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04 de Dec de 2020

Cultura

La forma más ‘smart’ de invertir el tiempo

En las ciudades modernas, donde los embotellamientos se dan diariamente, es fundamental aprovechar el tiempo al máximo

La forma más ‘smart’ de invertir el tiempo
La forma más ‘smart’ de invertir el tiempo

Alguien me dijo hace años que lo único que tenemos realmente en la vida es el tiempo. Por esa razón es importantísimo aprender a invertirlo y no dejar que se malgaste. Curiosamente nos hemos ido acostumbrando al tráfico caótico de la ciudad, a tal punto que quienes viven en los barrios más alejados reservan cuatro horas para su transporte. Los afortunados que residimos en puntos más céntricos somos conscientes de que hay momentos en los cuales es imposible salir o llegar a casa.

Y es que las ciudades son como organismos vivos, que están sanos y ágiles o enfermos y lentos. El tráfico de la ciudad es su sistema circulatorio, cuando no es fluido deja algunas partes de la misma sin ‘oxígeno’, de allí se desprende la importancia de pensar la ciudad como si se tratara de un ente inteligente.

El concepto de ‘smart cities’ o ‘ciudades inteligentes’ se conoce desde hace ya varios años y podría definirse como la capacidad de equipar a una ciudad con las herramientas tecnológicas que le permitan ser más amable con el ciudadano, para que sus habitantes no perciban que la ciudad está en su contra, sino de su lado.

Como ya lo mencioné, el sistema circulatorio de una ciudad es su transporte, el cual debe ser integrado pues no puede ser que sus componentes estén desarticulados. No debe olvidarse que la razón de ser de todos los medios de transporte es el desplazar personas, no carros o buses.

Cuando una ciudad ‘fluye’ permite que todo en ella se ‘respire y se nutra’. En una ciudad como la que tenemos hoy, la productividad es muy baja, ya que no se puede ‘hacer más de un mandado’ al día. Además cuando las personas llegan a su casa no quieren volver a salir, afectando el consumo de sitios de esparcimiento, sin contar el nivel de estrés que experimenta el ciudadano, que lo hace propenso a enfermedades y problemas de todo tipo.

Si se calcula cuánto valen las horas perdidas en tranques y tiempos ‘inútiles’, las cifras de seguro nos van a ilustrar el dinero que se pierde en recursos y productividad. No debemos olvidar que ‘las ciudades inteligentes se conforman con ‘ciudadanos inteligentes’, quienes deben tener la capacidad de adaptarla y recrearla de forma constante. Ese dinero nunca regresará, igual que cuando viaja un asiento vacío en un avión: el tiempo perdido es irrecuperable y no se puede reponer luego de ninguna forma.

La tecnología es la herramienta por excelencia para crear las ‘ciudades inteligentes’. Lo primero es asegurar una óptima cobertura de conectividad. La mayoría de las ciudades que comienzan este camino implementan proyectos de ‘WiFi’ abierto en lugares públicos ( Panamá ya ha comenzado con estos temas), para luego comenzar a montar servicios que le sean de utilidad al ciudadano.

Esta es la fase donde los emprendedores se convierten en protagonistas. Son ellos quienes capitalizaron los problemas en nuevas ideas de negocio, creando las soluciones para los nuevos ‘ciudadanos digitales’.

Debemos crear una ciudad que nos apoye como ciudadanos, emplear la tecnología como aliado y de paso lograr el desarrollo del cluster de innovación y tecnología panameño. ¿En qué cafés están reunidos los futuros empresarios digitales de Panamá? ¿Qué ideas dibujan en sus servilletas?