21 de Feb de 2020

Cultura

El retratista de los libertadores

Perú muestra a José Gil de Castro en una exposición en el Museo de Arte de Lima que se trasladará a otros países

L ima es la primera parada de una exposición sobre la obra de José Gil de Castro, el pintor que inmortalizó a los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, la cual seguirá en Chile y Argentina el próximo año con los retratos hechos por el artista en los tres países durante la independencia de Sudamérica.

La muestra ‘José Gil de Castro, pintor de libertadores’, que se podrá ver en Lima desde hoy y hasta febrero próximo, en Santiago de Chile desde abril y en Buenos Aires desde octubre de 2015, representa la cúspide de un proyecto de investigación lanzado en Perú, Chile y Argentina como parte de las celebraciones del bicentenario de la Independencia.

Gil de Castro es a la vez ‘el pintor del antiguo régimen y de la nueva República, para algunos es el último pintor colonial, y para otros el primer pintor republicano’, explicó a EFE Natalia Majluf, la curadora de la muestra y directora del Museo de Arte de Lima (MALI).

La curadora destacó que es la primera vez que se reúne toda la obra dispersa del autor y que la proporción de sus retratos irá variando en cada país, para tener un mayor número de las pinturas hechas en cada lugar.

La exposición, que acoge el MALI, forma parte de un proyecto trinacional de investigación que empezó en 2008 con la ayuda de la Fundación Getty de Estados Unidos para documentar la obra de Gil de Castro, mediante la edición de un libro, un seminario y la restauración de sus retratos.

Majluf declaró que la exposición tiene ‘cerca de 100 obras en total de Gil de Castro, de artistas contemporáneos, piezas de numismática, medallas, libros, grabados y otro tipo de objetos que contextualizan la obra del pintor’.

En el momento que Gil de Castro pintaba, ‘había un movimiento que tenía una causa común, que era la independencia de América del Sur; las fronteras no estaban claramente definidas, las naciones no estaban totalmente determinadas, y lo bonito de este proyecto es que de alguna manera recoge ese espíritu colectivo’, anotó Majluf.

El artista, nacido en Lima en 1785, se formó en ‘la gran tradición del retrato limeño, ligado a las familias más aristocráticas de la corte virreinal’, relató la curadora.

Luego, Gil de Castro viajó a Chile y era prácticamente el único retratista destacado que vivía en Santiago cuando llegaron a ese país las tropas de exiliados chilenos y soldados argentinos liderados por el general argentino José de San Martín para liberar Chile, contó Majluf.

Entre 1814 y 1824, Gil de Castro pintó en Chile la mayor parte de sus más de 165 obras, entre las que destacan los retratos del general Bernardo O’Higgins y su alto mando chileno.

Majluf precisó que en Argentina están las obras que Gil de Castro creó justo después de la batalla de Chacabuco (1817), que marcó la independencia de Chile, de San Martín y su cuerpo de oficiales.

‘En ese momento, en Argentina no habían retratistas comparables, tampoco los había en Chile, con lo cual, en este momento de gloria para los combatientes patriotas, Gil de Castro era la opción clara’, afirmó la curadora.

En Perú, el artista hace una serie de retratos del general venezolano Simón Bolívar, que gobernó este país entre 1824 y 1827, algunos de los cuales están actualmente en Caracas (Venezuela) y Sucre (Bolivia), y de reconocidos mártires, como el pescador José Olaya, entre 1824 hasta su muerte en 1837.

De vuelta en Lima, ‘él pinta además de los famosos retratos de Bolívar, los retratos burgueses, ya no los retratos heroicos, de la nueva clase media en un espíritu de secularización, y de ascenso de nuevos grupos sociales al poder’, informó Majluf.

En la labor de investigación y restauración de los cuadros trabajaron especialistas del MALI, del Museo Histórico Nacional de Chile y del Museo Histórico Nacional de Argentina, además de contar con el apoyo de las respectivas cancillerías de los tres países.