12 de Ago de 2022

Cultura

Un proceso de recuperación largo y costoso

La iglesia San Francisco de Asís estará abierta durante Semana Santa, con fotografías se expondrá el antes y el después de la restauración

Inundada y sin techo. Así estaba la parroquia San Francisco de Asís, ubicada en el Casco Antiguo. Los primeros pasos de reconocimiento se dieron en agosto del 2013 con una cámara desde un drone, así la fundación San Felipe con apoyo de la curia panameña y el Vaticano comenzaron a planificar la restauración.

De aquel momento ya pasaron dos años y aunque aún no está del todo lista, al entrar ya se puede apreciar los murales hecho con vidrio veneciano y el altar con bordes de oro y mármol.

Restaurada por fuera pero por detalles que terminar en la parte interna, la fundación decidió apostar a más y llamó a un experto, Paolo Di Buono, que estuvo durante el fin de semana pasado en el país y revisó meticulosamente el mural de mosaicos venecianos que viste el altar de la iglesia.

El encargado de los 10 mil metros cuadrado de los murales de mosaico de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, realizó una evaluación que será utilizada por el grupo de restauradores que llegarán en mayo para encargarse de recuperar una parte del mural alusivo a la Virgen María, que hoy está corroído por la humedad y florescencias salinas.

‘El mural está dañado en la parte superior, hay que reponer los vitrales pero sobre todo reparar la filtración de la pared trasera que humedeció durante años la obra que data de 1956’, explicó Di Buono.

Di Buono además agregó que el mural tomó unos 6 o 7 meses de elaboración, si es que trabajaron en ello unas 20 personas, poniendo pieza por pieza, respetando los colores y las formas.

UN PROCESO

Como lo explican autoridades la fundación, la iglesia prácticamente no tiene una historia en papeles, mucho se pulverizó en incendios y se perdió en los estantes del tiempo y falta de mantenimiento. Lo único que tienen registro son las placas de las tumbas que guardan las cenizas de quienes vivieron alrededor de la parroquia.

‘Es que no existen registros oficiales de esta iglesia, la historia la cuentan sus paredes y sus tumbas y por supuesto sus reliquias, las que estamos intentanto recuperar’, detalló Ricardo Gago, director de la Fundación San Felipe.

Lo cierto es que la Parroquia que estuvo en funcionamiento hasta hace 20 años y fue cerrada porque estaba al borde del derrumbe, será la sede de las ceremonias oficiales este año, mientras que la Catedral Santa María La Antigua es restaurada.

‘Expertos de Italia Y España estarán desde el 6 de mayo trabajando en la recuperación del mural de mosaicos venecianos. Ellos estiman que les tomará unas 5 semanas en caso de que no se le presente alguna situación especial, pero el detalle de esto es que mientras ellos trabajan, cualquier panameño podrá acercarse a admirar el proceso de restauración para que se aprecié y tome valor de nuestros monumentos históricos’, explicó Gago.

Nuestro país cuenta con edificios y monumentos de gran valor para la historia de la humanidad, pero difícilmente el estado asigna un presupuesto para el mantenimiento y obras de rescate de ellos.

La Fundación San Felipe desde hace años recurre al sector privado, siendo Odebrecht la empresa que ha asistido la recuperación de la Iglesia San Francisco de Asís.

‘Durante los días de la Semana Santa, la iglesia estará abierta y podrá disfrutar de una exposición fotográfica para observar el proceso de restauración de la iglesia y así apreciar el esfuerzo que se ha realizado desde distintos sectores’, explicó Luigi Avilez, de comunicaciones de Odebrecht.

‘Tan solo la restauración del mural cuesta unos 70 mil dólares, más el andamio especial que deben utilizar quienes estarán trabajando en la obra de arte’, detalló Gago.

Se espera que para el 1 de noviembre de este año se abra oficialmente con una misa la iglesia para que luego, el 3 de noviembre sea la sede del ‘tedeum’ de fiestas patrias.

La iglesia erguida frente a la Plaza Simón Bolívar fue construida a finales del siglo XVII, pero los incendios de 1737 y 1756 arruinaron la obra que, en la época colonial, era una de las más importantes de la ciudad. El deterioro total le llegó para finales del siglo XX, detalles que quedarán en el pasado cuando este año se vuelva a escuchar el coro que anuncie una nueva celebración eclesiástica.

==========

Ángela Camargo

‘ El trabajo de recuperación no es veloz y lleva muchos detalles; ahora mismo también trabajamos en la restauración de un altar con bordes de oro que data de los años 30’

RESTAURADORA