Embajador de Perú en Panamá: ‘Elecciones evidencian un país fragmentado; hay que reconstruir la unidad’

  • 20/04/2026 00:00
El embajador Mario López Chávarri analiza la crisis política, la fragmentación electoral y los desafíos del próximo gobierno peruano

Perú atraviesa una coyuntura política crítica. La primera vuelta de las elecciones generales no solo ha dejado un escenario abierto hacia una segunda ronda competitiva, sino que también ha expuesto con claridad las tensiones estructurales que arrastra el sistema político: fragmentación partidaria, desconfianza institucional y una creciente presión social por cambios concretos.

En ese contexto, el embajador de Perú en Panamá, Mario López Chávarri, ofrece su lectura en entrevista exclusiva para La Estrella de Panamá, donde subraya que lo ocurrido no puede analizarse como una elección convencional.

“Han sido unas elecciones complejas”, afirma, al explicar que el país llegó a las urnas con una combinación poco habitual de factores: una alta cantidad de candidatos, cambios en la estructura institucional y una ciudadanía expectante ante la posibilidad de mayor estabilidad política.

Uno de los elementos que marcó la jornada fue la magnitud de la oferta electoral. “Tuvimos una participación tan grande de candidatos y de partidos”, señala el diplomático, en referencia a los 35 partidos en competencia, un número que derivó en una cédula de votación extensa y difícil de manejar para el elector.

“Se constituía también y originaba una cédula de votación muy extensa que... fue complicada para el elector al momento de marcar sus preferencias”, añade.

A esta complejidad se sumó el retorno a la bicameralidad, un cambio institucional significativo. “Era la oportunidad del retorno a la bicameralidad, es decir, Senado y Cámara de Diputados, que no lo teníamos sino desde hace treinta y cuatro años”, explica.

El resultado fue una elección inédita en su diseño. “Constituía unas elecciones generales complejas y diferentes”, resume.

Participación ciudadana en medio de fallas

La jornada electoral también estuvo marcada por problemas logísticos, especialmente en Lima, donde la instalación tardía de mesas impidió que miles de ciudadanos votaran el primer día. Sin embargo, el embajador pone el foco en otro aspecto: la respuesta de la ciudadanía.

“Se llegaron a instalar el 99.8 % de la mesa de sufragio. Eso demuestra el interés del peruano de participar en democracia”, subraya.

Lejos de desincentivar la participación, los inconvenientes evidenciaron, según su lectura, una fuerte voluntad democrática. “Lo que le interesaba a esa población que no pudo participar... era votar”, afirma, en referencia a los más de 60.000 ciudadanos afectados inicialmente.

La decisión de extender la votación al día siguiente permitió canalizar esa demanda. “Esa es una demostración palpable del interés del peruano por una apuesta democrática”, sostiene.

Un escenario abierto hacia la segunda vuelta

En el plano político, el país se encamina hacia una segunda vuelta marcada por la incertidumbre. Aunque figuras como Keiko Fujimori aparecen como seguras en el balotaje, el segundo lugar se mantiene en disputa.

López Chávarri insiste en la cautela. “Debemos ser prudentes respecto a quién acompañaría a la candidata... todavía queda por contabilizar actas”, advierte.

El embajador destaca además que el proceso electoral peruano no se limita a la elección presidencial. “Tenemos cinco elecciones en una”, explica, al detallar que los ciudadanos votaron también por Senado, Cámara de Diputados y Parlamento Andino.

Este diseño añade complejidad al análisis, pero también permite proyectar la futura configuración del poder legislativo. En ese sentido, identifica una tendencia clara: la concentración política.

“De treinta y cinco partidos participantes tendríamos en el parlamento cinco o seis partidos”, señala, lo que refleja cómo el sistema electoral filtra la fragmentación inicial.

El desafío central: reconstruir la unidad

Más allá de los resultados, el embajador es enfático en identificar el principal reto del próximo gobierno.

“El mayor reto será la unidad e integración del país”, afirma.

Para López Chávarri, la fragmentación electoral es reflejo de un problema más profundo: la desconexión entre ciudadanía y política. “Este número alto de candidatos... refleja esa frustración... respecto a la política”, explica.

En ese contexto, el nuevo liderazgo deberá priorizar la cohesión. “El esfuerzo inicial del próximo gobierno deberá estar concentrado ahí: unidad e integración del pueblo peruano”, sostiene.

Se trata, según su análisis, de una condición indispensable para la gobernabilidad en un país que ha atravesado años de inestabilidad política.

Junto al desafío político, el embajador identifica una agenda urgente impulsada por la ciudadanía.

“Hay grandes necesidades... comenzando por el tema de seguridad”, indica.

La seguridad ciudadana, advierte, no es un problema aislado. “Es un fenómeno que va más allá de las fronteras del Perú”, señala, vinculándolo con dinámicas regionales.

A este tema se suman otros reclamos estructurales. “Están también los temas de educación, de salud y de lucha contra la corrupción”, enumera, como parte de una agenda que el próximo gobierno deberá atender con prioridad.

Asimismo, destaca la necesidad de mejorar el acceso a servicios públicos, una demanda recurrente durante la campaña electoral.

Perú en el contexto regional

El análisis del diplomático se amplía hacia América Latina, donde observa una tendencia compartida: la vigencia de procesos electorales junto con debilidades institucionales.

“La región está reafirmando su compromiso con la democracia”, afirma, pero advierte que no es suficiente.

“Requerimos fortalecer la institucionalidad”, insiste, al señalar que la democracia no puede limitarse al acto electoral.

En su visión, el fortalecimiento institucional es clave para mejorar la representación ciudadana. “Eso nos llevaría a que los latinoamericanos... nos encontremos mejor representados ante nuestros gobiernos”, sostiene.

Y concluye con una advertencia de fondo: “Instituciones fuertes... y representatividad harán devolver a la población la confianza en el sistema”.

Una elección que definirá más que un presidente

Perú enfrenta algo más que una contienda electoral. Para López Chávarri, lo que está en juego es la posibilidad de recomponer el rumbo político. En un escenario de fragmentación, demandas sociales acumuladas y desafíos institucionales, el país tiene ante sí una oportunidad decisiva.

No se trata solo de elegir un presidente, sino de reconstruir las bases de su gobernabilidad.

Y, como advierte el embajador, todo comienza por lo esencial: volver a unir al país.

Mario López Chávarri
Embajador de Perú en Panamá
El esfuerzo inicial del próximo gobierno deberá estar concentrado en la unidad e integración del pueblo peruano”
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