, sus textos han tenido otros destinatarios, en especial el veterano escritor estadounidense Paul Bowles, del que fue alumno, amigo y traductor tras asistir al taller literario que el autor de ‘El cielo protector’ impartía en Tánger en los ochenta.

‘O el catalán Pere Gimferrer, que durante años fue el lector que tenía en mente’, aseguró Rey Rosa, quien vivió quince años entre Nueva York y Tánger antes de regresar a Guatemala durante la tregua de 1994.

En los años siguientes a su retorno escribió las novelas breves ‘Que me maten si’, ‘El cojo bueno’, ‘Piedras encantadas’ y ‘Caballeriza’, que ahora han sido recopiladas por Alfaguara en el libro ‘Imitación de Guatemala’, que fue presentado en estos días en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Además de la violencia, sus obras tienen también como telón de fondo el clasismo y el racismo de la sociedad guatemalteca, este último dirigido especialmente contra los mayas, que ocupan un lugar central en ‘Los sordos’.

‘Por primera vez la trama me requirió una investigación. Quería inventar, pero sobre una base sólida’, explicó Rey Rosa al recordar el mes en el tuvo paralizada la novela para conocer más a fondo el funcionamiento de los tribunales de justicia maya, que tienen jurisdicción en su territorio.