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17 de May de 2022

Cultura

Plasmar la maravilla de lo natural

‘Ménage à trois’ está compuesta por 12 pinturas de José Pedro Godoy, 7 de Luis Cornejo y 12 de Toto Fernández-Ampuero

Un trío de ingenio se presentó el pasado miércoles en Allegro Galería, celebrando su cuarta muestra del año llamada ‘Ménage à trois reúne’, con Luis Cornejo de El Salvador, Toto Fernández- Ampuero de Perú y José Pedro Godoy de Chile, quienes expusieran en el 2011 la muestra ‘The Reality Show’.

Para esta muestra, llegan con trabajos recientes de lo mejor de la pintura contemporánea de sus países.

José Pedro Godoy, Toto Fernández-Ampuero y Luis Cornejo utilizan la pintura para reflexionar sobre su entorno y sus experiencias, haciendo alusión a lo mediático, la relaciones y juego de los roles; los videojuegos, la historia de la pintura, y a su historia personal.

Como ellos mismos describen, en esta ocasión, las obras son aún más sugestivas que las del reality show .

Más o menos sutiles, sensuales y sugerentes —a manera de ‘innuendos’ o proposiciones indirectas de una realidad velada o un sueño— las obras de la muestra Ménage à trois, conversan y juegan con el espectador, a veces con una carga erótica, otras ingenuas, pero siempre invitándolos a hacerse preguntas, a volver a plantearse la realidad e ir creando sus propias historias.

SU TRAYECTORIA

Luis Cornejo desarrolla su obra utilizando fotos de revistas, de internet o de personas que conoce cuya imagen corresponda con la visión de los personajes que quiere crear.

Así, crea estos personajes a partir de mezclar estas fotos con elementos del cómic, videojuegos, dibujos animados o cualquier otra figura popular recurrente en el internet y que son ya poseedoras de una personalidad propia y de un bagaje dentro de la cultura popular.

‘Trato de crear personajes híbridos en los cuales desaparezca esa frontera difusa que existe ahora entre lo real y lo imaginario, entre lo real y lo recreado.’, explicó el artista.

A lo largo de su carrera, Toto Fernández Ampuero ha desarrollado de modo intuitivo una particular iconografía cuyo eje ha girado en torno a la imagen del cuerpo femenino y sus fuentes de seducción.

Su creciente archivo de imágenes tanto apropiadas como cuidadosamente construidas le ha permitido revisitar de manera sostenida estos elementos medulares a través de diversas interpretaciones visuales, con un dualismo erótico-tanático y el juego de poder implícito en la seducción.

Por su parte, en sus últimos trabajos José Pedro Godoy busca relatar con una perspectiva nostálgica, sumergida en la atmósfera de la pintura rococó y condicionada por la idealización de su propio pasado adolescente, la toma de conciencia del amor y el erotismo.

Él mismo lo explica así, ‘quería hacer cuadros que mostraran un momento de suspensión, en el que la tensión y el erotismo se hicieran visibles en la escena representada, abusando de los lugares comunes que existen para construir la idea del amor perfecto’.